La ley electoral del tripartito nace sin los apoyos para ser aprobada

Fran Ferri (Compromís), Alfred Boix (PSPV) y Antonio Montiel (Podemos). / Efe/ Manuel Bruque
Fran Ferri (Compromís), Alfred Boix (PSPV) y Antonio Montiel (Podemos). / Efe/ Manuel Bruque

Ciudadanos y el PP ven casi imposible respaldar una norma que necesita el voto favorable de tres quintos de Les Corts y dificultan que la iniciativa vea la luz esta legislatura

A. CERVELLERA

Valencia. La teoría política señala que la ley electoral es una de las normas más difíciles de modificar. Se requiere de un consenso tan amplio entre los partidos políticos que cuando las formaciones tienen los diputados suficientes para cambiarla ya se están beneficiando del modelo vigente y no ven una prioridad actualizarlo. Esta máxima parece haberse dado en Les Corts porque cuando se vislumbraba el respaldo necesario para sacar adelante la norma Ciudadanos decidió borrarse del pacto. Una situación que obligó ayer al tripartito a presentar su propuesta de ley electoral sin haber conseguido los apoyos para sacarla adelante.

La reforma de una norma de estas características necesita el voto favorable de tres quintos de Les Corts, una mayoría cualificada que obliga a PSPV, Compromís y Podemos a sumar los parlamentarios del PP o Ciudadanos. Hasta hace pocas semanas las negociaciones entre el tripartito y la formación naranja parecían avanzar a buen ritmo pero Ciudadanos, coincidiendo con su auge en las encuestas tras las elecciones catalanas, cambió su posición inicial y apostó por poner encima de la mesa una serie de demandas que implican también reformar el Estatut, algo que imposibilita que la reforma pueda ser aprobada esta legislatura. Ante esta situación, PSPV, Compromís y Podemos decidieron continuar ellos solos el camino.

La iniciativa propuesta por los partidos que firmaron el Pacto del Botánico supone una actualización profunda e introduce ideas de otras leyes electorales de democracias europeas. La principal novedad es la bajada de la barrera electoral (el porcentaje mínimo de votos que tiene que sacar un partido para tener representación) del 5% al 3%. Tal y como indicó Fran Ferri, portavoz de Compromís, la Comunitat es una de las autonomías con una barrera electoral más alta en el conjunto del estado y esta es una situación que se pretende solventar. También se incorpora la elección directa de diputados con un voto preferencia en listas desbloqueadas, una forma de que exista una mayor «rendición de cuentas» y se valore el trabajo individual de los diputados, como remarcó Antonio Montiel, diputado de Podemos.

El proyecto propone novedades como la elección directa de diputados de cada partido

Otra de las novedades son las listas cremalleras, en las que se obligará a la alternancia entre hombres y mujeres para asegurar la paridad y la modificación de las incompatibilidades por las que ningún diputado podrá compatibilizar su trabajo con el de concejal. Esta iniciativa bloquearía el avance de socialistas como Jorge Rodríguez o Carlos Fernández Bielsa, que aspiran a suceder a Puig.

También se incorpora el mailing electoral unificado, la obligatoriedad de realizar debates y el fomento de las primarias. Además, los tres partidos, que mantuvieron un tono conciliador y de consenso durante toda la rueda de prensa en la que presentaron la reforma, se mostraron abiertos a «consensuar e incorporar» otras ideas que presentes los grupos parlamentarios, tal y como indicó Alfred Boix, portavoz adjunto del PSPV.

Pero a día de hoy todas estas novedades parecen que terminarán en saco roto ya que ni Ciudadanos ni el PP ven con buenos ojos la iniciativa. Toni Subiela, diputado del partido naranja, incidió en que se siente «decepcionado» con una propuesta que consideró que ha dejado muchas promesas de lado. Para Subiela es fundamental incorporar la circunscripción única para que los diputados sean elegidos en toda la Comunitat y no por provincias, una idea que implica reformar el Estatut y que imposibilita una reforma esta legislatura. Por su parte, Luis Santamaría, parlamentario del PP, destacó que el Consell utiliza esta «ley tapadera» para tapar otros escándalos y subrayó que está totalmente alejada de «los intereses de los valencianos». Además, recordó que los populares proponen unas bases diferentes en un modelo similar al americano.

Fotos

Vídeos