Crespo y Cuesta se enfrentan a otros 14 años de prisión por el fraude fiscal en Emarsa

Crespo, a su llegada a la Ciudad de la Justicia el pasado mes de noviembre. / jesús signes
Crespo, a su llegada a la Ciudad de la Justicia el pasado mes de noviembre. / jesús signes

El ministerio público acusa al exgerente y expresidente, junto al empresario Roca Samper, por una estafa de 1,3 millones

A. Rallo
A. RALLOValencia

Enrique Crespo y Esteban Cuesta ya tienen sobre la mesa un nuevo problema judicial. El expresidente de Emarsa y exvicepresidente de la Diputación de Valencia y el que fuera gerente de la depuradora se enfrentan a una nueva petición de pena, en este caso, por el fraude del IVA. La fiscalía reclama 14 años de cárcel por cuatro delitos contra la Agencia Tributaria. Esta sería la última pieza de todas las que se dividió la macrocausa de corrupción. El asunto judicial más importante en la Comunitat, hasta la fecha, por la cantidad de dinero malversado.

El juicio por la pieza principal del caso terminó en diciembre tras varios meses de vistas. Ahora, el ministerio público ya tiene listo su nuevo escrito de calificación. El fraude a Hacienda supera ampliamente el millón de euros. La estafa fue ejecutada a través de las empresas de lodos Erwining, Zonday y Pintergreen. Estas mercantiles, que se interpusieron entre la depuradora y el proveedor en el tratamiento de los residuos, pertenecían a Jorge Ignacio Roca Samper, el cerebro financiero de la trama que fue capaz de mantenerse fugado de la Justicia española cuatro años. Finalmente fue detenido en Moldavia. Hoy sigue preso en Picassent.

Los gestores de Emarsa -Crespo y Cuesta, ambos del PP- conocían que el empresario era lo que se conoce como un facturero, cuya única misión era proporcionar a otras sociedades facturas por servicios simulados en las que incluían cuotas «ficticias» de IVA soportado para proporcionar un ahorro fiscal.

Además, las firmas de Roca pusieron un IVA del 16% cuando la actividad de los lodos tiene un 7%

Todas las facturas que se recibían de estas empresas pantalla, sin actividad real, tanto Crespo como Cuesta las registraban en las declaraciones que hacía Emarsa. Con esta ilícita práctica, los acusados obtuvieron devoluciones de IVA a las que no tenían derecho. Además, el escrito de la fiscalía precisa una circunstancia añadida que todavía benefició más a los ahora acusados. Se trata de que al ser las anteriores empresas de Roca unas supuestas intermediarias en el proceso podrían aplicar un gravamen del 16% cuando en realidad a la actividad de los lodos le corresponde un 7%. Así, las devoluciones de dinero para los infractor eran todavía de mayor cuantía.

Las mercantiles de Roca nunca tuvieron personal ni medios necesarios para desarrollar esas tareas. La delictiva actuación se mantuvo durante cuatro ejercicios, de 2006 a 2009. En total, la cantidad defraudada asciende a 1,3 millones de euros. La fiscalía sostiene que Crespo y Cuesta son autores de cuatro delitos contra la Hacienda Pública. Por cada uno de los ilícitos reclama tres años y seis meses de prisión. En total, 14 años. Además, solicita una multa de más de dos millones de euros para los responsables populares.

El delito fiscal en la depuradora es la última pieza que quedaba de la macrocausa

Los acusados de la pieza principal del caso Emarsa aguardan con inquietud la sentencia del expolio de la planta. Cuesta y Crespo, que también fue alcalde de Manises, se enfrentan a más de 20 años de cárcel por el saqueo de las instalaciones a través fundamentalmente de dos métodos: el pago de obras inexistentes en las dependencias y el incremento del precio final en el tratamiento de los lodos. El fallo de la sección Primera de la Audiencia se espera para antes del verano.

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