Enrique Crespo insinúa ahora un pacto entre el cerebro de Emarsa y la Generalitat

Enrique Crespo en las inmediaciones de los juzgados de Valencia. / Jesús Signes
Enrique Crespo en las inmediaciones de los juzgados de Valencia. / Jesús Signes

El exvicepresidente de la Diputación cree que la confesión de Roca en el Tribunal de Cuentas buscaba influir en el fallo de la Audiencia de Valencia

A. RALLO Valencia

El que fuera vicepresidente de la Diputación de Valencia y expresidente de Emarsa, Enrique Crespo, mantiene intacta su actividad judicial para lograr un pronunciamiento favorable de la Audiencia de Valencia por el desfalco de la depuradora de Pinedo. Recientemente ha presentado un escrito en el que insinúa que la Generalitat Valenciana tiene algún pacto con el que fuera cerebro financiero de la trama, Jorge Ignacio Roca Samper. El facturero de la organización que logró permanecer huido de la Justicia más de cuatro años hasta que fue localizado en la República de Moldavia.

Crespo es conocedor de que la Audiencia está en la recta final de su sentencia -el propio tribunal lo adelantó en el auto que prorroga la prisión de Samper- y trata de rebatir cualquier declaración que resulte incriminatoria. Así, el exvicepresidente de Emarsa y uno de los supuestos ideólogos del método de saqueo obtiene esa interpretación de relacionar dos hechos. Por un lado, que Samper declarara en el Tribunal de Cuentas cómo se llevaban las comisiones en la planta. Y, por otro, el hecho de que la Generalitat no solicitara prorrogar la prisión provisional del acusado, el único que hasta la fecha se encuentra privado de libertad. De tal forma que el letrado del exvicepresidente de la Diputación -el mismo abogado que tuvo Cristiano Ronaldo pese a que el valenciano sólo cobra 426 euros al mes- liga ambos acontecimientos como prueba de una alianza entre el Consell y el acusado.

El cabecilla de la trama, que se enfrenta a más de 20 años de prisión, recoge alguna de las afirmaciones de Samper en el Tribunal de Cuentas, testimonio que podría deparar, según él, una querella por injurias. El cerebro financiero afirmó que conocía a Crespo, Cuesta, y los dos excargos de la Generalitat, Morenilla y Bernácer, y que se repartían las comisiones. También habló de supuestos viajes de algunos de ellos a Brasil con «chiquitas». Sin embargo, días después de esa declaración en Madrid, el letrado de Roca envió un escrito al mismo tribunal en el que se desdecía de las afirmaciones.

Roca Samper habló de viajes de algunos acusados a Brasil acompañados de «chiquitas»

La representación legal de Crespo interpreta todas las circunstancias anteriores como un intento de Roca Samper de que su testimonio encontrara eco mediático y de esta forma influyera en el tribunal de la sección Primera que ultima la sentencia sobre el caso Emarsa. Ahora Crespo ha solicitado a la Audiencia de Valencia que le entregue la grabación de la vista en la que se acordó la prórroga de prisión de Roca. Pretende el letrado averiguar si existe motivo entre la posición de la Generalitat y el cambio repentino de versión de uno de los principales acusados.

Los magistrados de la Audiencia ampliaron a otros dos años el tiempo que estará el acusado en prisión provisional, aunque antes de que se cumpla ese plazo se va a conocer alguna de las sentencias por los asuntos en los que se encuentra implicado.

El tribunal explicó que no encontraba un supuesto más claro que el del propio Roca Samper para ilustrar lo que supone el riesgo de fuga. El ahora preso ya tiene una condena en firme. Se trata de la simulación de una operación comercial para la exportación de 10.000 taxis a Pakistán. Por este negocio, que en realidad no existió, dijo que había cobrado 600.000 euros. Luego trataron de desgravarse esas facturas, que soportaban un servicio ficticio. Aparte de la sentencia por la pieza principal del expolio de la depuradora, el interno tiene otras piezas separadas todavía pendientes de juicio.

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