El Consell, frustrado por la falta de funcionarios y la infrafinanciación

El presidente de la Generalitat, Ximo Puig, observa a la vicepresidenta Mónica Oltra durante su intervención de ayer.
El presidente de la Generalitat, Ximo Puig, observa a la vicepresidenta Mónica Oltra durante su intervención de ayer. / EFE/J. C. Cárdenas

Puig y Oltra hacen balance de los dos primeros años de gobierno durante los que, dicen, no ha habido «ni magia ni milagros»

J. MOLANO VALENCIA.

El presidente de la Generalitat, Ximo Puig, y la vicepresidenta, Mónica Oltra, defendieron ayer las medidas realizadas por el Consell tras su segundo año de gobierno. Veinticuatro meses han pasado desde que los dos tomaran posesión de sus cargos junto al resto de consellers el 28 de junio de 2015.

En el balance realizado por ambos en el Palau de la Generalitat no hubo «ni magia ni milagros» y estuvo marcado por las referencias a la corrupción y a la herencia recibida del PP además de que mostraron sus frustraciones al ser preguntados por ellas. Básicamente, son dos: la infrafinanciación de la Comunitat y la falta de funcionarios en la Administración. Estos son los principales incovenientes con los que, según ellos, se topa el Gobierno del Botánic para «no poder ir al ritmo» que les gustaría. Un Ejecutivo que ayer se presentó, como ya hiciera el año pasado, sin su socio Podemos -un apoyo clave para que alcanzaran el poder-, y en el que no habrá cambios de consellers al tratarse de «un equipo cohesionado».

Sin «triunfalismos» ni «autocomplacencia» y con nula autocrítica, porque, como dijo Puig, de evaluar la acción del Consell ya se encargarán los ciudadanos, comparecieron ambos en el Patio Gótico del Palau bajo el lema 'Dos anys de canvi. Tots a una veu'. Puig y Oltra hicieron un resumen de las cerca de 300 páginas de un dosier que entregaron a los medios de comunicación. Los dos señalaron que los valencianos están hoy «mejor que hace dos años» y añadieron que ya se han «sentado las bases» del futuro tras un primer año de «reparación».

La vicepresidenta fue la primera en tomar la palabra e hizo hincapié en las medidas sociales que ha llevado a cabo el Consell como la eliminación del copago farmacéutico o las ayudas a las victimas de violencia de género y a la dependencia o la reforma tributaria para pagar menos impuestos, así como también valoró positivamente la «limpieza en las instituciones, cerradas durante 20 años a los valencianos», la transparencia en las cuentas, que «los corruptos estén devolviendo el dinero robado» y que «ya nadie tenga que pasar por mordidas o peajes en B». «Hemos pasado de la economía de la especulación a la de la innovación y hemos recortado tres veces más que la media española los indicadores de pobreza», dijo Puig, que también aseguró que el Ejecutivo ha logrado esos avances a pesar de la deficiente financiación autonómica.

«Esperamos que el Gobierno cumpla su palabra y en 2017 tengamos en marcha el nuevo sistema de financiación, caducado en 2013», indicó, por lo que respaldarán «una manifestación única» el próximo 9 d'Octubre para reclamar que «el autogobierno sea fiable y justo».

Acto seguido, el socialista se quejó por los pocos empleados públicos con los que cuenta la Generalitat. «Estamos a la cola de España en número de funcionarios por habitante». «Somos la comunidad autónoma con menos inversión por habitante», insistió Oltra, quien respaldó la labor del conseller Vicent Marzà al frente de Educación y puso en valor un sistema que «iguale las desigualdades de origen» y ponga a los niños en el centro, por encima de intereses empresariales o ideológicos.

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