La financiación de Compromís pone en aprietos a Oltra en el Senado

Mónica Oltra, ayer ante la Comisión de Investigación. / EFE/Chema Moya
Mónica Oltra, ayer ante la Comisión de Investigación. / EFE/Chema Moya

Los populares acusan a los nacionalistas de sufragar las elecciones con los proveedores y piden el listado para compararlo con los que contrata el Consell

F. RICÓS VALENCIA.

La comparecencia de Mónica Oltra en el Senado para hablar sobre la financiación de Compromís no le resulto un plato de buen gusto. Se vio inmersa en un cuerpo a cuerpo en el que no paró de encajar golpes del portavoz del PP, Luis Aznar, a quien las acusaciones de corrupción a su partido no le hacían mella. La presión de Aznar le hizo reconocer a Oltra que su coalición no financió la campaña de los últimos comicios locales y autonómicos, los de 2015, con los bancos, sino con los proveedores, una cuestión que, según señaló el senador popular, «es ilegal». Aznar, además, anunció que la comisión investigadora de las cuentas de los partidos iba a reclamar oficialmente a Compromís el listado de las empresas que contribuyeron a su financiación con unos 800.000 euros y los compararán con las firmas que se han convertido en proveedoras actuales de la Generalitat.

El portavoz popular deslizó, tanto a Oltra, que compareció primero, como a Mireia Mollà, que lo hizo a continuación, la posibilidad de verse de nuevo las caras en esa comisión del Senado, porque la investigación a Compromís no terminó ayer.

Oltra compareció con un pañuelo fallero al cuello. El portavoz del PP le indicó que si hubiese pedido un cambio de fecha -quería esperar con su hijo al jurado de la falla infantil-, «conociendo la sensibilidad de la presidenta se hubiera producido sin mas».

«Somos mayorcitos para creer en cuentos de Caperucita», dijo Aznar a Oltra sobre las cuentas «El lobo está en la Audiencia Nacional», aseguró la líder de la formación nacionalista

Esas buenas formas -Oltra criticó que se le hubiese convocado el día de la plantà pero reconoció que era prioritario acudir al Senado- no impidieron que el senador por León no se empleara con una contundencia a la que ya no está acostumbrada la líder de Compromís, que acudió como coportavoz de la ejecutiva nacional de su coalición.

Aznar se remontó en su interrogatorio a cuando en la legislatura autonómica de 2007 EU y el Bloc concurrieron coaligados, se partió el grupo al inicio de la legislatura y las ayudas que durante esa mandato y parte del siguiente gestionó Compromís, alrededor de tres millones de euros, no se justificaron al Tribunal de Cuentas, denunció el del PP. Oltra dijo que había acudido preparada para hablar de la financiación de Compromís «no de la prehistoria». Respondió que aquello no era Compromís y que el administrador pertenecía a otro partido. Oltra destacó que su coalición nació en 2015 y que no recibió notificaciones del Tribunal de Cuentas para realizar alegaciones por no haber justificado esos tres millones. Oltra destacó que lo hizo ante Les Corts.

Aznar acusó a Oltra de faltar a la Verdad. «No se lo consiento», le respondió. El senador realizó el interrogatorio siguiendo los informes del Tribunal de Cuentas. Para entonces la tensión era alta. Oltra y Aznar estaban en pleno rifirrafe y éste consiguió su objetivo cuando entró en las elecciones autonómicas y locales de 2015. Incluso un senador popular pidió que se reconviniera al senador Carles Mulet -el de Compromís calificó de «farsa» la comisión- por llamar «payaso, impresentable y machista» a Aznar, lo que Mulet negó.

El senador leonés afirmó que Compromís tenía un presupuesto de 1,2 millones en aquellas elecciones y «faltan 800.000 por justificar, esto es lo que consta en el informe del Tribunal de Cuentas». Oltra respondió que ese dinero estaba conceptuado «como deuda a proveedores» y desveló que «decidimos no pedir créditos a los bancos porque nos restaba libertad. A partir de ahí, a los proveedores les dijimos que cuando cobráramos las subvenciones les pagaríamos. Pagamos en febrero de 2016».

Aznar tenía la pieza donde la quería. «A ustedes les financian los proveedores», le dijo a Oltra. «Y a ustedes los bancos», admitió ella. «A lo mejor se les puede pagar cuando gobiernan de otra manera», deslizó Aznar. «Somos ya mayorcitos para creer en cuentos de Caperucita», incidió el del PP. «El lobo está en la Audiencia Nacional», replicó Oltra.

Aznar recriminó que a los 90 días de las elecciones las cuentas electorales tienen que desaparecer y «están poniendo como gastos del partido gastos electorales».

«El Tribunal de Cuentas dice que las de Compromís no reflejan adecuadamente la situación financiera y patrimonial. A partir de ahí poco tenemos que hablar», contestó Aznar. «Lo importante es que la financiación que entra en Compromís es legal y lo que se paga es legal. ¿Que contablemente no se ha reflejado bien? Pues tomamos nota», replicó.

Oltra acusó al PP de querer echar «tinta de calamar para intentar oscurecerlo todo», pues Compromís «sólo tiene caja A y el PP hasta Z», «y no es opaco, me la juego con cualquiera, sobre todo con el PP». Dijo que ya presentaron una querella sobre ese informe «y se archivó dos veces». Aznar señaló que «aquí se habla de cumplir la ley, señora mía, tres millones distraidos», pero se le escapó que «están jugando ustedes como nosotros, con el dinero de los ciudadanos» y que Compromís «se ha financiado como todos». También criticó el fraccionamiento de contratos por el que está investigado Fuset.

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