Ferraz y Blanquerías tratan de normalizar relaciones ante los congresos provinciales

El secretario de Organización del PSPV, José Muñoz. / juan j. monzó
El secretario de Organización del PSPV, José Muñoz. / juan j. monzó

El equipo de Puig quiere candidatos de consenso en cada uno de los cónclaves aunque en los tres casos se perfilan varios aspirantes

J. C. Ferriol
J. C. FERRIOLValencia

Ximo Puig cerró el curso político antes del verano con su victoria en el congreso del PSPV que le reeligió como líder del partido. Un triunfo que sólo unas semanas antes se había llegado a poner en duda tras el fracaso de Susana Díaz -apoyada por el dirigente valenciano- en su asalto a la secretaría general del PSOE que recuperó Pedro Sánchez. Tras aquel batacazo, el congreso 'de País' de los socialistas valencianos permitió a Puig reforzar un liderazgo que había llegado tocado a ese cónclave.

El nuevo examen para el carisma del secretario general de los socialistas valencianos pasa por los congresos provinciales. Con la secretaría federal de Organización del PSOE dirigida por José Luis Ábalos, Puig quiere evitar confrontaciones que pudieran interrumpir el proceso de normalización de relaciones iniciados por él mismo y Pedro Sánchez. Apostar por el entendimiento, propiciar candidatos de consenso que eviten la imagen de división, se ha convertido en objetivo compartido. Ábalos y el responsable del aparato en Blanquerías, José Muñoz, ya han mantenido algún acuerdo en este sentido.

Que el objetivo sea que haya candidatos únicos choca, no obstante, con los primeros movimientos en cada una de las tres provincias. En el caso de Valencia, el nombre del presidente de la Diputación, Jorge Rodríguez, es el que se ha barajado con más insistencia como eventual apuesta de consenso. El alcalde de Ontinyent acaricia la posibilidad de presentarse -sería el candidato 'natural'- pese a que es consciente de que su candidatura no cuenta con el apoyo del 'sanchismo' ni con el visto bueno del entorno más cercano a Puig -el clan de Gandia lo tiene como un adversario declarado-.

Lo que sí resulta incuestionable es que la opción de Rodríguez reforzaría el poder orgánico del presidente de la Diputación. Tras obtener en el congreso de Elche mucha menos proyección política de la que esperaba, lograr la secretaría general provincial le situaría en un puesto clave, no sólo para continuar al frente de la Diputación si el PSPV logra el respaldo suficiente en 2019, sino también para hacer valer su posición en la confección de candidaturas electorales y para reforzarlo con la vista puesta en la sucesión de Puig al frente de la secretaría general.

Tanto poder acumulado en un dirigente sobre el que la confianza depositada no es excesiva preocupa en el entorno de Puig. Nombres como el de la alcaldesa de Gandía, Diana Morant, estarían mejor vistos en ese círculo más cercano al jefe del Consell.

El sanchismo tampoco está dispuesto a renunciar al puesto de líder provincial de Valencia ocupado por Ábalos, consciente de que ésta ha sido la base territorial sobre la que cimentó su respaldo a Sánchez. Los nombres de la diputada autonómica Mercedes Caballero, persona de la máxima confianza del responsable federal de Organización, y en menor medida el de la alcaldesa de Anna, Pilar Sarrión, son los que han sonado.

Alicante y Castellón

En la provincia de Alicante, el puesto que dejó vacante David Cerdán tras presentar su renuncia tiene varios aspirantes. Es muy probable que el sanchismo que lidera el exalcalde de Elche, Alejandro Soler, presente una candidatura. Pero no sería el único. El alcalde de Elda y presidente de la Federación Valenciana de Municipios y Provincias (FVMP), Rubén Alfaro, cuenta con el respaldo del imperecedero Ángel Franco para optar al liderazgo provincial. Pero el alcalde de Alcoy, Antonio Francés, también ha dejado entrever su disposición a optar al puesto. La ilicitana Toñi Serna, responsable de Acción Electoral de la nueva dirección de Puig, se habría decantado por la candidatura de Francés antes que por la de Alfaro, a pesar de que tanto ella misma como Ángel Franco fueron de la mano en el último congreso de Elche.

En el caso de Castellón, la batalla parecía decidida antes incluso de comenzar, con el acelerado anuncio del alcalde de Villarreal, José Benlloch, de optar al liderazgo provincial. Tantas prisas y la etiqueta de cercano a Puig parecían dar la apuesta por definitiva. Pero el actual líder provincial, Francesc Colomer, podría estar alumbrando una candidatura alternativa a la de Benlloch. Unos setenta cargos del partido en esa provincia suscribieron la pasada semana un manifiesto bajo el epígrafe Sumem futur, y que pondría sobre la mesa la necesidad de abrir una nueva etapa en el partido.

A ese movimiento entre algunos de los apoyos que Puig tuvo en el congreso 'de País' podría unirse la opción que pusieran sobre la mesa las plataformas de apoyo a Sánchez, que en el caso particular de la provincia de Castellón tuvieron una visibilidad notable en las primarias federales. De confirmarse, serían tres las posibles candidaturas.

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