Felipe González no ve delito de rebelión en el 'procés'

El expresidente del Gobierno sostiene que si el 155 se hubiera aplicado en 2014, antes del 9-N, el independentismo no habría llegado tan lejos

Paula De las Heras
PAULA DE LAS HERASMadrid

Felipe González ha admitido hoy que duda de que los imputados por intentar llevar a Cataluña a la secesión mediante procedimientos ilegales incurrieran realmente en un delito de rebelión. El expresidente del Gobierno y líder del PSOE durante 23 años, hasta 1997, ha subrayado que sí cree que los líderes políticos pudieron cometer malversación y sedición, pero así y todo ha admitido -sin cuestionar la decisión del juez Pablo Llarena- que él estaría "más cómodo" si el exvicepresidente de la Generalitat, Oriol Junqueras, el exconsjero de Interior, Joaquim Forn, y los líderes de la ANC y Omnium Cultural, Jordi Sànchez y Jordi Cuixart, no estuvieran en prisión preventiva.

González ha explicado, en una entrevista en la Ser, que es una medida (la de la prisión preventiva) que no le gusta "en general". Sin embargo, ha elogiado el rigor del juez instructor y ha aducido que, en realidad, los independentistas están poniendo "muy difícil que cambie la situación" de los encarcelados con sus actuaciones porque no dan muestras de estar dispuestos a volver a la legalidad cuando insisten en la investidura telemática de Carles Puigdemont, fugado a Bélgica. "No parece una señal seria. ¿Podríamos proponer que un elefante fuera presidente? Porque no lo impide el reglamento...", ha expuesto para ejemplificar lo débil del argumento esgrimido por el PDeCAT.

El expresidente ha insistido así en que es el propio secesionismo el que pone la zancadilla a la estrategia de defensa de Junqueras, Forn y los Jordis porque existe una "contradicción flagrante" entre lo que éstos alegan en sus apelaciones para ser puestos en libertad, que están dispuestos a acatar la Constitución y el Estatuto de autonomía, y lo que hacen los partidos de los que forman parte.

El exdirigente socialista ha subrayado, en todo caso, que lo ideal habría sido no llegar a la vía judicial. Él defendió durante mucho tiempo que no había que tener miedo a la aplicación del artículo 155 de la Constitución y hoy ha argüído que si Mariano Rajoy no hubiera esperado y lo hubiera aplicado ya en 2014, cuando después de asegurar que no incumpliría la ley Artur Mas convocó la consulta del 9-N, habría podido frenar la embestida posterior y además de manera menos drástica.

Así como cree que se dan todas las condiciones para ser condenados por un delito de sedición y de malversación de caudales públicos, González ha afirmado en una entrevista en la cadena Ser, recogida por Europa Press, que "la rebelión es un delito difícilmente probable".

González, que advirtió en 2012 al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, de que debía tomar la "iniciativa política" en Cataluña, asegura que él habría sido partidario de aplicar el artículo 155 de la Constitución para parar la consulta soberanista de Cataluña del 9 de noviembre de 2014. Eso sí, ha dicho, en una versión "más restrictiva" que la que está vigente en la actualidad. En su opinión, entonces quizás hubiera bastado con suspender en sus funciones al entonces president de la Generalitat, Artur Mas.

El expresidente no ha querido hablar de su partido, el PSOE. Sí ha revelado que ha hablado "alguna vez" con el líder de Ciudadanos, Albert Rivera, porque éste le ha llamado. Que no ha conversado con el secretario general socialista, Pedro Sánchez, pero que está dispuesto a hacerlo si le llama e incluso confía en que esa conversación se va a producir. Con el que no habla desde hace unos tres años y medio es con el jefe del Ejecutivo, Mariano Rajoy.

González se ha mostrado claramente a favor de una reforma constitucional que incluya la modificación del título VIII sobre la organización territorial.

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