Quién es quién en el núcleo duro de la ejecutiva de Ximo Puig

El socialista se blinda con Arcadi España, Fabrizio Muzzati y Vicent Bufort y da visibilidad a Morant con el horizonte del congreso provincial

F. M. ELCHE.

Ximo Puig está a gusto con ese modelo de ejecutiva de dimensiones agigantadas que ya diseñó en 2012, y que estaba compuesta por 69 miembros. La nueva dirección de los socialistas valencianos, aprobada ayer, supera incluso esa cifra, hasta alcanzar los 74 miembros -66 con alguna responsabilidad ejecutiva y los ocho que componen el consell institucional-. Un tamaño desmesurado, que en la práctica dificulta las posibilidades de que el pleno de la nueva dirección pueda realizar un trabajo ágil. Y que confirma que la permanente, con Puig a la cabeza, Manuel Mata como vicesecretario general, y otras 11 personas, será la que asumirá el poder del partido.

¿Y por qué una ejecutiva tan grande? Hace sólo unos días, el propio Puig anunció que la nueva dirección no tendría más allá de 40 miembros. Venía admitir, en cierto modo, que una cúpula formada por más miembros no resultaba útil. Así, la dirección de 2012 había tenido un tamaño tan descomunal únicamente para contentar a todas las sensibilidades y recibir un buen porcentaje de apoyos. Todo ese análisis de hace solo unos días saltó ayer por los aires con la difusión de la propuesta de ejecutiva nacional. A cambio, la nueva dirección socialistas salió aprobada con un porcentaje de votos del 72% (312 a favor y 120 en blanco o nulos).

La nómina de nombres propios, la relación de personas de verdadera confianza de Puig en la nueva dirección, la componen Arcadi España, su jefe de gabinete; Fabrizio Muzzati, un periodista de Castellón que le ha acompañado en diversas etapas y siempre próximo al líder socialista, y Vicent Bufort -el hombre para todo de Alfred Boix-. La presencia de Bufort es la señal más evidente de que Gandia mantiene su peso en la nueva dirección socialista.

La presencia de Bufort, un fontanero con experiencia en Blanquerías, contrasta con la ausencia de la alcaldesa de Gandia. Diana Morant, uno de los nombres de futuro del socialismo valenciano, no forma parte de la nueva dirección. Sin embargo, el equipo de Puig confirmó ayer que la edil será nombrada presidenta del Comité nacional del partido. Fuentes de la formación apuntan, además, a que podría presentarse a la presidencia provincial.

La ejecutiva socialista cuenta con tres miembros del Gobierno valenciano. La secretaria autonómica de Economía, Blanca Marín -al frente del área de Crecimiento y Empleo-; el jefe de gabinete de Puig, Arcadi España, como responsable de Estudios y Programas; y el secretario autonómico de la Agencia Valenciana de Turismo, Francesc Colomer, en el área de Preparación del Futuro. El núcleo duro que encabeza Mata como vicesecretario general está compuesto, como se había anunciado, por Concha Andrés, Rosa Peris, José Muñoz, Toñi Serna, Carlos Fernández Bielsa, Jorge Rodriguez, y los ya citados Colomer y Marín. A estos nombres se suman Ana Barceló, José Chulvi y Sandra Martín.

Entre los nombres propios de la nueva dirección, destaca la presencia de María Diago al frente de Cambio Climático. La ex de Podemos, fue directora general en la Conselleria de Agricultura pero fue destituida en enero de 2016 tras un enfrentamiento con el número dos de Medio Ambiente, Julià Álvaro. Diago se ha manifestado en contra del SDDR el polémico sistema de retorno de envases que Álvaro ha tratado en repetidas ocasiones de poner en funcionamiento, y que los socialistas valencianos evitan respaldar. De hecho, ayer se anunció que el proyecto se ha frenado.

En la nueva dirección del PSPV, como estaba previsto, no figura la consellera de Sanidad, Carmen Montón. Su nombre sólo aparece como miembro del consell institucional -incorporado como un apéndice a la dirección pero sin funciones ejecutivas-. Montón abandonó el congreso del PSPV el viernes por la tarde -sin llegar a escuchar siquiera la intervención de Puig-, molesta porque no ocupaba cargo alguno en la nueva dirección. Montón está en ese consell institucional de ocho miembros, igual que los consellers Salvador y Soler, los alcaldes de Castellón, Empar Marco, Alicante, Gabriel Echávarri, Elche, Carlos González, el presidente de la FVMP, Rubén Alfaro y la portavoz en el Ayuntamiento de Valencia, Sandra Gómez.

Entre las ausencias, la de la diputada nacional Ana Botella, la de la secretaria autonómica de Transparencia, Zulima Pérez o la del director general de Administración Local, Antoni Such. Tampoco aparece el numero dos de la conselleria de Educación, Vicent Soler, el responsable de Valencia Turismo, Antoni Bernabé, la diputada autonomica Rosa Mustafá ni el excogerente de Divalterra, Víctor Sahuquillo.

En la nueva dirección sí que aparecen dos áreas de nueva creación, la de Políticas del Mar, así como la de Políticas para la Infancia. Hay espacio también para el Bienestar Animal, y los pequeños y medianos municipios tienen un responsable e incluso un adjunto.

La lista para el comité federal, formada por nueve miembros, la encabeza Rafa García, rival de Puig en las primarias. El sanchismo también incluye a Julia Menargues y Michel Montaner. Puig propone a Joan Lerma, Carmen Martínez, Ciprià Ciscar, Antonia Moreno, José Benlloch y Mariola Fluvià.

Para el comité nacional, un acuerdo a primera hora de la mañana de ayer impidió que terminaran votándose dos listas. Finalmente, Puig propone 65 de los 100 nombres, y el sanchismo los otros 35. Los sanchistas consideraron ayer que esa proporción no respeta la «integración» de la que presumía el secretario general. Y remarcaron que si no se quiso hacer evidente esa discrepancia fue para dar imagen de unidad en el partido.

Fotos

Vídeos