La izquierda retira su reforma de la Sindicatura por falta de apoyos

Los cuatro exdiputados de Ciudadanos, ayer, en Les Corts.
Los cuatro exdiputados de Ciudadanos, ayer, en Les Corts. / irene marsilla

La propuesta de ley de delimitación comarcal de Compromís también se pospone a causa de la discrepancia tanto en la coalición como con sus socios botánicos

BURGUERA VALENCIA.

Diecisiete meses lleva la reforma de la Sindicatura de Comptes de mano en mano y de despacho en despacho de Les Corts. Ayer debía aprobarse definitivamente rectificar la ley que rige el órgano estatutario. Pues no. El tripartito aplicó la máxima de que una retirada a tiempo es una victoria y se echó atrás. Ciertamente, Podemos, Compromís y PSPV apuraron tanto los plazos que evidenciaron que prefieren participar en la fiesta de la democracia (votar) sólo si saben que van a ganar. Como no era el caso, porque no contaban con los suficientes apoyos para que su modificación de la ley de la Sindicatura saliese adelante, pararon el pleno de Les Corts y saltó por el aire el punto donde se debatía la aprobación de la reforma legislativa. Se pospuso la votación y a otra cosa. La otra cosa fue también una nueva retirada, la de la propuesta de ley de delimitación comarcal, iniciativa que abandera Compromís, o más bien una parte, pues la falta de consenso en el seno de la coalición y el escaso apego de los socios botánicos (especialmente de Podemos) obligó también a dejar la votación para mejor ocasión.

Reformar la Sindicatura de Comptes es una aspiración de Podemos que inicialmente contó con muy escaso entusiasmo por parte de los socialistas y los nacionalistas. La modificación de la ley que rige el órgano estatutario continúa generando muchas pegas entre los botánicos. Les Corts debía aprobar ayer el dictamen de la comisión sobre la proposición de Podemos, que no era acogida con entusiasmo por PSPV y Compromís en puntos, por ejemplo, como la facultad sancionadora de la Sindicatura frente a los incumplimientos. Sin embargo, la falta de sintonía interna del tripartito no pasó a primer plano porque sufrían un escollo aún mayor: para aprobarse la reforma hace falta 60 votos positivos; es decir, el beneplácito de Ciudadanos, que desde Podemos se buscó hasta la última hora del martes, sin éxito.

El portavoz de Podemos, Antonio Montiel, explicó que «los cuatro grupos más interesados en la reforma de la Sindicatura de Comptes han acordado ampliar el plazo para seguir negociando transacciones». La norma, con enmiendas incorporadas, fue aprobada en comisión a finales del mes pasado y solo faltaba debatir en pleno las enmiendas que aún quedaban «vivas» para su luz verde definitiva, según admitió Montiel, un diplomático modo de reconocer que la modificación de la ley no contaba con el consenso necesario para su aprobación.

De paso, se abordará el pacto al que se llegó el pasado 21 de junio por parte de todos los tribunales de cuentas de España donde se incluyeron propuestas a las comunidades para agilizar la rendición de cuentas de las entidades locales, aumentando las acciones coercitivas. Montiel manifestó su esperanza de que el tiempo de más también sirva para volver al diálogo con el PP, al que pidió «altura de miras» sobre una reforma que lleva 17 meses tramitándose y que alcanzará la redonda cifra de 20 meses porque no será posible aprobarse, al menos hasta el pleno de finales de septiembre.

La síndica del PP, Isabel Bonig, 'limpió' el discurso de Montiel y expuso la situación a las claras: «Que no les engañen, se retira porque no tienen los tres quintos, 60 diputados». Y eso, bromeó, «a pesar de los cuatro ex de Ciudadanos. Ya está bien de trilerismo político. Si en esto consiste la nueva política, paren, que me bajo».

Desde Compromís, el diputado Jordi Juan restó importancia al nuevo retraso porque lo fundamental es «la calidad y no las prisas» y recordó que la propia Sindicatura ha realizado nuevas aportaciones que hay que sentarse a valorar «con tranquilidad» porque, según él, «no hay necesidad imperiosa de que entre hoy en el ordenamiento». De hecho, Compromís ya pactó hace un año con el PSPV y PP renovar los miembros de la Sindicatura a espaldas de Podemos. Efectivamente, prisa no hay. Para Tony Woodward (Cs), este es «un tema suficientemente importante como para debatirlo con responsabilidad y más tiempo».

También se tomarán con calma los diputados la iniciativa sobre la comarcalización, que según Compromís, se pospone para ampliar los consensos. Volvió a salir Bonig con la máquina de decodificar discursos políticos para desvelar que la propuesta «ha generado una grave crisis dentro del Titánic (Botánico) y en una parte de Compromís», pues hay una parte del Bloc «horrorizada» con esta ley por los «problemas» que puede generar.

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