El juicio de Emarsa, visto para sentencia

Dos cámaras graban la pantalla situada en la sala de prensa, de la Ciudad de la Justicia de Valéncia, desde donde los medios de comunicación pueden seguir la última jornada del juicio del caso Emarsa./Efe
Dos cámaras graban la pantalla situada en la sala de prensa, de la Ciudad de la Justicia de Valéncia, desde donde los medios de comunicación pueden seguir la última jornada del juicio del caso Emarsa. / Efe

Morenilla insiste en que no es un «ladrón de guante blanco» y Cuesta dice que no hay día en que no se arrepienta

EUROPA PRESS VALENCIA

El juicio por la pieza principal del caso Emarsa, en el que se ha investigado un fraude de 23,6 millones de euros en la gestión de la depuradora de Pinedo, ha quedado visto para sentencia. Este jueves, el tribunal juzgador ha concedido a los 24 acusados en este procedimiento el derecho a la ultima palabra antes de retirarse a deliberar y dictar su decisión.

El exgerente de Emarsa Esteban Cuesta ha mostrado hoy su arrepentimiento en la última sesión del juicio del caso Emarsa y ha pedido "perdón al pueblo valenciano" por su responsabilidad en el desvío de más de 23 millones de euros de la empresa pública que gestionó la depuradora de Pinedo (València).

En aplicación del artículo 739 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, el presidente del tribunal ha concedido la palabra a los 24 procesados en la última vista, si bien sólo nueve de ellos han hecho uso de la misma.

Cuesta, que se enfrenta a una petición de condena por parte de la Fiscalía de 24 años de prisión, ha explicado al tribunal que, a consecuencia de este proceso, su madre y su hijo mayor no le hablan: "me arrepiento de lo que he hecho, no de lo que otros quieren responsabilizarme", ha asegurado.

El exdirector financiero de Emarsa Enrique Arnal (la Fiscalía pide 10 años para él) ha insistido en que: "desde mi primera declaración en fase de instrucción he reconocido los hechos, me he arrepentido, he aportado pruebas cuando todo estaba por descubrir y he colaborado con la justicia".

"No aspiro a la atenuación (del delito de malversación) por complicidad, pero espero que quede claro mi ámbito de actuación, cuáles eran mis funciones y atribuciones. Posiblemente hubiese sido más beneficioso para mí seguir al pie de la letra las acusaciones, pero era importante para mí, por mis hijos, que se supiese lo que yo he hecho", ha agregado.

"Hoy que soy consciente del bien y del mal siento y actúo diferente, no me reconozco en aquella persona que contrarió la ley, la rechazo, pero forma parte de mi y he de convivir con ello. Este proceso ha provocado en mí un profundo cambio interior", ha subrayado Arnal, quien ha explicado al tribunal que se ha titulado en el cuidado de personas mayores y que ahora está a cargo de su madre.

El exdirectivo de la EPSAR Juan José Morenilla (10 años) ha negado ser un "ladrón de cuello blanco", como ha reprochado que le llamen los dirigentes socialistas Ramón Marí y Carmen Martínez, denunciantes del caso, y ha reivindicado su presunción de inocencia.

Ha insistido en que el consejo de administración de Emarsa, en el que se encontraba Marí "aprobó los precios artificiosos de los lodos antes que la EPSAR", y en que él no era necesario en la trama.

"No me he concertado con nadie ni he sido necesario para el fraude, nunca lo hubiera consentido, no me he enriquecido, como ha quedado probado, pero en cambio esto me ha arruinado la vida y jamás podré recuperar mi prestigio profesional ni mi honor", ha concluido.

El empresario Jorge Ignacio Roca (8 años), el único de los procesados que se encuentra en prisión preventiva, ha señalado que ha reconocido los hechos y que ha aportado datos, y ha afirmado que Enrique Sena le engañó porque no sabía que Emarsa era una empresa pública.

De haberlo sabido, ha agregado, no hubiese participado en la trama de facturación falsa porque "suponía añadir el delito de malversación al de fraude".

"Yo me quedaba el IVA de las facturas. A mi me han tachado de cerebro y parece que sea el mayor culpable, pero la verdad es que no he estado nunca en Emarsa ni conocía a sus directivos. No vine a València mas que a entregar unas tarjetas de crédito", al tiempo que ha responsabilizado al empresario Joan Borrás, al que la Fiscalía pidió procesar en esta causa, en la trama de los lodos.

El empresario Vicente Ros (8 años) ha corregido en algunos puntos el escrito de acusación de la Fiscalía al negar haber sido nunca administrador de la firma Iris "ni de hecho ni de derecho".

El constructor Daniel Calzada (7 años) se ha limitado a pedir al tribunal que "mire las pruebas"; "no tiene que fiarse de mis palabras, pero atiendan a las pruebas, para ustedes es un trabajo, para mí es mi vida".

El exjefe de Informática de Emarsa Sebastián García "Chanín" (5 años) ha pedido perdón y ha expresado su "profundo arrepentimiento" por haber perjudicado a "personas e instituciones".

La intervención de Eva María Marsal (5 años), empresaria y exmujer de Enrique Arnal, se ha desarrollado entre lágrimas y sollozos, hasta el extremo de que el presidente del tribunal le ha propuesto dar la palabra a otro acusado y después regresar con ella, opción que ha rechazado.

Tras agradecer la labor de su abogado y el hecho de que no vaya a cobrarle los honorarios, Marsal ha explicado: "no concibo una vida sin confiar en las personas a las que quiero", en alusión a su exmarido.

"Mi padre me decía 'Evoncia, eres la más pavoncia' y quizá soy la más tonta del mundo... He sufrido mucho con todo esto", ha añadido.

El exjefe de Medio Ambiente de Emarsa Adolfo Polo (2,5 años) ha explicado: "se me ha investigado por muchos asuntos y ha quedado demostrado que las acusaciones no se sostenían. Yo no era un enchufado en Emarsa, empecé de peón y llegué a jefe. Nunca hubo ningún problema ni de agua, ni de suelos ni de lodos, y eso que la mitad de la plantilla era inútil", en alusión a la gran cantidad de enchufados.

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