El Gobierno rebaja la urgencia para garantizar la educación en castellano en Cataluña

Íñigo Méndez de Vigo./J. J. Guillén (Efe)
Íñigo Méndez de Vigo. / J. J. Guillén (Efe)

Méndez de Vigo achaca el descenso del independentismo reflejado en el barómetro del CEO a que los ciudadanos se han sentido engañados por sus líderes

Paula De las Heras
PAULA DE LAS HERASMadrid

El Gobierno ha pisado el freno en su idea de garantizar la educación en castellano en Cataluña. El ministro de ministro de Educación, Cultura y Deporte, Íñigo Méndez de Vigo, ha argumentado hoy que el retraso de los plazos de preinscripción de los alumnos al mes de abril da margen para estudiar cómo asegurar el cumplimiento de las sentencias judiciales sobre este asunto allá donde hay "controversia". "Vamos a darnos tiempo para hacer las cosas bien y garantizar bien los derechos", ha dicho en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros.

Méndez de Vigo ya avisó el martes de que la sentencia del Tribunal Constitucional que fulminó la fórmula ideada por el exministro José Ignacio Wert en la polémica Lomce obligaba a reconsiderar cualquier actuación por parte del Gobierno y también admitió que en ningún caso se podía modificar el modelo educativo de Cataluña a través del artículo 155 de la Constitución. Hoy ha asegurado que esa no ha sido jamás su intención y que quienes alentaron la idea de que el Ejecutivo aprovecharía la intervención de la autonomía para cambiar la ley lo hicieron para explotar la "baza política" del "victimismo".

Más información

El ministro ha afirmado que esta cuestión no está solo en manos de su departamento sino que también se está trabajando con "el resto de partidos y la comunidad educativa". Pero todo apunta a que dejará que sea la próxima consejería de Enseñanza de Cataluña quien decida cómo se realiza la preinscripción de alumnos. No en vano, el Ejecutivo asume que para el próximo mes de abril ya habrá Gobierno de la Generalitat.

El acuerdo de Junts per Catalunya y Esquerra para la investidura parece muy avanzado en algunos aspectos, aunque aún no se da por cerrado. El también portavoz del Gobierno se ha referido a la idea de presentar a la investidura al exlíder de la ANC, Jordi Sànchez, en estos momentos en prisión e investigado por rebelión y, en caso de que el juez Llarena deniegue su salida , a Jordi Turull, que en menos de un año podría ser inhabilitado por la causa del ‘procés’, para luego pasar a Elsa Artadi, libre cargas penales. "Si lo que quieren es restablecer la normalidad y encauzar las relaciones políticas e institucionales, lo mejor es hacerlo con personas que tengan plena libertad para hacerlo", ha dicho. "Yo no le voy a hacer la alineación al otro equipo pero no parece una buena idea ni demuestra voluntad de diálogo".

Méndez de Vigo ha dado por hecho además que la caída del independentismo reflejada en el último CEO, el CIS catalán, es producto de la actitud "valleinclanesca" de sus máximos representantes y en cierta sensación, por parte de los ciudadanos de que han sido engañados. Así ha citado el reconocimiento de Artur Mas de que la declaración de independencia fue solo algo "simbólico" y la huida de la dirigente de la CUP Anna Gabriel a Suiza. "La anticapitalista –ha ironizado- en el país capitalista por excelencia".

Fotos

Vídeos