Móviles de mil euros en la nueva RTVV

La Corporación de Medios tramitó a finales de 2016 la adquisición de dos smartphone de gama premium

J. C. Ferriol
J. C. FERRIOLValencia

La Corporación Valenciana de Medios de Comunicación dio luz verde a finales de 2016, nada más ponerse en marcha el germen de lo que debe ser la nueva televisión valenciana -A Punt-, a los primeros contratos necesarios para el arranque de esta empresa pública. Algunos de ellos eran contratos menores, por no superar la cuantía mínima exigida para la convocatoria de un concurso público -18.000 euros- y por razones de celeridad para lograr los servicios que se necesitan.

Entre esos gastos, según la documentación a la que ha tenido acceso este diario, figura la 'adquisición de equipamiento: dos smartphone gama premium, mantenimiento terminal smartphone7tablet, perfil smaprtphone y bono de datos de 10 G'. Es decir, la adquisición de dos teléfonos móviles de la gama más alta del mercado y que, según el mismo documento, habrían costado 1.931 euros.

El gasto, según esta documentación, es tramitado por la Corporación Valenciana de Medios de Comunicación «previa presentación de la factura correspondiente debidamente conformada por el presidente del Consejo Rector», Enrique Soriano. El plazo de ejecución es del 31 de diciembre de 2016, de manera que la adquisición de los teléfonos se produjo recién puesto en marcha el consejo rector, que tomó posesión el 26 de octubre del pasado año.

Los gastos de caja fija están definidos en la ley valenciana de Hacienda Pública como «provisiones de fondos de carácter extrapresupuestario y permanente que se realicen en las habilitaciones para la atención inmediata de gastos periódicos o repetitivos y posterior aplicación al correspondiente capítulo del presupuesto del año en que se realicen los pagos». Es decir, una suerte de cajón de sastre para gastos puntuales que no están incorporados en el presupuesto en vigor. Gastos, se señala, periódicos o repetitivos.

En este caso, los gastos afectados no parecen periódicos ni repetitivos. Por un lado, los dos smartphone de gama premium, con un coste de casi 2.000 euros. Por el otro, en otra resolución de la adjudicación de un contrato menor a la que también ha tenido acceso este diario, 'cinco ordenadores fijos con monitor, dos ordenadores portátiles y una impresora', por 7.146 euros.

El coste de los teléfonos móviles no llama la atención tanto por la cuantía -la gama premium es la más alta del mercado y sólo unas pocas marcas compiten por un sector exclusivo de clientes, capaces de gastar casi 1.000 euros en un aparato de este tipo-, como porque el aparato elegido por los responsables de la futura televisión valenciana sea precisamente ese, un teléfono exclusivo, que supera a los de gama alta y que cuenta con las mejores características técnicas del mercado. Los premium son smartphone que surgen, según los estudiosos del mercado, del elevado nivel de competencia y de la similitud de características de los teléfonos móviles de gama alta. El premium pretende ser un aparato exclusivo, con mayores capacidades, mejores recursos y más memoria. Las marcas más reconocidas son las que competen por este segmento del mercado.

Que la nueva televisión adquiera dos aparatos con estas características resulta chocante, en especial, con el mensaje de austeridad y de rechazo del despilfarro que la actual administración autonómica ha venido sosteniendo. Y más si cabe en un caso como el de la televisión autonómica. Como es sabido, la vieja RTVV se vio abocada al cierre como consecuencia de un ERE fallido impulsado por la administración autonómica del PP presidida por Alberto Fabra ante un horizonte financiero que hacia inviable su sostenibilidad financiera. Un agujero económico que se llegó a estimar en el entorno de los 1.300 millones de euros.

De la futura televisión valenciana se ha venido señalando que se construiría con ese parámetro de moderación en el gasto situado, se decía, en las antípodas de la vieja Canal 9. Al menos, ese era el mensaje que se enviaba de puertas afuera. El presupuesto aprobado para 2017, de 55 millones de euros, se presupone inspirado en esa filosofía -a pesar de que algunas fuentes apuntan a que los responsables de la nueva televisión manejan ya propuestas de presupuesto que superan, con mucho, las previsiones que el Gobierno valenciano tiene sobre la mesa respecto al gasto que debe acompañar el arranque del nuevo medio-. Pero ni la inversión en esos dos smartphone de gama premium como en los cinco ordenadores fijos, dos portátiles y una impresora parece encajar con esa filosofía.

Los gastos de caja fija han sido tradicionalmente motivo de discusión política porque las administraciones ponían todos los reparos posibles a la hora de publicitarlos. De hecho, fue una sentencia judicial la que terminó obligando a las administraciones públicas a revelarlos.

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