El juez del blanqueo del PP avala la investigación a la empresa de Valenbisi

Una estación de bicicletas. / irene marsilla
Una estación de bicicletas. / irene marsilla

El instructor considera razonable la petición del fiscal por el descuento de 22.000 euros que una filial de JC Decaux hizo al partido

A. RALLO

Valencia. El juez que investiga el blanqueo del Grupo Municipal del Partido Popular en el Ayuntamiento de Valencia ratificó ayer su decisión de extender las pesquisas a una mercantil filial de JC Decaux, la firma que ofrece el servicio de Valenbisi. El fiscal, el pasado mes de mayo, pidió al juzgado que este solicitara al Ayuntamiento el expediente de contratación de este servicio de transporte, así como cualquier otro relacionado con el mobiliario urbano.

El ministerio público no aclaraba en su escrito cuál era la línea de investigación que pretendía abrir. Más tarde se conoció la existencia de una factura de la empresa Avenir por la exhibición de cartelería en los comicios de 2015. El importe era de unos 27.000 euros, pero se hizo un descuento de 22.000 euros. Más de un 80% de rebaja, cifra que no parece habitual dentro de las relaciones comerciales.

De inmediato, algunos investigados como Alfonso Novo recurrieron la decisión. El juez ha rechazado ahora las pretensiones del letrado de Novo, que pretendía detener las pesquisas. El auto del instructor declara la pertinencia de la diligencia y aclara que la factura controvertida apareció en la documentación que fue decomisada en la sede municipal del PP de la plaza del Ayuntamiento.

El juez destaca lo «extraordinario» del descuento y recuerda que el fiscal persigue averiguar las circunstancias y detalles, así como las personas vinculadas a la relación contractual entre JC Decaux y el Ayuntamiento de Valencia. No duda el instructor en respaldar la iniciativa de Anticorrupción: «Razonable, necesaria y proporcionada», dice.

JC Decaux se hizo con el servicio de bicicletas en 2009. Al contrario que ocurre en otras ciudades, el Ayuntamiento no paga a la empresa por esta actividad. La mercantil sólo ingresa la cuota de los usuarios, que este último año han aumentado. A cambio, la firma gestiona la publicidad de cerca de 800 puntos de mobiliario urbano, un jugoso pastel de donde obtiene la mayor parte de los ingresos. La concesión no estuvo exenta de polémica. En su día, responsables del PSPV ya alertaron de que las condiciones suponían «un traje a medida» para la empresa beneficiada. La documentación oficial hablaba de un negocio de 165 millones de euros durante 25 años.

Fotos

Vídeos