Cuesta carga contra Chanín y Arnal y se presenta como el «tonto útil»

El abogado del exgerente inculpa al informático y al alto cargo arrepentido y defiende a otros cabecillas de la trama de Emarsa

A. RALLO

valencia. El juicio del caso Emarsa, el saqueo de más de 20 millones de euros de la depuradora de Pinedo, afronta ya sus últimos episodios con los turnos de última palabra tras los informes de las defensas. Entre estas últimas exposiciones destacó la del exgerente de la depuradora, Esteban Cuesta.

La defensa trató de presentar ayer al responsable como un «tonto útil» elegido precisamente por el PP por esta circunstancia para dirigir una empresa pública que estaba «podrida», según el relato de su abogado. «Allí no olía a Coco Chanel», ironizó, un recurso que repitió a lo largo de todo su informe. La depuradora de Pinedo era un órgano utilizado por «todos» los partidos políticos para colocar a gente afín a sus sensibilidades políticas. Cuesta sólo quiso cumplir con las órdenes de su partido, según la hipótesis del letrado.

No dudó en señalar a los supuestos culpables del descontrol en las instalaciones. Así, apuntó al exinformático de la planta, Chanín, al empresario de los lodos José Luis Sena y a Ignacio Bernácer, uno de los cabecillas que ha confesado la existencia y participación en la trama. Exculpó a Morenilla como ya había hecho con la presentación de un sorpresivo escrito a mitad de juicio. La defensa del exgerente que se enfrenta a 24 años de prisión -la mayor petición de todos los procesados- aprovechó para criticar a las acusaciones. No entiende cómo la fiscalía sí ha aceptado las conformidades de otros procesados, mientras no lo ha hecho con Esteban Cuesta. «Ha aportado información relevante y útil para los investigadores», indicó. Durante la instrucción declaró en más de una decena de ocasiones -con cambios sustanciales en su versión- y en los últimos meses participó en un programa de La Sexta donde «confesó» los hechos.

De igual modo, considera el letrado que también se le debió tener en cuenta la reparación del daño porque aunque no ha devuelto el dinero sí ha pedido perdón por sus acciones delictivas. Además, añadió que colabora ayudando «al prójimo desde su facultades humanitarias y laborales» porque es enfermero.

El letrado también solicita otra rebaja de pena por las dilaciones indebidas. Asegura que la causa ha acumulado un notable retraso porque desde que se interpuso la querella de la fiscalía hasta la celebración del juicio han transcurrido siete años. No es, sin embargo, un periodo excesivo -más bien todo lo contrario- si se compara este asunto con otras causas de corrupción similares .

La jornada se completó con el letrado del empresario encarcelado Roca Samper. «Siempre ha querido decir la verdad y dejar a su familia a buen recaudo. Huyó de España por recomendación de sus amiguitos de Alaquàs», en referencia a los empresarios imputados en este procedimiento.

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