El independentismo agrava la relación entre PSPV y Compromís

Mata (PSPV), junto a Mollà (Compromís), Montiel (Podemos) y Ferri (Compromís), en Les Corts. / IRENE MARSILLA
Mata (PSPV), junto a Mollà (Compromís), Montiel (Podemos) y Ferri (Compromís), en Les Corts. / IRENE MARSILLA

Mata pide explicaciones a los nacionalistas tras las críticas contra Puig y Sánchez por su posición sobre Cataluña

JOAN MOLANO VALENCIA.

La jornada de tensión que se vivió el 1-O volvió a sacar a la luz las diferencias entre los distintos miembros de los partidos que gobiernan en la Generalitat. Los insultos y reproches llegaron esta vez desde el bando de Compromís. Directos hacia el PSPV, donde advirtieron de que esos ataques enturbian la relación entre los firmantes del Acord del Botànic y sería mejor ahorrárselos. Porque ellos podrían contragolpear pero se muerden la lengua por respeto. Incluso algún dirigente socialista solicitó el cese de cargos de Compromís en el Consell. El amor y la cordialidad de comienzos de legislatura se atenúa a medida que se acercan la elecciones autonómicas de 2019.

«Pedro Sánchez mierda seca», escribió el diputado autonómico de Compromís Josep Nadal tras escuchar el análisis que hizo el líder del PSOE el pasado domingo sobre la crisis catalana. Pocos minutos después era la vicepresidenta del Consell, Mónica Oltra, quien arremetía contra los socialistas: «Se abstuvieron en la investidura de Mariano Rajoy y ahora se abstienen de buscar una solución. Atado y bien atado...». El secretario autonómico de Justicia, Ferran Puchades, fue quien abrió la veda con una dura crítica al PSOE. «Qué vergüenza, equidistancia buenista mientras machacan ciudadanos pacíficos e indefensos. Sois indecentes y no os merecéis llamar demócratas», sentenció. Fue su respuesta a un mensaje del secretario de organización socialista, José Luis Ábalos, que culpó al PP de lo sucedido en Cataluña y destacó que su partido ya había advertido de lo que ocurriría por la «inacción política».

Y así una detrás de otra. El comentario de Puchades contó con el respaldo del miembro del Consejo Rector de la nueva RTVV a propuesta de Compromís, Rafael Xambó. «Toda la razón, ya está bien de aguantarles mentiras», escribió.

El secretario autonómico de Justicia, lejos de recular y retractarse, se reafirmó en sus palabras enfrentándose a la directora general de Trabajo y Bienestar Laboral, la socialista Cristina Moreno, quien le pidió calma y le recordó que gracias «a la decencia del PSOE» se firmó el pacto del Botànic. Este rifirrafe no pasó desapercibido para un asesor de Puig, que también respondió al nacionalista con un «madre mía» y el diputado provincial del PSPV Pepe Ruiz se preguntó «a qué esperaba» el jefe del Consell «para cesar a ese energúmeno», refiriéndose a Puchades.

Uno de los socialistas valencianos más afectados por los mandobles dialécticos de Compromís fue el portavoz del PSPV en Les Corts, Manolo Mata. «Duele mucho que los insultos vengan de compañeros de viaje a los que te has unido para mejorar este mundo diabólico. No es razonable», reflejó en Twitter. Después se puso en contacto con Puchades para pedirle explicaciones sin encontrar una disculpa. Este le remitió a otro escrito en Facebook en el que argumenta sus reproches hacia el PSOE. En ese texto asegura que no quiere ofender a la militancia socialista pero «echa en falta su acción y reacción ante los graves ataques a los derechos fundamentales» que según él se produjeron durante el referéndum ilegal. Además, lamenta que desde el partido del puño y la rosa no se exigiera la dimisión de Mariano Rajoy.

«Hoy no puedo abrazarles»

Mata admitió ayer al término de la conferencia de Ximo Puig en el Forum Europa Tribuna Mediterránea, que se centró principalmente en la situación de Cataluña, que los comentarios de algunos dirigentes de Compromís sobre el referéndum catalán «enturbian un poco la relación» entre los partidos que gobiernan en la Generalitat, aunque señaló que el pacto del Botánico «está blindado». «Yo hoy no puedo abrazar y besar a gente con la que ayer era más amable. A mí no me gusta nada que me insulten y no me gusta nada que insulten a dirigentes de mi partido, sobre todo porque yo no lo hago, y podría hacerlo a veces», señaló el síndic a los periodistas.

No obstante, el vicepresidente del PSPV, visiblemente molesto, envió un mensaje conciliador. Afirmó que el problema catalán genera una situación «de altísima tensión» y consideró que «las pequeñas vanidades de la diferenciación o las reflexiones internas de los partidos» no pueden estropear la alianza en el Consell y que esta no puede ser «un paréntesis» a 20 años del PP.

«Está claro que mucha gente en Compromís hubiera preferido una actitud mucho más contundente del PSOE nacional criticando a Rajoy, y probablemente nosotros hubiésemos deseado que Compromís hubiera tenido una actitud mucho más favorecedora de una solución en Cataluña», admitió. Sin embargo, indicó que, a partir de ahí, «mañana hay que ejecutar un presupuestos de la Generalitat e intentar que en 2019» los populares «no vuelvan a las instituciones valencianas».

Mata opinó que tanto el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, como el jefe del Govern, Carles Puigdemont, están «incapacitados» y expresó su deseo de que «ojalá las fuerzas políticas sean capaces de dar una patada a ambos, tanto en Cataluña como en España», ya que «la brecha sentimental y emocional ha sido tremenda», y hoy la situación es «mucho peor» que anteayer.

Por «el fragor de la batalla»

El presidente de Les Corts, Enric Morera, también se pronunció tras el acto de Puig sobre las chispas que saltaron el 1-O entre el PSPV y su parido. Al respecto pidió serenidad y aseguró que se trató de declaraciones «personales e intransferibles»: «En el fragor de la batalla se hacen comentarios que cuando los miras son absolutamente improcedentes». «Pido que los que tengan una mínima responsabilidad actúen conforme a esa responsabilidad», dijo en alusión al insulto de Josep Nadal a Pedro Sánchez y a los reproches de Ferran Puchades a José Luis Ábalos.

Aunque los choques entre ambas formaciones se hayan acentuado de un tiempo a esta parte con los comicios autonómicos en el horizonte, añadió, como Mata, que estos no ponen en peligro el Acord del Botànic. «Debe parar la escalada verbal», señaló, aunque cerró el asunto asegurando que «siempre habrá voces discordantes».

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