AVE pide una «solución política» para Cataluña y elude condenar el referéndum ilegal

El presidente del Círculo de Empresarios, Javier Vega de Seoane, durante la presentación de su declaración sobre Cataluña. / efe/E. Naranjo
El presidente del Círculo de Empresarios, Javier Vega de Seoane, durante la presentación de su declaración sobre Cataluña. / efe/E. Naranjo

El Círculo de Empresarios, mientras, da un paso más y pide «firmeza» ante el desafío soberanista y se declara sorprendido por la equidistancia de CEOE

Á. M. / R. C.

Valencia/madrid. La Asociación Valenciana de Empresarios (AVE) ha hecho su interpretación del desafío del Gobierno catalán y, sin condenar la convocatoria del referéndum, califica «la situación de Cataluña» como «un asunto político que necesita una solución política». En un comunicado, AVE asegura que «nos jugamos mucho como país y los ciudadanos queremos que los políticos lo solucionen con diálogo, altura de miras y buscando consensos para el bien del conjunto de la sociedad española».

El texto, que termina con la aclamación «¡Catalunya, catalans, vos estimem!», destaca que, ante una ruptura, «todos salimos perdiendo», cuando «España y Cataluña deben salir reforzadas de este envite, garantizando la legalidad vigente». AVE legitima su postura alegando que lleva trabajando por la vertebración de la Comunitat Valenciana y de España desde su fundación y considera que esta «ha sido y seguirá siendo un elemento determinante para el avance, cohesión y prosperidad de nuestra sociedad».

«Ante la situación existente en Cataluña, sentimos una enorme preocupación, dados los lazos económicos y de vecindad que nos unen. Por ello, si históricamente hemos trabajado por la vertebración de España, aún hemos puesto más intensidad en reforzar las relaciones con Cataluña porque, entre otras cosas, son nuestro primer cliente y somos su primer cliente en términos de compraventa de bienes y servicios», señala el comunicado.

Por contra, el Círculo de Empresarios va más allá y reclamó ayer «firmeza» al Gobierno de Mariano Rajoy ante los retos que plantea la Generalitat. «Cualquier intento de imponer un proyecto político al margen de la ley», sostuvo la organización empresarial en una declaración institucional, «debe tener la respuesta de los poderes públicos, ya que tienen la obligación de defender, con prudencia pero con firmeza, la democracia y el Estado de Derecho».

Bajo el título 'Construyamos juntos nuestro futuro', el Círculo reclamó y apoyó «el ejercicio responsable de los poderes del Estado para garantizar el correcto funcionamiento de las instituciones públicas y, en definitiva, el respeto al Estado de derecho».

El presidente de la institución, Javier Vega de Seoane, calificó el proceso de «disparate» y «fraude impresentable» y acusó a los secesionistas de estar intentando «provocar y generar una dinámica todavía más irracional». Aunque aseguró no conocer «a ningún gran empresario» que esté a favor de la independencia, y que incluso los que en algún momento la respaldaban «por cuestiones sentimentales» tras los últimos desbarres legislativos y la convocatoria de un referéndum ilegal, «ahora se están horrorizando».

No obstante, en caso de que se produjera la ruptura, Vega de Seoane, alertó de que, con toda seguridad, los empresarios asentados en Cataluña tomarían la decisión «de reubicarse en otros países de la UE, y España tendría muchas posibilidades de acoger a esas empresas».

El dirigente empresarial también recordó que una hipotética independencia provocaría que Cataluña perdiera «entre el 20% y el 30% de su PIB». En cualquier caso, y como la independencia es «muy improbable». El presidente del Círculo de Empresarios se mostró sorprendido por la equidistancia del residente de la CEOE, Juan Rosell, quien pidió la víspera que el Gobierno central y la Generalitat debían encontrar un «término medio entre la independencia y la sumisión total». Unas palabras ante las que reclamó explicaciones y que, según Vega de Seoane, le habían dejado «confundido».

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