Margallo dice que renunciará a optar a la presidencia del PP si se presenta Feijóo

José Manuel García-Margallo. / IRENE MARSILLA
José Manuel García-Margallo. / IRENE MARSILLA

«El escenario es distinto si está o no está. Si está habrá que tomar decisiones», señala el exministro sobre el dirigente gallego

EP MADRID.

La aventura de Margallo recopilando avales para ser candidato a presidir el PP puede durar menos que Màxim Huerta al frente de la cartera de Cultura. El exministro de Exteriores con Mariano Rajoy entre 2011 y 2016 ya avisó de que haría lo que fuera necesario para evitar que Soraya Sáenz de Santamaría sea la líder del partido. Tal empeño le condujo a buscar apoyos para optar al mando en Génova 13. Sin embargo, o José Manuel García-Margallo no tiene muy claro que su apuesta sea ganadora o hace gala de gran generosidad, pues ayer mismo admitió que estará atento a los pasos de Alberto Núñez Feijóo. Si el presidente de la Xunta presenta su candidatura, el exministro «no tendría inconveniente» en retirar la suya.

«Hay una incógnita que resolver, que es si Alberto Núñez Feijóo se va a presentar. El escenario es distinto si está o no está. Si está habrá que tomar decisiones», afirmó a Europa Press el diputado popular por Alicante.

Margallo, que cumplirá 74 años el próximo 13 de agosto, cree que el congreso extraordinario de julio debe ser «una renovación de ideas y de proyecto, mucho más que una renovación de personas. Los partidos tradicionales europeos que no se han renovado, han sido sustituidos». La búsqueda del centenar de avales necesarios para optar a la presidencia obedece, según él, a su deseo de poner en valor el poder que tienen los militantes por primera vez en un congreso nacional del PP, dado que podrán votar para elegir a la persona que quieren que presida el partido. «Los militantes en este caso van a votar según su criterio y no va a haber una obediencia ciega a la estructura provincial o regional», manfestó el exministro, que se muestra confiado en que los afiliados populares no sean pasivos, una actitud que, en su opinión, sería «letal» para el partido.

Aquellos militantes que quieran participar tendrán que inscribirse previamente para poder votar en doble urna: una para elegir presidente del PP; y otra para designar a los compromisarios que acudirán al cónclave.

El exministro considera que el PP va a un congreso más abierto, en el que puede suceder lo que le ocurrió al PSOE en el año 2000 cuando los delegados del PSOE apostaron por José Luis Rodríguez Zapatero, que se impuso al «candidato del aparato», José Bono.

El PP afronta un cónclave «de abajo a arriba», según Margallo, y la novedad ha propiciado que el exministro esté hablando con los afiliados y no con los barones del partido para recabar apoyos a su candidatura.

Respecto a Sáenz de Santamaría, Margallo cree que la persona que en los últimos años ha estado dirigiendo la estrategia del Ejecutivo del PP que presidía Mariano Rajoy no puede presentarse como la «renovación» del partido. Además, calificó de «previsible» que dirigentes como Alfonso Alonso puedan expresarle su apoyo a la exvicepresidenta.

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