El PSOE abre la puerta a negociar la financiación y anuncia sus líneas rojas

José Luis Ábalos, secretario de organización del PSOE, durante la rueda de prensa de ayer. / EFE
José Luis Ábalos, secretario de organización del PSOE, durante la rueda de prensa de ayer. / EFE

Los socialistas condicionan el pacto con el PP a que se invierta un 5% en educación y un 7% en sanidad

ARTURO CERVELLERA VALENCIA.

Las ansiadas negociaciones para reformar el sistema de financiación autonómico por fin parece que van a comenzar. El PSOE se adelantó ayer y anunció sus condiciones para pactar un cambio de modelo que tanto reclama la Generalitat y que el PP afirma que quiere modificar. Unas líneas rojas que se basan en el precepto de que el Gobierno central que preside Mariano Rajoy ponga encima de la mesa más dinero que pueda ser repartido para que las comunidades autónomas refuercen el sistema de bienestar.

José Luis Ábalos, secretario de organización de los socialistas, confirmó ayer que los contactos que mantiene el líder de su formación, Pedro Sánchez, con Mariano Rajoy han propiciado que se abran negociaciones sobre esta materia. Unas comunicaciones que también concluyeron con la apuesta por pactar entre los dos partidos un tema tan importante para la Comunitat como es el agua. Según informó EFE, estos son dos de los diez acuerdos de país en los que trabaja el PSOE con la sociedad civil y que se convertirán en propuestas legislativas en el segundo semestre del año.

El diputado valenciano quiso dejar claro que están dispuestos a comenzar la negociación de la financiación, pero señaló algunas condiciones para que pueda llevarse a cabo. Sus líneas rojas son aumentar la inversión en educación hasta el 5 por ciento del PIB (hoy está en el 3,67%), al 7 por ciento en sanidad (está en el 5,57%), y al 2 por ciento en dependencia y servicios sociales, competencias todas ellas que están en manos de las comunidades autónomas. Fuentes socialistas explicaron que estos requisitos suponen que el Estado aporte más recursos económicos que los que existen en el actual sistema. Un punto que también era reclamado por parte de los expertos que forman parte de la comisión para la reforma del sistema de financiación que componen tanto las autonomías como el Gobierno.

Rajoy recuerda a los socialistas que necesita sus votos para sacar adelante la modificación del sistema

Otra de las exigencias del PSOE es que este asunto se aborde conjuntamente con la reforma del sistema de financiación local con el objetivo de modificar la regla de gasto que está impidiendo a los ayuntamientos gastar en políticas sociales el superávit que han conseguido. Las negociaciones para reformar el modelo autonómico se vislumbran después de meses de promesas. En la conferencia de presidentes que tuvo lugar hace un año se concluyó que en 2017 debía aprobarse un nuevo sistema, algo que nunca se materializó. El 1 de septiembre, durante su visita a Valencia para participar en la interparlamentaria, Rajoy aseguró que la reforma del sistema vería la luz ese mismo año y ya avisó entonces que era necesario el apoyo del PSOE para sacar adelante la reforma. Pocos días después Pedro Sánchez tendió la mano al PP para comenzar la negociación, pero las buenas palabras nunca llegaron a concretarse en una llamada y la crisis catalana empañó la propuesta. Además, Rajoy también prometió al presidente Ximo Puig que presentaría una propuesta antes de finalizar el año.

Pese a ello, los dos grandes partidos aceptaron retrasar el debate y se decidió que este tema se abordaría en la llamada comisión territorial en el Congreso de los diputados, que aún tardaría varios meses en dar a conocer las conclusiones. Las declaraciones de Ábalos fueron bien recibidas en el PP. Pablo Casado, vicesecretario de Comunicación de los populares, aseguró que es «positivo» que el PSOE plantee «una puerta abierta» a negociar la financiación autonómica, ya que en este momento hay que ser «constructivos» y no hacer «políticas partidistas».

Puig reclama la reforma

El jefe del Consell aprovechó la presencia de Rajoy en la Comunitat, que asistió junto al presidente de la Generalitat a la inauguración del AVE que conecta Valencia y Castellón, para volver a recordar al jefe del Ejecutivo central que la Comunitat necesita un nuevo modelo al estar infrafinanciada. Puig afirmó que el «motor público» de la Comunitat está «gripado» a causa de la infrafinanciación. El Gobierno valenciano defiende, además, una quita de la deuda, cuestión que comparte con otros barones socialistas.

Por su parte, Rajoy, garantizó al presidente de la Generalitat, Ximo Puig, que hará todo lo que esté en sus manos por lograr un acuerdo sobre el nuevo sistema de financiación autonómica, pero le pidió que él y el PSOE también colaboren porque lo ve «inexcusable».

El jefe del Ejecutivo admitió que se trata de una cuestión muy difícil ante la que probablemente todo el mundo puede tener razones en sus argumentos. Rajoy garantizó que tiene «toda la voluntad que se puede tener» para intentar resolver este asunto, pero recordó que el PP solo no puede hacerlo porque no tiene mayoría suficiente y quiere contar con los socialistas.

Más

Fotos

Vídeos