La corporación provincial gasta en un año 30.000 euros en una nave que no usa

Jorge Rodríguez y el responsable de Medio Ambiente, Josep Bort. / lp

El PP denuncia que la Diputación de Valencia deja de emplear un pabellón en Daimús para el servicio de limpieza de playas

A. CERVELLERA
Viernes, 8 diciembre 2017, 01:51

Valencia. 29.040 euros. Esa es la cantidad que se ha gastado la Diputación de Valencia en el último año para alquilar una nave industrial que no utiliza. El departamento de Medio Ambiente de la corporación provincial, encabezado por Josep Bort, diputado de Compromís, ha desembolsado 2.420 euros mensuales para disponer de un pabellón en el municipio de Daimús destinado a los servicios de limpieza de las playas. La instalación no ha tenido ningún uso hasta la fecha.

La corporación provincial cuenta en la actualidad con un inmueble en la localidad de Xeraco para poder guardar los tractores y la maquinaria dedicada a este servicio. Pero tal y como recogen los informes elaborados por el departamento de Medio Ambiente, la nave industrial no reunía las condiciones necesarias para almacenar la maquinaria. Una situación que obligó a la Diputación a alquilar una segunda nave en Daimús que ha permanecido en desuso desde que en el pleno del 18 de julio de 2016 se concluyó la aprobación de la misma.

El contrato, firmado en septiembre del mismo año, establecía un arrendamiento con opción a compra. Esta circunstancia lleva a que se esté desembolsando anualmente 27.752 euros (2.312 mensuales) por una nave de Xeraco saturada y 30.000 por una en desuso, la de Daimús.

Además, la inutilización de la nave industrial también tiene otra consecuencia directa: ralentizar el trabajo de los operarios. El servicio de limpieza de playas afectado tiene que dar servicio a los municipios de Daimús, Guardamar de la Safor Bellreguard, Miramar y Piles. Con la situación actual, todo el equipamiento está concentrado en el inmueble de Xeraco, lo que obliga a los empleados a realizar un gran número de desplazamientos que podrían ahorrarse si también se utilizase la planta de Daimús.

El hecho de tener una nave arrendada en desuso ha llevado al grupo Popular de la Diputación a presentar una moción al próximo pleno para que, atendiendo al contrato de alquiler firmado en septiembre de 2016, se ejerza el derecho de opción a compra del citado inmueble y se aceleren las reformas necesarias para su puesta en funcionamiento como base del servicio de limpieza de playas.

Desde el PP argumentan que para su puesta en funcionamiento se va a tener que realizar una reforma en la nave que supondrá una elevada inversión con el agravante del periodo de tiempo que ello comporta. Por este doble motivo, el importe de la inversión y los plazos de la actuación, consideran que es aconsejable la adquisición de la propiedad. Para Mari Carmen Contelles, portavoz del PP en la institución, el haber estado invirtiendo 30.000 euros en esta nave evidencia que «estamos ante un ejemplo más de la desidia e inoperancia de la Diputación de Valencia».

La situación actual rompe con la política que emprendió la corporación al inicio de la legislatura para ahorrarse el excesivo gasto en arrendamiento de edificios heredado del anterior gobierno. El presidente Jorge Rodríguez apostó en 2015 por concentrar todos los servicios de Imelsa, una empresa salpicada especialmente por la corrupción, en un nuevo espacio ubicado en la calle Avellanas de Valencia. Un traslado que se materializó en febrero de 2016 y que ha acarreado grandes beneficios desde entonces.

Desde la institución provincial apuntaron que, tras realizar un pormenorizado estudio técnico se conocieron que las dependencias centrales no estaban adaptadas para su uso como oficinas, algo que ya era suficiente motivo para el traslado. Entonces, aprovecharon para unificar todas las sedes con el objetivo de mejorar el servicio a los ayuntamientos y reducir los alquileres. Un medida que permitió ahorrar a la institución que encabeza Rodríguez casi 100.000 euros al año en arrendamientos.

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