El juzgado anula la negociación sobre el valenciano entre la RACV y la AVL

Votacion de la RACV para el pacto linguistico con la AVL, en mayo de 2016. / IRENE MARSILLA
Votacion de la RACV para el pacto linguistico con la AVL, en mayo de 2016. / IRENE MARSILLA

Catorce académicos de la centenaria entidad impugnaron la declaración conjunta que reconocía a la Acadèmia como la autoridad en materia lingüística

F. RICÓS VALENCIA.

El decano de la Real Acadèmia de Cultura Valenciana, Federico Martínez Roda, ha perdido en los juzgados su primera iniciativa por someter la entidad que dirige a los postulados sobre la lengua valenciana que mantiene la Acadèmia Valenciana de la Llengua. El órgano oficial de la Generalitat defiende que valenciano es el nombre que se da al catalán en la Comunitat Valenciana.

El juzgado número 10 de lo contencioso administrativo ha dado la razón a los 14 académicos de la RACV que impugnaron el resultado de la votación de la junta general celebrada por la entidad valenciana el 30 de mayo de 2016. En esta junta se votó la que se denominó «Declaración conjunta del presidente de la Academia Valenciana de la Lengua y del decano de la Real Academia de Cultura Valenciana».

Se trataba de una declaración por la que se iniciaba una negociación entre ambas entidades para acabar con la guerra de la lengua, aunque esa negociación no era sino que la RACV se sometiese a los dictámenes de la AVL. Pero lo bien cierto es que esas negociaciones han quedado estancadas.

Buena parte de los académicos interpretaron que de esa declaración se desprendía el sometimiento de la RACV a los postulados lingüísticos de la AVL, que defiende el sometimiento del valenciano al catalán. La declaración conjunta sometía a la centenaria institución valenciana a la normativa oficial que dimana de la entidad estatutaria.

La decisión judicial, que se hizo pública ayer, acaba de facto con la aventura iniciada por el decano, Federico Martínez Roda, para acabar con la defensa de la diferenciación de la lengua valenciana del catalán.

No obstante, la denuncia no fue por esa vía, sino porque a la hora de votar en aquella junta general de hace casi ya dos años se contabilizaron 35 votos a pesar de que solamente había 34 personas que se pronunciaron, incluidos tres representantes políticos, aunque históricamente nunca había acudido un político a votar cuestión alguna a una asamblea de la RACV.

El resultado oficial fue de 17 votos a favor de la iniciativa del decano, 17 en contra de la declaración conjunta y una abstención, aunque en la sala y a la hora de votar sólo había 34 miembros. La iniciativa salió adelante por el voto de calidad del decano.

Los académicos denunciantes pidieron a Federico Martínez Roda, antes de proceder a presentar el recurso ante los tribunales, que repitiera la votación en la siguiente junta general, pero el decano se negó entonces y ha mantenido la negativa hasta hoy en día.

El fallo del juzgado que se hizo cargo de esta causa declaró en su fallo que la votación de aquella junta general no se había ajustado a derecho y ha procedido a su anulación.

Entre los académicos que presentaron la denuncia contra la votación de aquella junta general se encuentran personas de peso dentro de la RACV como Amparo Cabanes, José Vicente Gómez Bayarri, Rafael Romero, Vicent Ramón Calatayud, José Aparicio, Violeta Montoliu, Salvador Chuliá, Manuel Chueca o los académicos ya fallecidos Juan Lladró y José Climent.

El juez, en su fallo, indica que estima el recurso contencioso-administrativo interpuesto contra la Real Academia de Cultura Valenciana, en impugnación del acuerdo señalado en el encabezamiento, y en su consecuencia «declaro no ajustado a derecho el mismo, anulándolo».

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