La dirección del PPCV se desentiende de la confesión de Correa sobre la caja 'b'

Francisco Correa, a la salida de la Audiencia Nacional. / efe
Francisco Correa, a la salida de la Audiencia Nacional. / efe

La formación decide guardar silencio mientras que todos los partidos arremeten contra la presunta financiación irregular de los populares

A. CERVELLERA

Valencia. Francisco Correa, cabecilla de la Gürtel, entregó el pasado 8 de enero un escrito al juez que instruye la causa en el que admitía pagos en 'b' y facturas falsas del PP valenciano. La confesión de Correa, que tiene el objetivo de rebajar su pena por colaborar con la justicia, no encontró contestación ayer en las filas populares, que no quisieron valorar oficialmente los hechos.

Ningún cargo de la actual dirección del PP valenciano se pronunció sobre esta cuestión en el día de ayer. Desde el partido, aunque admiten en privado que esperaba un movimiento de Correa de estas características, recalcaron que no realizan valoraciones de causas judiciales ni tampoco estrategias de defensa como la desarrollada. Pese a ello, sí que indicaron que esta es una causa que aunque les desgasta políticamente ya está asumida por la formación.

Este silencio no fue bien recibido por el resto de partidos valencianos, que no dudaron en arremeter contra la formación que lidera Isabel Bonig. Ximo Puig, presidente de la Generalitat, afirmó que es «más que evidente que hay pruebas acumuladas de que hubo una financiación ilegal del PP» y de que éste, «en momentos determinantes», ganó las elecciones «haciendo trampas». Según informó Efe, Puig señaló que aunque será la justicia quien determine la posible financiación ilegal, espera que «alguna vez haya la asunción de responsabilidades políticas» porque, a su juicio, «el actual PPCV es el viejo PPCV» y «aún no ha tomado ninguna decisión relevante en cuanto a la asunción de responsabilidades políticas».

Mucho más dura se mostró Ana Barceló, responsable jurídica del PSPV y portavoz adjunta en Les Corts, que reclamó la ilegalización de la organización popular. ««Deberían ilegalizar el PP. Lo que ha hecho debe servirnos para hacer un manual de malas prácticas en las que ningún partido debería caer» subrayó Barceló, que arremetió también duramente contra Francisco Camps, expresidente de la Generalitat, al considerarlo «el eslabón perdido y la X que hemos buscado durante años». Por ello, pidió su dimisión del Consell Jurídic Consultiu. Además, insistió en que es necesario que Bonig dé explicaciones al respecto y no se esconda como en anteriores ocasiones.

Desde Compromís, Fran Ferri, síndic de la coalición en Les Corts, aseguró que «la confesión de Correa es la enésima evidencia de que el PP es sinónimo de corrupción». Para Ferri la confesión del cabecilla de la trama Gürtel «es una constatación de lo que ya todos sabíamos, pero que ahora queda trasladado de forma fehaciente al proceso judicial». De manera similar se manifestó Mónica Oltra, vicepresidenta del Consell y portavoz de Compromís, que destacó que Correa ha dicho «lo que en Valencia casi todo el mundo sabía», y ahora se sabe «en el resto de España».

La síndica de Ciudadanos en Les Corts, Mari Carmen Sánchez, declaró que «el PP no tiene tiempo suficiente de pedir perdón por la pésima imagen que se ha dado de la Comunitat durante los últimos 20 años» y recomendó a los populares «hacer un profundo ejercicio de autocrítica y apostar por una verdadera regeneración democrática». Por su parte, Antonio Estañ, secretario general de Podemos, reclamó la dimisión de Camps en el Jurídic Consultiu y remarcó que «los múltiples casos de corrupción revelan que el PPCV y su actuación en las instituciones ha sido propia de una organización mafiosa».

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