Independentistas vinculados a la CUP asaltan un restaurante y yates en Palma

Protesta de Arran contra el turismo en el puerto de Palma de Mallorca el pasado 22 de julio./EFE
Protesta de Arran contra el turismo en el puerto de Palma de Mallorca el pasado 22 de julio. / EFE

Rajoy achaca la violencia contra el turismo a lo «mínimo de cerebro de la CUP» y arremete contra Junts Pel Sí por pactar con los radicales

REDACCIÓN/A.A.Palma de Mallorca

El movimiento independentista radical Arran, vinculado a la CUP catalana, ha llevado hasta Palma de Mallorca su campaña contra el turismo. Los radicales publicaron ayer un vídeo en el que se ve a varios de sus miembros encendiendo bengalas y desplegando pancartas en la zona del Moll Vell de Palma -entre la zona del pantalán y la de los restaurantes-. Dicha acción violenta, que también afectó a varios yates ubicados en las inmediaciones, tuvo lugar el pasado 22 de julio en el restaurante Mar de Nudos a las 20.30 horas aproximadamente. Sin embargo, los hechos no habían trascendido a los medios de comunicación hasta ayer, cuando la organización juvenil hizo pública su autoría a través de sus redes sociales.

En la grabación, en la que se puede escuchar un fragmento de la canción ‘Not welcome (Viridarquia)’ del grupo de rap Lágrimas de sangre, se puede ver cómo lanzan conffeti a las personas que están sentadas en algunos locales de la zona. También se ve cómo se concentran en el paseo marítimo encendiendo bengalas y exhibiendo carteles reivindicativos en los que se puede leer, entre otros mensajes, ‘Aquí se está librando la lucha de clases’ o ‘El turismo mata Mallorca’. La publicación de este vídeo está asociada a un tuit en el que piden parar «el turismo masivo que destruye Mallorca» y que «condena a la clase trabajadora de los Països Catalans a la miseria».

Asimismo, Arran anunció que tiene previsto realizar más actos vandálicos de esta índole. Así lo expresó a través de uno de los vídeos editados por la organización independentista.

No se trata del primer ataque vandálico realizado por el movimiento vinculado a la CUP. Tras esta fechoría, se han producido recientemente otros dos ataques, también contra el turismo, pero en otro emplazamiento: Barcelona. De hecho, el grupo de ultraizquierda se atribuyó el asalto a un bus turístico en la zona del Camp Nou, pinchando las ruedas del vehículo y pintando la frase «El turismo mata a los barrios» en el parabrisas. Una de las expresiones que ya emplearon el pasado mes de julio en la capital balear.

El diputado valenciano Josep Nadal ataca al presidente del Gobierno por criticar a Arran

También reivindicaron haber pinchado las ruedas de las bicicletas que muchos turistas alquilan para poder recorrer la ciudad condal sobre pedales.

Los radicales, sabedores de la importancia de hacerse eco, volvieron a emplear las redes sociales para este fin. El pasado domingo, 30 de julio, publicaron varios mensajes a través Twitter para sacar pecho por el ataque al bus turístico. «¡No es turisfomofobia, es autodefensa contra el barriocidio!»

Según Arran, «el turismo masivo mata los barrios, destruye el territorio y condena a la miseria a la clase trabajadora» por lo que la organización lucha «contra un modelo turístico depredador y asesino que genera puestos de trabajo precarios y temporales», un hecho que a su parecer, gentrifica las ciudades y sólo genera beneficios para «unos pocos».

En cuanto a los culpables, los radicales señalan a «unos responsables políticos que ignoran las reivindicaciones de las organizaciones que trabajan por construir un modelo turístico alternativo y sostenible».

Reacciones políticas

Los dirigentes políticos, la mayoría de ellos indignados por estos hechos violentos, no tardaron en manifestar su opinión al respecto. «Son gente de extrema izquierda con programas electorales de hace siglos», «un partido de extremistas absolutamente contrario al sentido común, a la democracia y a la libertad», con los ataques a autobuses de turistas muestran una «estulticia insuperable» o se caracterizan por «su pequeñez mental, su cortedad de miras y lo mínimo de su cerebro»». Éstas fueron algunas de las formas con las que el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, se refirió ayer a la CUP y a sus juventudes de Arran,

El jefe del Ejecutivo no sólo criticó a la CUP, sino también a quienes pactan con este partido, en referencia a Junts pel Sí. Aunque la Generalitat ha condenado la campaña de los anticapitalistas, Rajoy les recrimina que vayan con ellos de la mano en el proceso soberanista. Según el presidente, «siempre que uno se acuesta con gente así acaba teniendo problemas». Y destacó que uno muy importante lo tuvo ya Artur Mas, quien se vio obligado a renunciar a la investidura ante el rechazo de la formación izquierdista a apoyarlo.

No obstante, en la otra cara de la moneda, el diputado valenciano en Les Corts por Compromís, Josep Nadal, publicó en su cuenta personal un tuit en el que atacaba directamente al presidente del Gobierno. «A Rajoy no li ha molat l’accio d’Arran contra un autobús turístic; ells són més de mutilar policies veneçolans a base de bombes», clamaba Nadal.

Por otra parte, mientras que desde la isla balear la respuesta política, encabezada por PP y Ciudadanos, expresó su «rechazo frontal a las conductas violentas y a los ataques recibidos en establecimientos con gran afluencia de turistas por parte de grupos radicales», el alcalde accidental de Barcelona, Jaume Collboni, restó importancia al asunto, tal y como hizo recientemente Ada Colau. Tras visitar el mercado de laVall d’Hebron aseguró que los actos vandálicos ocurridos en la ciudad condal, son «un brote puntual».

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