La crisis de Podemos en Valencia se cobra su primera víctima con el portavoz del Consistorio

El concejal Jordi Peris dimite de sus cargos en el Ayuntamiento y en el partido, al que acusa de haber fracasado y estar inmerso en luchas internas

ISABEL DOMINGO

valencia. La guerra abierta en Podemos por el control de la portavocía de València en Comú (ValC) -uno de los partidos que integra la coalición de gobierno en el Ayuntamiento de Valencia- se ha cobrado su primera víctima. El concejal de Participación Ciudadana, segundo teniente de alcalde y portavoz de la formación considerada la marca blanca de Podemos en el cap i casal, Jordi Peris, presentó ayer la dimisión de todos sus cargos y la renuncia al acta de concejal, cansado de las «luchas internas que lastran el trabajo que desempeño en el Ayuntamiento».

Su marcha se produce apenas una semana después de que él mismo dejara entrever su renuncia a la portavocía tras ser puesto en el punto de mira por el secretario de Podemos en la ciudad, Jaime Paulino, que lo señaló como único responsable de la elección de Rafael Monterde para el cargo de gerente de Las Naves. Vinculado con la trama de las ONG del caso Blasco, Montede fue cesado finalmente por Peris.

Sin embargo, el edil, que volverá a su plaza de profesor titular en la Universitat Politècnica, descartó en rueda de prensa que el asunto de Las Naves esté en la base de su decisión. Al contrario, la justificó en temas personales, debido a la enfermedad de un familiar, y a los «ataques, intrigas, deslealtades y luchas internas por el poder» en la formación de ValC. Unas dinámicas que son «difícilmente compatibles con una acción de gobierno digna».

A partir de ahí, Jordi Peris dejó claro su malestar con la coalición que lo eligió como cabeza de lista en las elecciones municipales de 2015 y con Podemos, que el pasado marzo cobraba mayor peso en ValC. Un proceso de renovación en el que ya se barajó su destitución como portavoz para dar paso a la concejal María Oliver, que será ahora quien asuma el cargo de forma provisional hasta que el partido lo ratifique.

«Hoja de ruta» de Podemos

«Podemos tiene una hoja de ruta y yo no soy parte», afirmó Peris, que dejó claro que no quiere aferrarse al cargo. «València en Comú ha fracasado», remarcó. A su juicio, «ya no va a conseguir los objetivos con los que surgió como plataforma ciudadana y como espacio de confluencia de partidos de izquierda». Palabras no compartidas por Jaime Paulino que aseguró respetar la decisión «coherente» del edil aunque no comparte sus argumentos.

Porque Peris mostró su decepción ante que «las luchas internas estén por encima del proyecto político y de las personas». Para el responsable municipal de Participación Ciudadana e Innovación «se han reproducido todos los vicios de la izquierda tradicional y de la vieja política» con «enfrentamientos continuos y deslealtades» y pensando que «el rival interno es el enemigo más importante a abatir».

«València en Comú no se parece en nada a aquello que surgió para las eleccios. Esto no era para lo que vine a la política», resaltó Peris, que también hizo balance de sus dos años en el tripartito, del que destacó «la importancia histórica» al relevar al Partido Popular. De hecho, alabó a Ribó «como excelente alcalde» y a los portavoces del PSPV y Compromís, Sandra Gómez y Pere Fuset, quienes posteriormente señalaron que su salida no afectará al acuerdo de gobierno del tripartito.

Hubo palabras para los ediles de Compromís y ni una sola mención expresa a María Oliver y Roberto Jaramillo, compañeros en ValC. «Las relaciones no han sido todo lo adecuadas que deberían haber sido», señaló tras ser preguntado por la omisión y mantener unos segundos de silencio. Añadió que «nunca he hecho una valoración pública negativa y prefiero no hacerlo ahora». De fondo, las tensiones existentes en el seno de este grupo que también se ha cobrado otra víctima: Áurea Ortiz, secretaria del grupo en el Consistorio, quien aseguró que su labor se había convertido «en un continuo campo de minas».

De hecho, ni Oliver ni Jaramillo estuvieron presentes en la rueda de prensa que ofreció Jordi Peris. Tampoco en la reunión improvisada posteriormente, donde ediles como Sergi Campillo, Pere Fuset o Pilar Soriano acudieron a despedirle. Su salida también provocará cambios en la foto del gobierno municipal, ya que la asesora de ValC Neus Fábregas asumirá, previsiblemente, el acta de edil al ser la cuarta en la lista de esta formación.

Respecto a sus competencias en las concejalías, todo apunta a que se seguirá el modelo de Joan Calabuig, que dejó el Consistorio hace ahora un año. Según fuentes municipales, debería ser el propio grupo quien reordene y asigne las competencias y se lo traslade al alcalde, quien tendrá que ratificarlas.

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