El independentismo maniobra para asegurarse la mayoría

Carles Mundó./Jaume Sellart (Efe)
Carles Mundó. / Jaume Sellart (Efe)

Puigdemont y Junqueras se acreditan como diputados, pero no así los exconsejeros Puig y Ponsatí, mientras Mundó se aparta de la política

CRISTIAN REINOBarcelona

La calculadora parlamentaria echa humo y a una semana para la constitución de la Cámara catalana el panorama empieza a clarificarse, aunque aún quedan muchas incógnitas por resolver y las cuentas siguen sin cuadrar. Ni para los independentistas, que no tienen cerrada la mayoría, ni para Ciudadanos, que aún confía en presidir el hemiciclo, aunque a medida que corre el tiempo lo tiene peor.

De cara a asegurarse la mayoría en la mesa y en la investidura, el secesionismo ha iniciado maniobras de calado. De entrada, Carles Puigdemont y Oriol Junqueras han presentado sus credenciales para ser diputados en la nueva legislatura, como harán casi todos los parlamentarios secesionistas electos. Todos, menos dos de los exconsejeros de Junts per Catalunya que acompañan a Puigdemont en Bruselas, además de Carles Mundó. Los exconsejeros Clara Ponsatí y Lluís Puig aún no han renunciado a sus escaños, pero en el independentismo se da por hecho que lo harán en los próximos días.

Junts per Catalunya, Esquerra y la CUP obtuvieron 70 escaños el pasado 21 de diciembre. De todos ellos, hay ocho diputados electos que están en prisión o en Bruselas y que podrían no poder participar en la constitución del Parlamento y en la elección de la Mesa. Con la renuncia de Ponsatí y Puig, el independentismo conservará aún 64 asientos. Insuficientes, ya que el bloque constitucionalista tiene 57, que añadidos a los ocho de los comunes suman 65. Catalunya en Comú, en cualquier caso, insistió este martes en la reunión que mantuvo con Ciudadanos que no piensa apoyar a la formación naranja, pero hasta la votación todo puede pasar. De ahí que si el juez del Supremo no permite a los tres dirigentes secesionistas encarcelados participar en la sesión parlamentaria del miércoles, Jordi Sánchez y Quim Forn podrían verse forzados a renunciar a sus actas para garantizar la mayoría independentista toda vez que los exconsejeros de Esquerra, como Toni Comín, no parecen dispuestos a hacerlo. Esa decisión podría tomarse en la reunión del grupo parlamentario que ha convocado Puigdemont para este viernes en Bruselas.

El secesionismo, por tanto, avanza poco a poco en la configuración de la mayoría en la Mesa, aunque se ha quedado sin candidato a presidirla. Carles Mundó, exconsejero de Justicia y que salió de prisión durante la campaña electoral, anunció que renuncia a su escaño y abandona la política. Mundó, que regresará a la abogacía, era uno de los aspirantes de ERC a presidir la Cámara catalana. Carme Forcadell sigue en la terna, aunque sus intenciones son de no seguir por la situación procesal en la que se encuentra. En virtud del reparto de cargos entre Junts per Catalunya y ERC, a los republicanos les correspondería la Presidencia del Parlamento, y tras caerse Mundó de las quinielas, ya empiezan a sonar con fuerza Ernest Maragall (exdel PSC y hermano del expresidente de la Generalitat) y Antoni Castellá (líder de Demòcrates y ex de Unió).

Duro golpe a Esquerra

La marcha de Mundó es un golpe duro para Esquerra, que con Junqueras en prisión, pierde en el letrado a uno de sus valores en alza y se queda sin referente dado que Marta Rovira no acabó de cuajar como líder durante la campaña. Supone asimismo un golpe contra Puigdemont, pues se trata del primer portazo de los republicanos a la estrategia de choque de trenes que plantea el expresidente de la Generalitat, empeñado en ser investido de forma telemática. Una fórmula que Esquerra no aprueba, hasta el punto que ha puesto la decisión en manos de los letrados de la Cámara, una solución contraria a la idea de Puigdemont, que mantiene que debe ser la Mesa la que decida el sistema de la investidura.

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