Podemos marca a Puig con reproches y equipara los gobiernos de PP y PSPV

El síndic de Podemos, Antonio Estañ, ayer en Les Corts.
El síndic de Podemos, Antonio Estañ, ayer en Les Corts. / efe

Estañ, nuevo síndic del partido morado, centra sus críticas en el jefe del Ejecutivo, a quien recrimina que pronuncie un discurso triunfalista

J. MOLANO

valencia. El presidente del Consell, Ximo Puig, parece que va a tener complicado educar la mordida de Podemos tras su cambio de líder. Con el anterior, Antonio Montiel, el jefe del Palau se sentía cómodo, de hecho ayer le hizo un guiño en su réplica al partido morado después de ver cómo los suyos actuaban en Les Corts más como oposición que como amigos del Botànic. Aún así, el presidente agachó las orejas, aceptó la regañina y le dio la razón a los podemistas.

Esta vez, quien tomó la palabra en la formación morada fue su estrenado síndic y secretario general, Antonio Estañ, quien marcó con dureza e ironía al Consell. Para ello sacó una amplia lista de reproches hacia el Ejecutivo. Recriminó a Puig que basara su discurso en el debate de Política General de la Comunitat sólo en promesas de futuro y no en hechos. Tampoco le gustó que «no hiciera ningún tipo de reflexión crítica del camino recorrido» y que su alocución hubiera sido «triunfalista».

Culpó al presidente de haber convertido la cita de ayer en el Parlamento en «un debate electoral» y a los socialistas valencianos «de los errores del pasado». Aseguró que el «funesto modelo del PP» fue construido sobre los fallos de la etapa de Joan Lerma al frente de la Generalitat, quien desperdició, según Estañ, «otra oportunidad de cambio quizá parecida a esta». Sonó a advertencia. Responsabilizó al bipartidismo de destruir el tejido industrial y provocar «la caída del sector agrícola», un hecho que se contrapesó «con las grandes posibilidades del sector inmobiliario, que a su vez originó el tsunami del cemento». Un fenómeno que en Podemos no quieren que se repita y por ello proponen redirigir el negocio de la construcción a la rehabilitación de edificios o centros históricos.

Estañ destacó entre los deberes del Consell acabar con el precario modelo de empleo que permite trabajos «de 12 horas en los que se cobran 6» u otros con condiciones deplorables como las de los agricultores, «con jornadas de 11 horas cargando cajas de 20 kilos por las que reciben algo más de un euro». La lista de asuntos pendientes que tiene Podemos para Puig es extensa: arrancar À Punt, acabar con los desahucios, implantar la controvertida tasa turística, potenciar los sectores primario y secundario, porner en marcha un plan contra la economía sumergida que no llega, otro para paliar el cambio climático que Puig no tiene, trabajar por una ley de renta básica que garantice derechos sociales, más velocidad en la gestión de la dependencia, bajar las tasas en educación... Un montaña de tareas para el Consell que Estañ y los suyos apoyan y que por ello, de incumplirse, no deberían estar exentos de rendir cuentas.

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