Presidencia pierde el control de la nueva televisión

Edificio de RTVV en Burjassot. / Jesús Signes

La desconexión con el consejo rector y los nombramientos de afines a Compromís en la cúpula de A Punt disparan las alarmas en el Palau

J. C. Ferriol
J. C. FERRIOLValencia

El Gobierno valenciano celebraba este fin de semana en Ademuz una nueva edición de esos seminarios que Ximo Puig y Mónica Oltra convocan de manera periódica para coordinar políticas y mantener alta la moral de la tropa. El primero de ellos tuvo lugar en enero de 2016 en Morella, la localidad de la que el jefe del Consell fue alcalde tantos años. De aquel 'retiro espiritual' salieron propuestas y compromisos, y sobre todo, una conclusión política de entidad: el Consell del Botánico necesitaba de la puesta en marcha urgente de la nueva televisión valenciana.

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Recuperar Canal 9 fue uno de los compromisos que tanto PSPV como Compromís habían hecho suyos tras el cierre del viejo ente público. Puig se dejó llevar por la euforia y llegó a plantear incluso aquello de que los valencianos podrían volver a sintonizar su televisión autonómica el 9 d'Octubre de 2015. El líder de los socialistas valencianos se ha arrepentido en no pocas ocasiones de haber dado aquella fecha.

En el Palau no gusta lo elevado de algunos presupuestos con los que se trabaja en A Punt

El planteamiento inicial del Consell fue, por lo tanto, el de acelerar la puesta en marcha de la nueva televisión autonómica. En diciembre de 2015 el Parlamento valenciano aprobaba la norma que derogaba el cierre de RTVV. Se habló de emisiones en pruebas -se barajó la retransmisión de debates de Les Corts gracias a la señal que ofrece la Cámara autonómica- con los productos del archivo de Canal 9 sobre los que se disponían los derechos. Pero las prisas de PSPV y Compromís contrastaron con la posición de Podemos, que tanto en la tramitación parlamentaria como en el debate respecto a la emisión en pruebas, siempre marcó una posición distanciada de la de sus socios de Gobierno.

El nombramiento del consejo rector de la nueva televisión -Enrique Soriano y el resto de consejeros tomaron posesión en octubre del pasado año-, la clarificación del escenario judicial tras la desestimación del recurso contra el ERE de la vieja RTVV y los primeros nombramientos de A Punt han acercado más que nunca el inicio de las emisiones. Empar Marco es ya la nueva directora general, Esperança Camps tiene el encargo de organizar la redacción única de la nueva televisión y Remei Blasco será la directora de Informativos.

El perfil de esos nombramientos -los mencionados son sólo algunos-, y la desconexión entre el Palau de la Generalitat y el consejo rector de la nueva televisión han disparado la preocupación en Presidencia de la Generalitat. El equipo más cercano a Ximo Puig, y no pocos cargos del PSPV, admiten ya en privado su preocupación por la deriva que aprecian en la puesta en marcha de la nueva televisión. Tanto es así que, con la máxima de las reservas, se viene a asumir que las prisas por poner en marcha la nueva televisión autonómica han desaparecido.

La desconexión con el consejo rector es un hecho. El punto de partida del Botánico, es cierto, fue la de crear una estructura que se desvinculara de cualquier perfil partidista y pudiera trabajar como órgano independiente. Pero ese planteamiento teórico ha acabado chocando con la realidad. Las primeras decisiones administrativas y laborales de Soriano ya se vieron salpicadas por la polémica -su fecha de alta en la Seguridad Social y la firma de algunos contratos, como el de los dos teléfonos móviles por casi 2.000 euros-. Los socialistas han perdido parte de la conexión que esperaban tener con uno de los consejeros cercanos, Vicent Vergara, que a través de una red social no ha dudado en arremeter contra alguno de los altos cargos del Palau más cercanos a Ximo Puig por la política de subvenciones del Consell.

El papel de Xambó

Y luego está el factor Rafa Xambó. El músico y sociólogo valenciano ha asumido un protagonismo en este órgano que va mucho más allá de su condición de consejero propuesto por Compromís. Xambó ha protagonizado enfrentamientos con periodistas y medios de comunicación que han llevado incluso a algunos partidos políticos a pedir su destitución o, como mínimo, la apertura de un expediente. Xambó fue también quien impulsó un comunicado del consejo rector, en ausencia de Soriano, con la intención de frenar la publicación en los medios de comunicación de noticias que no fueran de su agrado. Aquel documento provocó el enfado de Soriano, que en ocasiones se ha visto obligado a recordarle a Xambó cuál es el lugar que le corresponde dentro del órgano de administración.

NOMBRAMIENTOS

Empar Marco.
Directora General de A Punt. Extrabajadora de RTVV. Algunos de sus tuits antes de ser elegida dejaban entrever su simpatía por cargos de Compromís.
Esperança Camps.
Coautora con Marco de un libro sobre el cierre de RTVV. Definirá la estructura de la nueva redacción.

No disponer de un canal de diálogo 'real' con el consejo rector es uno de los problemas que retrata el Palau. Pero no el único. El perfil de los primeros nombramientos de responsables del nuevo ente público tampoco tranquiliza. El proceso abierto para la elección del nuevo director general situó al frente de la futura televisión valenciana a Empar Marco, una periodista de amplia trayectoria profesional -pasó por Canal 9 y también por varios medios de comunicación catalanes- y que en redes sociales había expresado en más de una ocasión sus simpatías políticas por algunos de los líderes de Compromís.

La candidatura de Marco no era la preferida en las filas socialistas, por más que Puig hubiera trasladado en alguna ocasión su deseo de que el puesto de director general lo ocupara una mujer. Su perfil dejaba entrever más simpatías por el partido de Oltra de las estrictamente necesarias. Y el temor a que ese hecho terminara decantando su labor en un puesto de tanta sensibilidad disparó todas las alarmas.

Entre los nombramientos impulsados por Marco en la nueva televisión, los nombres de Esperança Camps y Remei Blasco se encuentran entre los más señalados. A la primera, exconsellera nacionalista del gobierno balear y coautora con Marco de un libro sobre el cierre de Canal 9, se le ha atribuido un papel clave a la hora de perfilar la composición de la futura plantilla de informativos de 'a punt'. Blasco, por su parte, ocupará la jefatura de Informativos. La nueva responsable firmó en 2015 un documento de apoyo a Rafa Xambó en la campaña de primarias de Compromís. No son hechos que condicionen sí o sí su labor profesional, pero a juicio de algunos cargos del Palau, que todas las piezas del rompecabezas tengan un mismo perfil genera al menos inquietud.

CONSEJO RECTOR

Vicent Vergara.
Miembro permanente. Ha cuestionado a cargos del Palau pese a que lo propuso el PSPV.
Mar Iglesias.
Trabajó en Ràdio 9. Licenciada en Periodismo por la Complutense. Representa como vocal al Consejo Audiovisual.
Soledad Fernández.
Desde el pasado mayo, vocal en representación de los trabajadores de la Corporación de Medios.
María Lozano Estivalis.
Miembro permanente del consejo rector a propuesta de Podemos.
Vicente Cutanda.
Miembro permanente a propuesta del PP. Delegado de RTVV en Alicante entre 2000 y 2003.
Raquel Piqueras.
Vocal en representación del Consejo Audiovisual. Propuesta por Ciudadanos.
Enrique Soriano.
Letrado de Les Corts adscrito a la comisión donde se trabajó la ley que permitió proner en marcha la CVMC. Presdiente del Consejo propuesto por el PSPV.
Rafel Xambó.
Miembro permanente a propuesta de Compromís. Escritor, músico y sociólogo.
José Martínez Sáez.
Miembro permanente. Propuesto por Ciudadanos.

Las discrepancias por el arranque de la nueva televisión afectan incluso a cuestiones tan poco elevadas como la discusión respecto a cuánto tiempo debería salir en pantalla cada líder político. Algunas fuentes apuntan a que uno de los últimos motivos de discrepancia entre PSPV y Compromís vendría de la mano de que Mónica Oltra habría reclamado disponer de una presencia en pantalla equiparable a la del jefe del Consell, circunstancia que habría sido rechazada de plano por el PSPV.

En Presidencia de la Generalitat se observan también con preocupación aspectos relacionados con el control financiero de la nueva televisión. Algunas fuentes aseguran que los presupuestos con los que se empieza a trabajar en el ente -relativos a trabajos y producciones- superan con mucho las previsiones de perfil austero con las que se quería evitar cualquier imagen de despilfarro.

Los frentes abiertos que el Palau detecta con la nueva televisión incluyen el recurso contencioso-administrativo presentado por Pere Valenciano, uno de los candidatos a director general, por la baremación de los distintos aspirantes al cargo. Un eventual revés a la corporación de medios supondría un golpe de muerte para la nueva televisión.

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