Les Corts alarga hasta el 24 de enero las vacaciones de Navidad

Pleno de Les Corts. / DAMIÁN TORRES
Pleno de Les Corts. / DAMIÁN TORRES

Todos los grupos excepto el PP aprueban un calendario con un mes sin plenos en los días navideños y sin actividad en Fallas, Semana Santa, Hogueras y Magdalena

BURGUERA

valencia. Los diputados autonómicos van a celebrar la Navidad con fervor. El 21 de diciembre dirán adiós y hasta el 24 de enero no se felicitarán el año en un pleno de Les Corts. Los parlamentarios valencianos mantienen su inquebrantable adhesión a los festivos y a sus vísperas. Les Corts se consagra a las fiestas de guardar, a las folclóricas, a las religiosas, patronales, reivindicativas y a las que haga falta: no es descartable que pronto incluyan Halloween. Tendran tiempo de pensárselo estas navidades. Desde el último pleno, que ya se ha modificado para que acabe el 21 de diciembre (un día antes de lo previsto), hasta el siguiente, pasará la envidiable cifra de 34 días.

Las vacaciones escolares son 'peccata minuta' en comparación con los lapsus plenarios de Les Corts. Habrá comisiones parlamentarias, al menos. La situación es aún más extraordinaria para el presidente de la Generalitat, Ximo Puig. Desde la última vez que el jefe del Consell se sometió a una sesión de control parlamentaria (23 de noviembre) hasta la próxima ocasión en que tenga que oír a Isabel Bonig (la síndica del PP y líder de la oposición) pasarán 63 días: el 25 de enero. Quizá hasta la eche de menos. Al fin y al cabo, cuando Puig encabezaba la oposición al popular Alberto Fabra le afeó en varias ocasiones al entonces presidente que «no puede cerrar (en enero) Les Corts por vacaciones».

El socialista clamó por una mayor actividad parlamentaria. Ciertamente, los 'eneros botánicos' sí contienen plenos, pero en su última semana, lo que garantiza un mes en blanco, algo que se repetirá en marzo (para celebrar como toca las Fallas, en Valencia, y la Magdalena, en Castellón), y que ofrece también dos paréntesis de una veintena de días de comisiones pero sin sensiones plenarias en abril (Semana Santa) y junio (Hogueras, en Alicante).

La Junta de Portavoces aprobó ayer que el próximo pleno ordinario se celebre el 24 y el 25 de enero. Todos los grupos apoyaron la idea salvo el PP, que criticó que Puig se ausente más de dos meses. Aquel frenesí plenario de 2015, cuando los nuevos partidos amenazaban con devorarlo todo y se llegaron a celebrar dos sesiones en enero, es agua pasada. Aquella actividad de 2016, cuando se celebraron 15 plenos entre enero (el primer pleno se realizó el 13 y 14 de ese mes) y julio, también es un hecho insólito. No volverán a repetirse esta legislatura. Ni el presente año que acaba ni el que viene se pasará de la docena de sesiones plenarias.

Según la portavoz adjunta del PP, María José Catalá, su grupo no está de acuerdo con que se habilite enero para comisiones y otros trámites parlamentarios, pero no para que corra el plazo para que el Consell responda las preguntas escritas y peticiones de documentación.

Quien tuviese dudas del porqué de este calendario parlamentario las pudo resolver en el pleno del 29 y 30 de noviembre (cuando Puig no acudió por estar de viaje en Canadá). El jueves, el segundo de los dos días de la sesión, durante el debate de la Ley de Renta Valenciana de Inclusión, se produjo una situación sintomática. El pleno acabó antes de las 16 horas. Había empezado a las 10 horas, pero la tensión por finalizar era tremenda. A sabiendas de que el día se alargaría más de lo habitual (los jueves, segunda jornada de cada pleno, la sesión suele concluir hacia las 13 horas), cuando se sometió a votación la ley de renta de inclusión, el diputado de Cs Toni Woodward pidió votar artículo por artículo, y no toda la norma de una sola vez, lo que disparó los comentarios («nooo», «vengaaa», «vaaaa»...). Sólo faltaron los abucheos y pataleos. Las quejas de estilo escolar continuaron durante todo el jueves, en el que al menos cuatro veces desde la Mesa de Les Corts se instó a agilizar el debate y simplificar los turnos de réplica «dada la hora que es». A los parlamentarios se les hacen largas las sesiones parlamentarias.

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