La Diputación también aprobó un segundo catálogo a los dos meses de imprimirse

Exposición del MuVIM para la que se encargaron las dos ediciones del catálogo. /Irene Marsilla
Exposición del MuVIM para la que se encargaron las dos ediciones del catálogo. / Irene Marsilla

Las ediciones para la guía gráfica de una exposición del MuVIM se encargaron a empresas distintas de un mismo dueño que realizó los trabajos antes de que se le adjudicasen

D. Burguera
D. BURGUERAValencia

Al área de Cultura de la Diputación de Valencia sufrió un 2016 un serio problema con las coordenadas espacio-tiempo. Mientras el calendario legal transcurría por un lado, el del día a día caminaba a otro ritmo. Tal y como ya adelantó este periódico, una primera edición del catálogo de una exposición se imprimió tres meses antes de que se publicase el decreto que autorizaba el encargo a la empresa Martín Impresores. ¿Y la segunda edición? Pues también. Una nueva edición salió de las planchas del impresor Martín dos meses antes de contar con el visto bueno legal, si bien la Diputación le hizo el encargo a través de otra empresa (bajo la fórmula de un contrato menor, a dedo y sin concurso, y por la cantidad que roza el máximo legal para adjudicar de esa forma), pero sin variar el 'modus operandi': por un lado la legalidad y por el otro la realidad.

La primera edición del catálogo de la exposición sobre la modernidad republicana que se celebró en el MuVIM, el principal museo de la Diputación, se terminó de imprimir en marzo de 2016. Sin embargo, el decreto que aprueba ese encargo es del 5 de julio. La segunda tanda acabó de realizarse en mayo, según consta en el propio catálogo. El trabajo de impresión es un monumento a la anticipación por parte del museo que tutela del diputado de Cultura, Xavier Rius (Compromís). Se acaba de imprimir mientras a la Diputación de Valencia continúan llegando presupuestos pedidos por el MuVIM, que en el expediente de tramitación aparecen con fecha del 23 y 24 de mayo de 2016. Una de esas ofertas supuestamente alternativas se pide a un familiar de las dos firmas elegidas para realizar sendas impresiones.

El informe del servicio de Intervención para imprimir un catálogo llego después de estar hecho

El informe del servicio de Intervención de la Diputación de Valencia autorizando la reedición es del 3 de junio. Hasta el 14 de junio no reciben el visto bueno de los interventores para hacer la propuesta de decreto, que finalmente se publica el 8 de julio. De este modo, acabaron de imprimir dos meses antes de que se publicase la autorización legal.

En los almacenes del museo

Este periódico ya publicó en septiembre de 2016 la extraña circunstancia de que dos ediciones de un mismo catálogo se encargasen a un par de empresas que en realidad eran del mismo administrador. A raíz de aquella información, la Secretaría de la Diputación paralizó las facturas hasta recibir garantías de que no se trataba de un fraccionamiento de contratos. En octubre, el director del museo, Rafa Company, elaboró un informe donde construye un relato de la tramitación en el que, sin embargo, las fechas no encajan, tal y como LAS PROVINCIAS ha ido desvelando en el último mes. Finalmente en el documento elaborado por la dirección del MuVIM se reconoce que el 90% de la segunda edición del catálogo está en los almacenes del museo, lo que veladamente se justifica asegurando que se contaba con los ejemplares desde hacía «pocas semanas». En octubre, a pesar de que esa segunda edición se terminó de imprimir en mayo, tal y como se reconoce en el catálogo.

La segunda edición se acabó de imprimir en mayo pero en octubre tenían en almacén el 90% de la tirada

El diputado de Cultura, Xavier Rius, ha intentado justificar la tramitación mirando hacia el pasado, hacia la gestión del PP, y asegurando que en legislaturas anteriores se hacían las cosas peor.

«Hay empresas que a su vez tienen varias firmas y no puedes evitar que se presenten a varios concursos», señaló Rius el pasado 24 de enero, cuando este periódico le preguntó por la tramitación. Sin embargo, las firmas contratadas no se presentaron «a varios concursos», tal y como relató el diputado, porque no hubo ningún tipo de concurso público. El responsable del área cultural es, además, el portavoz de Compromís en la Diputación de Valencia. Rius, cuando en septiembre de 2016 se conocieron los encargos, señaló que la responsabilidad de este tipo de gestiones corre a cargo de los técnicos de la corporación, ante los cuales él no hace otra cosa que avalar con su firma la actuación.

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