Montoro descarta la quita de la deuda autonómica pero plantea reestructurarla

Mariano Rajoy, en el centro, tras la foto de familia con los barones regionales del PP. / efe/j. c. hidalgo
Mariano Rajoy, en el centro, tras la foto de familia con los barones regionales del PP. / efe/j. c. hidalgo

Bonig defiende en la cumbre de Rajoy con sus barones regionales que se aborde primero la reforma del modelo de financiación

F. M./AGENCIAS VALENCIA/MADRID.

La reforma del sistema de financiación autonómica y el acuerdo que debe alcanzar el Ejecutivo central y las comunidades autónomas del régimen común no incluirá una quita de la deuda autonómica. El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, aprovechó ayer la cumbre convocada por Mariano Rajoy y la cúpula del PP con los barones regionales de este partido para confirmar que no habrá condonación de la deuda autonómica como han reclamado algunos Gobiernos autonómicos como el valenciano. Eso sí, Montoro remarcó que sí que contempla una reestructuración de la deuda.

La negociación del nuevo sistema de financiación fue uno de los asuntos centrales que se abordó en el almuerzo de ayer celebrado en Madrid. El sistema de financiación vigente, aprobado en 2009 y que se viene prorrogando desde el 1 de enero de 2014, se ha convertido en uno de los caballos de batalla para el PP, consciente de que mantener un modelo como el actual -que consagra situaciones financieras claramente injustas para regiones como la valenciana- le genera un horizonte más que delicado de cara a 2019. De modo que, pese a que la situación política en Cataluña sigue sin resolverse, el Ejecutivo central parece decidido a abordar ya las peticiones de muchos de sus barones.

¿Pero en qué términos? Algunos de los presidentes regionales más influyentes del PP, como el gallego Alberto Núñez Feijóo o el castellano Juan Vicente Herrera, se han venido mostrando radicalmente en contra de que el acuerdo sobre la nueva financiación incorpore una quita de la deuda, atendiendo al criterio de que esa posibilidad supondría tanto como premiar a las CC AA que más habían visto disparados sus números rojos y castigar, en cambio, a las que habían actuado con mayor rigor. Unas declaraciones del propio Montoro a finales del mes de enero generaron cierta confusión respecto a cuáles eran las intenciones del Ejecutivo central.

El ministro defiende el principio de igualdad en la prestación de los servicios públicos básicos El PSPV reta a Bonig a explicar cuál ha sido su defensa de los intereses de los valencianos

El ministro aprovechó la reunión de ayer para despejar dudas. Nunca habló de quita de la deuda, explicó, y no es el escenario sobre el que está trabajando su departamento. Eso sí, el ministro de Hacienda dejó la puerta abierta a una reestructuración de la deuda, que podría afectar al plazo para su devolución o incluso -según fuentes del PP valenciano- o a que se pudiera estudiar alguna condonación en el caso de aquellas regiones infrafinanciadas.

Rechazar la quita de la deuda supone dar un portazo a las exigencias del Gobierno valenciano. El experto designado por la Comunitat para trabajar en el esquema del nuevo modelo, Francisco Pérez, ya presentó un voto particular al informe elaborado por este grupo de trabajo en el que defendió una quita de la deuda que pudiera garantizar la viabilidad de las CC AA que, como la valenciana, ve condicionado su futuro financiero por unos números rojos de 44.000 millones de euros. La propuesta de Pérez cifraba esa condonación en 21.500 millones de euros.

Las formaciones que dan apoyo al Gobierno del Botánico también han respaldado esa quita de la deuda. A finales de noviembre, la propuesta valenciana remitida al ministerio de Hacienda sobre la nueva financiación defendió «la condonación de deuda para todas las comunidades derivada de la insuficiencia global de recursos para financiar los servicios públicos fundamentales, así como la condonación de deuda en aquellas comunidades que, como la valenciana, han sufrido insuficiencias relativas respecto al resto». En el caso de la Comunitat Valenciana, la condonación por estos dos tramos ascendía a 20.245 millones de euros.

La presidenta del PP valenciano, Isabel Bonig, que intervino ayer en la reunión, se mostró partidaria de no introducir el debate sobre la quita o la reestructuración de la deuda antes de llevar a cabo la reforma del sistema. «Lo primero tiene que ser el cambio del modelo, y después ya vendrá lo demás», dijo. Bonig asumió en su intervención el criterio expuesto por el ministro Montoro en relación con que uno de los principios que debe inspirar el nuevo sistema de financiación tiene que ver con la igualdad de todos los ciudadanos en el acceso a los servicios públicos.

La dirigente popular también remarcó que la reforma del modelo requiere, en primer lugar, de un acuerdo político al que el PSOE y las CCAA que gobierna se tienen que sumar. De hecho, aprovechó para subrayar las diferencias que existen entre los propios barones socialistas -este pasado fin de semana Pedro Sánchez defendió en Castellón que la despoblación sea uno de los criterios a tener en cuenta en el nuevo modelo, un principio que iría justo en sentido contrario al defendido por Ximo Puig-. «Si el PSOE quiere nos pondremos a trabajar», aseguró Bonig ante los medios, quien recalcó que el PP «tiene la voluntad de resolver problemas de financiación» autonómica, al igual que en otros asuntos que afectan a la Comunitat como el agua, informa efe.

El PP valenciano maneja un informe que sostiene que si se consigue esa igualdad en servicios públicos fundamentales, se rompería el statu quo -el principio que viene a impedir que ninguna CC AA se vea perjudicada con el nuevo modelo de financiación-.

El pronunciamiento de Bonig, dirigido a avanzar en la conformación del nuevo modelo de financiación, no encontró, no obstante, una respuesta concreta por parte del Ejecutivo central. Montoro, más allá de ese principio de igualdad en la prestación de servicios, no ofreció otros detalles respecto a cuál será la propuesta de los populares, a pesar de que las CC AA le vienen exigiendo al Ejecutivo central que, de una vez por todas, rompa su silencio y aclaré cuál es su propuesta respecto a la letra pequeña del nuevo sistema.

Otros presidentes regionales, como el de Murcia, Fernando López Miras, se mostraron ante los medios muy partidarios de buscar alguna salida para las comunidades autónomas que han visto aumentada su deuda por culpa del «injusto» sistema de financiación vigente y si se descarta la opción de la quita, reclamó «hacer otra cosa».

Por contra, el presidente de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, se mostró en contra de esa quita, ya que resulta una «especie de regalo» a algunos territorios y un instrumento que es «injusto» con ciudadanos que han hecho «esfuerzos especiales», como considera que ha sido el caso de su Gobierno en Castilla y León.

Desde el Consell, el presidente Ximo Puig señaló que el PP «juega a la política de confrontación entre los territorios y es una gravísima irresponsabilidad. Lo que exigimos los valencianos es una compensación por la infrafinanciación, es decir, que aquello que otros han cobrado cada año por la financiacion ordinaria y nosotros hemos recibido como crédito, se compense de una manera justa. No puede ser que gastando menos que otras CCAA como la de Feijóo, acabemos endeudándonos».

El vicesecretario general del PSPV y portavoz en Les Corts, Manolo Mata, anunció que se pedirán todas las explicaciones a Bonig. «Debe explicar cuál ha sido su defensa de los intereses de la Comunitat para que se solvente, de una vez por todas, la situación endémica de infrafinanciación y la deuda histórica que lastra el futuro de generaciones», dijo.

El portavoz de Compromís, Fran Ferri, Ferri, mostró la indignación de su formación con un «desprecio inaceptable» hacia la Comunitat. «Es la constatación de que, para el PP, los valencianos somos ciudadanos de segunda», zanjó.

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