El Consell le quita 9 millones a innovación para salvar el aeropuerto de Castellón

Torre de control del aeropuerto de Castellón. / Heino Kalis
Torre de control del aeropuerto de Castellón. / Heino Kalis

Aprueba un cambio del presupuesto que resta dinero de la AVI y de los fondos de ayuda local y sirve para ampliar capital de la empresa pública

F. M.Valencia

La innovación y las ayudas a los municipios. El Gobierno del Botànic, el que encabezan Ximo Puig y Mónica Oltra, se presentó en 2015 con esos dos pilares -el apoyo a la innovación y el desarrollo y el refuerzo presupuestario a las administraciones locales- como políticas de referencia del nuevo Consell. La puesta en marcha de la Agencia Valenciana de la Innovación (AVI) que dirige Andrés García Reche, aún en el proceso de completar su plantilla, y el creciente apoyo financiero a la dirección general de Administración Local de Toni Such -hasta superar los 70 millones de euros-, eran la mejor prueba de ello.

La prueba se ha ido emborronando con el paso del tiempo. La AVI ha ido viendo cómo perdía fondos en la negociación de los presupuestos para 2018, hasta el punto de pasar de ser una apuesta firme del Consell a disponer de lo justito para su puesta en marcha. Administración Local corre el riesgo de repetir lo sucedido en 2017, cuando disfrutó de un presupuesto multimillonario pero apenas acabó ejecutando la mitad.

A finales del pasado año -en la sesión plenaria del 15 de diciembre- el Consell aprobó un acuerdo que recortó aún más el margen financiero de la AVI y de los fondos de ayuda para la administración local. La documentación a la que ha tenido acceso confirma una transferencia de fondos entre programas. En concreto, 6,5 millones de euros de la Agencia Valenciana de la Innovación, y otros 2,8 de la línea destinada a financiar ayudas para proyectos de corporaciones locales destinados a promover la protección, el fomento y el desarrollo del patrimonio ya la dinamización cultural. En total, 9,3 millones de euros.

La inyección de fondos permite sortear la disolución que prevé la ley de sociedades de capital

¿Y el destino? El mismo acuerdo especifica que esa cantidad se destinará a una ampliación de capital de Aerocas, la firma del aeropuerto de Castellón. La ampliación de capital se justifica, en este caso, por la delicada situación financiera y patrimonial de la firma. El escrito explica que ese dinero permitirá hacer frente a las «obligaciones económicas contractualmente asumidas por la sociedad, así como a sus gastos corrientes y de funcionamiento». Lo que el Consell hace es aplicar la Ley de Sociedades de Capital aprobada en julio de 2010, que establece en su artículo 363 como causa de disolución de toda sociedad de capital las pérdidas que dejen reducido el patrimonio neto a una cantidad inferior a la mitad del capital social, a no ser que éste se aumente o se reduzca en la medida suficiente.

La modificación presupuestaria resulta llamativa porque, al margen de obtener los fondos de dos áreas estrella de Presidencia de la Generalitat, dedica los recursos a corregir la complicada situación financiera de una empresa pública que, por otra parte, fue criticada y cuestionada por PSPV y Compromís cuando estos partidos estaban en la oposición.

Empresas públicas

De hecho, lo que la modificación de presupuestos pone de manifiesto es la complicada situación financiera de muchas de las empresas públicas de la administración autonómica. En el ejercicio de 2016 sumaron pérdidas que -descontando los números positivos de la Epsar- sumaron los 355 millones de pérdidas. Ferrocarrils acumuló pérdidas de 155 millones, el Ente Gestor de Infraestructuras otros 35 millones, la Agencia Valenciana de Turismo 29,01 millones o Culturarts otros 27 millones, como los más destacados.

Fotos

Vídeos