El Consell asigna a la AVI para cuatro meses el 95% de la dotación prevista en un año

El resposanble de la AVI, Andrés García Reche (i), junto al presidente de la Generalitat, Ximo Puig.
El resposanble de la AVI, Andrés García Reche (i), junto al presidente de la Generalitat, Ximo Puig. / lp

Los expertos ponen en duda la capacidad del organismo para ejecutar una mínima parte de la asignación recibida

D. Burguera
D. BURGUERAValencia

El presupuesto destinado a la Agencia Valenciana de la Innovación para este año es de 28 millones, sólo 1,4 millones menos de lo previsto en la memoria del organismo, confeccionada en junio de 2016. Sobre el papel, todo normal. Pero es que las partidas presupuestarias son muy sufridas. Es la teoría. En la práctica, la AVI no dará sus primeros pasos hasta el próximo mes. De modo que contará con el 95% de la partida anual para sólo cuatro meses de actividad, lo cual exige una agilidad en la gestión que choca de frente con que se había planificado el primer año del organismo como el tiempo necesario para su rodaje.

Esos primeros pasos comienzan a darse ahora y durante el mes de septiembre, consisten en la configuración de la plantilla y la adecuación de espacios para trabajar. La selección del personal deberá pasar por un proceso de selección (no exento de dificultades a tenor de otros similares vividos ya en este Consell), lo que supone que la AVI no podrá ejecutar ese presupuesto de 28 millones desde el primer día. Los problemas para impulsar proyectos a lo largo de este año los reconocen hasta desde el PSPV, partido responsable de una agencia que es vista por una parte de Compromís, socios de los socialistas en el Gobierno valenciano, como una competidora de otras instituciones ya en manos de los nacionalistas.

El organismo nace con la intención de potenciar la actividad innovadora de las empresas, algo que teóricamente ya hace el Ivace (Instituto Valenciano de Competitividad Empresarial) desde la Conselleria de Economía, en manos de Compromís (la AVI depende de Presidencia, controlada por el PSPV). No obstante, fuentes socialistas aseguran que el organismo vinculado a Economía centra su actividad en las pequeñas y medianas empresas (pymes), lo que supone que «no participa en la financiación de programas orientados al desarrollo de la innovación por parte de las grandes empresas de la Comunitat, que al fin y al cabo son los 'tractores' de este tipo de iniciativas, los que tiran de las demás».

En Compromís preocupa la fuga de directivos del Ivace al nuevo instituto al poder percibir un salario mayor

Como ya está ocurriendo con la reapertura de la televisión pública valenciana, el deseo político va por un lado y la planificación real por otro. A pesar de que desde Presidencia se demuestra una voluntad clara de que la AVI alcance un protagonismo máximo a la hora de propiciar la innovación de las empresas valencianas, la hoja de ruta se ha ralentizado considerablemente. La lentitud a la hora de realizar las tramitaciones es el punto flaco de este Consell, al menos esa es la única autocrítica que se ha podido obtener por parte de sus máximos responsables. En el caso de la Agencia de la Innovación, en junio del año pasado se trazó una hoja de ruta que arrancaba en enero y que, sin embargo, ha tropezado con una realidad que supone arrancar con nueve meses de retraso. Los expertos vinculados a la gestión de innovación empresarial consultados por este periódico dudan de que este año se pueda ejecutar las ayudas a las empresas si ni siqueira se cuenta con un equipo ni con un espacio físico donde trabajar.

La hoja de ruta trazada desde la Generalitat para la puesta en marcha de la agencia establece que las líneas de subvención comenzarán a gestionarse a partir de que el organismo lleve medio año funcionando. La sede valenciana de la insitución comenzará a ocuparse en septiembre pero no estará a «pleno rendimiento» hasta la primavera del año próximo. Desde inicios de año estaba previsto que la AVI contase con 11 personas trabajando, el núcleo duro e inicial, plantilla que se ampliaría hasta alcanzar un equipo de 18 componentes (con un coste de un millón de euros en salarios), si bien se considera necesario que una vez se complete el rodaje sean 45 los trabajadores de la agencia, lo que supondría anualmente una inversión en sueldos de 2,4 millones. El capítulo de personal, y precisamente por los sueldos, es otra de las causas que explican el retraso de la AVI. En Compromís preocupa la posibilidad muy probable de que los directivos del Ivace, con los sueldos limitados según las categorías de la Administración, opten por presentarse como candidatos a los puestos del nuevo instituto creado por los socialistas, donde cobrarán por objetivos y podrían acabar ganando más que los altos cargos del Consell.

Fotos

Vídeos