La crisis política, principal escollo de Barcelona para acoger la EMA

Colau (c), Trias (PDeCAT) (d) y Hereu piden el apoyo para la EMA en Barcelona en una acto. /Enric Fontcuberta (Efe)
Colau (c), Trias (PDeCAT) (d) y Hereu piden el apoyo para la EMA en Barcelona en una acto. / Enric Fontcuberta (Efe)

La UE decide este lunes en qué ciudad se ubica la Agencia Europea del Medicamento, que debe abandonar Londres antes de abril de 2019

Daniel Roldán
DANIEL ROLDÁNMadrid

Las opciones de Barcelona de ser la próxima sede de la Agencia Europea del Medicamento (EMA, en sus siglas en inglés) han disminuido a la par que subía la temperatura por la inestabilidad política en Cataluña. Y sus rivales se han dado cuenta de estas debilidades. Algunos, lo comentan con voz baja y haciendo lobby por los pasillos de Bruselas. Otros, en cambio, no se esconden. «No hay duda (de que la crisis en Cataluña) reduce en gran medida las posibilidades de Barcelona en beneficio de Milán», aseguró hace un mes el presidente de Lombardía, Roberto Maroni, a Reuters. Esta ciudad del norte de Italia, la capital catalana, Ámsterdam y Copenhague son las cuatro ciudades con más opciones de acoger la EMA con sus casi 900 trabajadores, sus familias y las cerca de 35.000 visitas anuales -con el gasto de hostelería y transporte que conlleva- entre las 18 ciudades candidatas. Malta retiró la suya esta semana.

Las cuatro ciudades ofrecen buenas comunicaciones, numerosos colegios internacionales y están acostumbradas a grandes eventos. Sin embargo, Barcelona cuenta con un punto fuerte: la Torre Glòries. Sus 34 plantas y 145 metros de altura están ya preparados para acoger a la Agencia, que tiene un presupuesto anual de 325 millones y que tiene que dar el visto bueno a cualquier producto farmacéutico que se consuma en Europa. Sin embargo, la candidatura de Barcelona -que ya quedó segunda hace veinte años- se ha topado con dos problemas. El primero, el aspecto geográfico. Los países del Este no tienen ninguna agencia -España tiene tres en Alicante, Vigo y Bilbao- y Bratislava aparece como opción a las grandes capitales occidentales. La segunda el político. «Será un espaldarazo de la UE contra el populismo y el nacionalismo», expresó el ministró de Exteriores, Alfonso Dastis, sobre la votación que se producirá hoy. El canciller no negó que es una «batalla difícil», mientras que el PSC acusó a Ada Colau de no hacer nada porque Barcelona sea la sede de la EMA a partir del 1 de abril de 2019.

Además de estas cinco ciudades, los Veintisiete tienen encima de la mesa las opciones de Bonn, Bruselas, Bucarest, Dublín, Helsinki, Lille, Oporto, Sofía, Estocolmo, Viena, Varsovia y Zagreb. Los países tendrán que realizar una primera votación dando tres, dos y un voto a sus opciones. Si alguna de las candidatas consigue catorce mejores puntuaciones, ganará de forma inmediata; por el contrario, pasarán las tres mejores situadas. Entonces solo se dará un voto por ciudad. Quien saque catorce, vence. Si no se consigue esta cifra, eliminará a la peor calificada y se pasará a una última ronda con dos ciudades.

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