Echávarri se queda solo en el Ayuntamiento tras la salida de Guanyar

Los ya exediles de Guanyar tras presentar ayer su cese en el Ayuntamiento de Alicante. /  EFE/M. Lorenzo
Los ya exediles de Guanyar tras presentar ayer su cese en el Ayuntamiento de Alicante. / EFE/M. Lorenzo

El PP se ofrece como alternativa de gobierno municipal para tratar de desalojar al alcalde socialista del Consistorio

EFE/REDACCIÓN VALENCIA.

Los ediles de Guanyar en el Ayuntamiento de Alicante renunciaron ayer a sus competencias de gobierno «por coherencia y dignidad». Su marcha, no por previsible, reduce el negativo impacto que supone en la imagen del alcalde socialista, Gabriel Echávarri. Tras un procesamiento -por fraccionar contratos en su etapa en la Concejalía de Comercio- y una investigación -por el despido de una familiar de un cargo del PP- sus socios de Gobierno lo han abandonado. Buscan su renuncia. De hecho, desde Guanyar anunciaron que ya «mantienen contactos» para negociar el regreso una vez que dimita.

Los socialistas se han quedado solos en el ejecutivo municipal, con seis concejales, frente a Guanyar, con cinco; Compromís (que abandonó la pasada semana el gobierno de Alicante), con tres; el PP, con ocho; Ciudadanos (C's), con cinco, y los dos munícipes no adscritos, Fernando Sepulcre y Nerea Belmonte. Guanyar Alacant dio un plazo a Echávarri para que dimitiera o, en caso contrario, la formación abandonaría sus competencias de gobierno, como así ha ocurrido finalmente.

En rueda de prensa, los cinco ediles de Guanyar (Miguel Ángel Pavón, Víctor Domínguez, Marisol Moreno, Daniel Simón y Julia Angulo) se mostraron convencidos de que, finalmente, el PSPV-PSOE obligará a Echávarri a abandonar la alcaldía. «Caerá más pronto que tarde», vaticinó Pavón, quien, incluso, llegó a decir que dimitirá «sí o sí». El portavoz de Guanyar tachó al regidor socialista de «indigno» y añadió que no se merece el puesto. Del mismo modo, le acusó de ser «incapaz de liderar un proyecto de cambio de izquierdas» a la vez que remarcó que su soledad en el gobierno local. Lanzó el mensaje de que cuentan con el PSPV siempre que presenten un sustituto al actual primer edil. No dudan de que gobernar con seis concejales resultará imposible y la situación no permitirá agotar la legislatura.

El presidente de la Generalitat, Ximo Puig, por su parte, mantiene el apoyo a su compañero y trata de explicar que en el Consistorio hay un problema de gobernabilidad que se debe solucionar pensando en el «interés general» más que en intereses «partidarios». El mensaje que transmite Puig es que no se trata de asuntos de corrupción y que la alternativa sería un gobierno del PP.

Precisamente los populares se ofrecieron ayer como opción para desbloquear el complicado panorama. El PP reclamó la Alcaldía de la ciudad para conformar «un gobierno de excepción sin cálculos electorales». Calificaron a Echávarri de «alcalde okupa», ya que el pacto que le permitió acceder al puesto ya no está vigente por su imputación judicial y la consiguiente fractura del tripartito. La solución que proponen es que el edil dimita y se convoque un pleno de investidura para designar a un nuevo alcalde. Los 'populares' recordaron ayer que fueron la lista más votada en las pasadas elecciones. De manera inmediata ya han reclamado a Ciudadanos que se unan a esta propuesta. La formación naranja indicó que esto era «un brindis al sol» y apostó por una moción de censura.

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