La Diputación de Valencia encarga informes para vaciar de competencias la corporación

Jorge Rodríguez, presidente de la Diputación de Valencia.
Jorge Rodríguez, presidente de la Diputación de Valencia. / j. monzo

De cara a los comicios de 2019, PSPV y Compromís limitan los servicios de una institución que podría regresar a manos del PP sin atribuciones

Arturo Cervellera
ARTURO CERVELLERAValencia

El cambio de gobierno en la Diputación de Valencia que llevó a un cuatripartito encabezado por PSPV y Compromís al poder provincial en 2015 se produjo con la promesa de adelgazar la institución. Tanto los socialistas como los nacionalistas no dudaron en recalcar su objetivo de transferir competencias y servicios tanto a la Generalitat como a los diferentes ayuntamientos. Una labor que ya ha cogido fuerza, pues la Diputación ha encargado diferentes informes para vaciar la administración en este segundo tramo de legislatura de cara a las elecciones de 2019. Esto, además, tendría un especial valor estratégico, ante la posibilidad de que el gobierno provincial regrese a manos del PP, que heredaría una Diputación sin apenas competencias.

Fuentes del organismo inciden en que ya han solicitado dos escritos. Uno relativo a cómo ceder competencias que ahora ostenta el área de Bienestar Social, dirigido por la socialista Mercedes Berenguer, y otro sobre el departamento de Cultura que está en manos Xavier Rius, diputado provincial de Compromís. Desde la Diputación también se asegura que está en camino un tercer escrito, que fue acordado por el equipo de gobierno cuatripartito. El texto analizará el traspaso de servicios y competencias en diferentes departamentos de la institución provincial.

El departamento de Bienestar Social ha tomado la delantera en la transferencia de servicios

Con el paso de los años, la corporación ha ido asumiendo una serie de servicios y propiedades para llevar a cabo actividades que no son estrictamente de su competencia y que su mantenimiento supone una importante inversión anual. El complejo psiquiátrico de Bétera, el Teatro Principal de Valencia o el Muvim son algunos de los ejemplos. Desde la institución provincial se estima que sólo el mantenimiento del patrimonio que depende del área de Cultura oscila entre los ocho y los diez millones de euros. Por ello, se apuesta por vaciar la Diputación de estas competencias y centrarse en dar servicio a los municipios. Una actividad que también se recalca que implica ir retirándose de forma progresiva de Valencia capital e ir abriéndose más a las comarcas.

En el trabajo de transferencia, las áreas que dependen del PSPV han tomado la delantera a Compromís. El departamento que ha liderado este trabajo es el de Bienestar Social, que ya ha iniciado conversaciones con las consellerias de Sanidad, Educación y Políticas Inclusivas para cederles espacios y servicios. En declaraciones a LAS PROVINCIAS, la diputada Mercedes Berenguer subrayó el trabajo realizado en los últimos meses para transferir competencias en aquellas materias en las que «no tenía sentido» que estuviera implicada la Diputación.

El psiquiátrico de Bétera será posiblemente el primer traspaso entre la Diputación y la Generalitat que se realice. En la actualidad ya existe una comisión que es la encargada de tramitar este cambio, que a finales de septiembre tiene pensado presentar un informe para cubrir los aspectos jurídicos que aún están en el aire. Por ello, se espera que antes de finalizar el año se haya podido ceder a la conselleria de Sanidad la gestión del mismo. Dentro de Bienestar Social, otro punto en el que se ha avanzado son las escuelas para adultos. Un asunto más complicado que Berenguer destacó que «no va a ser una transferencia directa» pero que, a través de la renovación de personal, se va a ir cediendo progresivamente más peso a la conselleria de educación de modo que al final de la legislatura la presencia de la Diputación sea sólo «residual».

Paralización en Cultura

La labor de Compromís en este apartado ha sido más discreta. Pese a los continuos llamamientos de la coalición de eliminar las diputaciones provinciales o, al menos, vaciarlas, los nacionalistas han aprovechado poco los dos primeros años de gobierno compartido. El área de Cultura es posiblemente la que más posibilidades de cesión hubiera tenido pero los movimientos han sido más bien escasos.

Fuentes de Compromís de la institución provincial recalcan que no han profundizado en el vacío de competencias por la falta de indicaciones e informes del departamento de Impulso Comarcal, Mancomunidad y Transferencias con la Generalitat. Los nacionalistas señalan directamente a Diana Morant, alcaldesa socialista de Gandia y responsable de Transferencias hasta hace tres meses, cuando dimitió de su cargo provincial para centrarse en su labor en el consistorio. Morant fue sustituída por Voro Femeria, alcalde del municipio de l'Alqueria de Comptesa y presidente de la mancomunidad de la Safor. Compromís cree que el departamento ha permanecido inactivo mientras estaba dirigido por Morant y recuerdan que el área cuenta con una partida presupuestaria en este ejercicio para realizar informes en esta materia que afecten a toda la Diputación. Un trabajo que esperan que vea la luz pronto.

El otro motivo que evidencia la coalición para justificar la paralización es la infrafinanciación que sufre la Comunitat. En Compromís se muestran partidarios de ceder competencias desde el área de Cultura provincial a la conselleria de Eduación y Cultura, un departamento que también depende directamente de ellos, pero indican que no es el momento adecuado. Afirman que la institución encabezada por Vicent Marzà ya está suficientemente cargada y que es necesario esperar a una mejora del modelo de financiación para que la Generalitat pueda asumir la gestión de diferentes centros que hoy están adscritos a la Diputación.

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