La marcha por la financiación no cumple las expectativas de Puig y Oltra

Participantes en lamanifestación del pasado sábado en la ciudad de Valencia. /Jesús Signes
Participantes en lamanifestación del pasado sábado en la ciudad de Valencia. / Jesús Signes

El 18-N queda lejos de cifras históricas de participación y se equipara en afluencia a la última protesta por la libertad de enseñanza y a la marcha valencianista

J. MOLANO Valencia

Representantes de partidos políticos -excepto el PP-, organizaciones sindicales y patronal fijaron a finales de septiembre la fecha oficial para celebrar la manifestación, con mayúsculas, que iba a servir para reclamar una mejor financiación para la Comunitat por parte del Gobierno central. Todos los agentes implicados disponían de cerca de dos meses para conseguir desde sus sectores que el mensaje reivindicativo calara en el resto de la sociedad civil, ya con sus afiliados y simpatizantes concienciados. El objetivo de retrasar el acto al 18 de noviembre -estaba programado en un principio para el 28 de octubre- permitiría dar tiempo a los ayuntamientos para presentar mociones de apoyo a la manifestación.

Se desconoce exactamente cuál fue el poder de convocatoria de la marcha por una financiación justa. La organización la cifró en 60.000 personas mientras que Delegación del Gobierno contó 17.000. Unas estimaciones similares a las que se dieron en la concentración valencianista del fin de semana anterior -50.000 asistentes sumaron los organizadores por los 15.000 que publicó el departamento que dirige Juan Carlos Moragues-. Cálculos que también se equipararon a la movilización ciudadana de mayo a favor de la educación concertada.

Las reivindicaciones de extremeños y policías en Madrid eclipsan el acto promovido por el Consell

El 18-N no tuvo la repercusión deseada por la organización, aunque el Consell reitere que fue un éxito total. El objetivo no se cumplió. Una importante prueba de ello fue la escasa resonancia que tuvo a nivel nacional. La reclamación de un cambio de financiación que pueda compensar la insuficiencia financiera de los últimos años quedó ensombrecida ayer en los medios de comunicación por otras dos movilizaciones en Madrid: la de la sociedad extremeña exigiendo un tren digno para la región, en la que sí participó el PP, y la de agentes de la Policía Nacional y de la Guardia Civil pidiendo una equiparación salarial con los Mossos d'Esquadra.

Los participantes en la manifestación del sábado consultados por este periódico coincidían en afirmar que la cantidad de gente que se había sumado a la causa había sido «bastante», pero que esperaban que se hubiera conseguido más asistencia, sobre todo ciudadanos de a pie. Porque lo que abundaba en la marcha eran cargos públicos y militantes.

En el PP comparan el evento del sábado con las protestas de los independentistas catalanes

En el PP no quisieron hurgar en la herida ayer tras conocer los datos de participación. «Ya hemos dicho todo lo que teníamos que decir al respecto. Está muy claro», aseguraron en el seno de la formación. Se negaron a participar en la marcha porque les parece una incoherencia por parte de los dos partidos que gobiernan en el Consell, PSPV y Compromís, convocar una manifestación para exigir un trato justo por parte del Gobierno de Mariano Rajoy después de haber bloqueado los presupuestos del Estado que «ayudan a traer inversiones a la Comunitat». Y se preguntan si ahora los socialistas valencianos van a ser más flexibles en el Consejo de Política Fiscal y Financiera o si Compromís dejará de alinearse con Esquerra Republicana en el Congreso de los Diputados y comenzará a centrarse en los problemas de la Comunitat. «Las cosas se solucionan en las instituciones, no detrás de una pancarta», es el argumento que defienden.

Asimismo, en el partido que lidera Isabel Bonig, advierten de que el actual Ejecutivo valenciano está emulando la histórica protesta catalana contra el Estado, un movimiento que califican como el germen del último desafío secesionista.

Ciudadanos ensalza la unidad de la sociedad, que «se ha hecho oír»

La presencia de Ciudadanos en la manifestación del pasado sábado fue recibida de buen grado por los convocantes. Sin duda, se trató de un giro de 180 grados en el discurso que mantuvo el partido hasta pocas semanas antes de la celebración del acto, partidarios de solucionar el problema de la financiación en las instituciones y no tras la pancarta, como esgrime el PP. Finalmente participaron en la concentración y ayer su portavoz en Les Corts, Mari Carmen Sánchez, aseguró que sentía «satisfacción por la unidad de la sociedad civil para reclamar que el nuevo modelo de financiación». «La sociedad valenciana se ha hecho oír, y Cs, desde las instituciones, seguirá trabajando para conseguir que los valencianos tengan un mejor nivel de vida», concluyó.

Manifestación del 18-N por una financiación justa

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