La nueva Imelsa rectifica y fulmina por sorpresa los contratos de alta dirección

El presidente de la Diputación de Valencia, Jorge Rodríguez. /R. A.
El presidente de la Diputación de Valencia, Jorge Rodríguez. / R. A.

Aprovecha la renuncia de otro de los nuevos directivos, reestructura el organigrama de la empresa y elimina cuatro direcciones de área

F. M. VALENCIA.

La aparente convicción mostrada hasta ahora por presidencia de la Diputación de Valencia con los nuevos contratos de alta dirección en Divalterra, la empresa de la institución provincial heredera de la vieja Imelsa, vivió ayer su punto y final. Lo que este pasado jueves era determinación para ratificar los nombramientos de cuatro nuevos directivos en un consejo de administración que podía celebrarse la próxima semana, se convirtió de golpe y porrazo el viernes en la renuncia del segundo alto directivo nombrado en febrero y en una reestructuración del organigrama de la empresa que, de golpe, fulminó cuatro de las direcciones de área existentes.

La decisión vuelve a poner el foco sobre una empresa que con la llegada de Jorge Rodríguez a la presidencia de la Diputación no ha logrado disminuir la sombra de sospecha que la investigación judicial del denominado 'caso Imelsa' generó la pasada legislatura.

Los dos nombramientos aprobados en el consejo de administración de la empresa de la Diputación el pasado 19 de febrero han durado un mes escaso. Lucas Ferrando, situado entonces como director del área de Proyectos de Regeneración de Zonas Verdes Urbanas, presentó su renuncia apenas cuatro días después, tras alegar razones personales. Víctor Jiménez, nombrado responsable del área de Estudios y Planificación Estratégica, presentó su dimisión el viernes mismo. «Doy un paso atrás para no perjudicar la imagen ni los intereses de Rocafort (municipio del que es alcalde)», señaló ayer a este diario. Tanto Ferrando como Jiménez, que regresa a su puesto de coordinador de asesores en la Diputación, habían sido nombrados con contratos de alta dirección gracias a un informe jurídico elaborado por el secretario de la empresa, Jorge Cuerda.

De las seis direcciones de área, cuatro desaparecen y las otras dos se quedan vacantes

Ese informe, que avala esos contratos aunque sostiene justo lo contrario que varios dictámenes jurídicos elaborados previamente, no sólo permitió a la presidencia del consejo, que ocupa el presidente de la Diputación Jorge Rodríguez, nombrar esos dos nuevos directivos -en ambos casos, cargos de cierta relevancia orgánica en el PSPV-. También dejó la puerta abierta para la designación, siguiendo exactamente el mismo procedimiento, de los otros cuatro directores de área -nombrados en su día con contratos de alta dirección por los cogerentes de la empresa-.

Pero el viernes, lo que iba a ser una ratificación se convirtió por sorpresa en despidos. La reestructuración de la firma supone la desaparición de cuatro direcciones de área -la de Recursos Humanos que ocupaba Vicente Domingo; la de Medio Ambiente de Soledad Torija; la de Gestión Forestal y del Medio Rural que dirigía Manuel Carot; y la de Promoción Económica, Innovación y Proyectos de Formación, de Josep Melero-. La empresa emitió un comunicado en el que explica que «atendiendo a la situación de la empresa y después de casi tres años de gestión altamente satisfactoria, considera que es el momento de empezar una reestructuración de su directiva con el objetivo de hacerla todavía más eficiente y reducir el gasto en personal directivo».

El viernes mismo, este diario informó de las reticencias en Compromís, socio de gobierno de Rodríguez en la Diputación, a ratificar los nuevos nombramientos. Las dudas legales generadas por la aparición de diferentes informes jurídicos -uno de ellos, del propio secretario de Divalterra- en relación con la capacidad que la empresa tenía para hacer contratos de personal sin concurso-oposición y sin seguir los principios de publicidad, mérito y capacidad- llevaron a la coalición a plantarse y advertir que no respaldaría esas nuevas designaciones. Sin Compromís, y con la rotunda oposición de PP y Cs, llevar los cuatro nombramientos a un consejo de administración habría supuesto regalarse una desautorización en toda regla.

De manera que el viernes se optó por hacer tabla rasa. «Es el momento de realizar unos cambios que, entre otras mejoras, permitirán reducir el gasto en personal directivo», señala el comunicado que lleva la firma de los dos cogerentes de la empresa, Xavi Simón y Agus Brines.

La reestructuración anunciada ayer pone punto y seguido a los contratos de alta dirección -el entorno de Rodríguez aseguró ayer que las dos direcciones de área que se mantienen serán ocupadas por altos directivos-. Pero, sobre todo, deja tocado el plan de Rodríguez para hacer trinchera en el partido con los puestos en esa empresa.

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