El Consell dispara su presupuesto de 2018 hasta los 20.000 millones

Soler, ayer, al entregar el proyecto de ley de presupuestos del año próximo. / EFE
Soler, ayer, al entregar el proyecto de ley de presupuestos del año próximo. / EFE

La Generalitat fía sus cuentas a la pujanza de la economía, a una mejor financiación y a ingresos sanitarios y de dependencia sin confirmar

BURGUERA VALENCIA.

El conseller de Hacienda, Vicent Soler, presentó ayer los presupuestos de la Generalitat para el año que viene. No descorchó el champán, pero casi. Las cuentas del Consell rozan los 20.000 millones en 2018 en virtud a una alineación de planetas económicos que permiten augurar al Gobierno valenciano unos ingresos nunca vistos. La salida de la crisis permitirá al Consell engordar sus arcas en 700 millones más que durante el presente ejercicio, principalmente por la recaudación del IVA, lo que supone que los ingresos por impuestos indirectos alcanzarán casi los 7.000 millones. Como acto reivindicativo se continúan incluyendo 1.300 millones de la financiación que debe ser y no es. Al igual que ya ocurrió el año pasado, se incorporan cerca de 200 millones de aportación del Gobierno central en función de la Ley de Dependencia, cantidad muy lejos de lo que anualmente se recibe desde Madrid en ese concepto. Y además, este año, se incorporan como ingresos patrimoniales cerca de 300 millones, liquidaciones de las concesiones sanitarias pendientes de cobrar por las anualidades correspondientes hasta 2015, algo que está pendiente de negociarse con las concesionarias y que no se sabe si acabará en los tribunales. La acumulación de optimismo presupuestario permite al Gobierno valenciano calcular unos ingresos de 19.956 millones de euros.

Un 16% más en tres años

Es esa la única manera de cuadrar la columna de haberes y deberes, ya que los gastos se incrementan en igual porcentaje. Desde 2016 y a pesar de todas las dificultades y problemas, el Consell ha incrementado su presupuesto en más de 2.800 millones, un 16% en tres ejercicios presupuestarios. «Hemos querido consolidar lo que ya se estaba haciendo y ampliando algunos derechos sociales y todo eso dentro el marco de las limitaciones que tenemos por las restricciones que vienen de Consejo de Política Fiscal y Financiera y Madrid», recalcó Soler, quien atribuyó el aumento de las cuentas autonómicas a la mejora de la coyuntura económica, una salida de la crisis decretada vía presupuestos. En cualquier caso, el conseller admite que la deuda continúa siendo un factor determinante en los presupuestos. El endeudamiento acumulado obligará a destinar para el próximo año más de 5.150 millones de euros, la segunda mayor cantidad de las diferentes secciones presupuestarias, sólo superada por la cantidad destinada a Sanidad. La deuda es el capítulo que registra mayor incremento interanual, y acapara el 25,8% del presupuesto del año próximo (este ejercicio supone el 21,6%). De tal manera que, finalmente, uno de cada cuatro euros es para la deuda.

La Generalitat incrementa en un 12% sus partidas para el año próximo. Pasa de 17.724 millones para el presente ejercicio a los casi 20.000 de la próxima anualidad. El Ejecutivo valenciano celebró ayer un pleno extraordinario en el que se aprobó el proyecto de la ley de presupuestos para el año que viene.

Soler presentó los datos junto a la portavoz del Consell, Mónica Oltra, y ambos hicieron hincapié en que las cifras previstas suponen «las más maduras del Ejecutivo nacido tras el pacto del Botánico». El conseller aprovechó para lanzar su habitual diatriba contra el Gobierno central, lamentar que no exista una estructura federal y recalcar la escasa aportación del Estado. Realizó un cálculo según el cual el año próximo la Generalitat recibirá en 2018 un total de 115 millones menos por los conceptos del modelo de financiación y el déficit autorizado.

El sector público instrumental, todas las sociedades, entidades, organismo y fundaciones dependientes de la Generalitat, lejos de reducirse incrementan su volumen presupuestario y de los 2.294 millones previstos para este ejercicio pasan a 2.430 millones calculados para el próximo año.

La negociación con Podemos continúa para intentar lograr un acuerdo que permita al Consell aprobar los presupuestos. Siguen las desavenencias respecto a la tasa turística y la negociación «no está ni de lejos cerrada», según reconoció Soler respecto a un aspecto, el de la tasa turística, en la que Podemos ha puesto todo su empeño para que se incorpore a las partidas presupuestarias de ingresos de 2018.

En este sentido, deberá resolverse la tensión, si bien Mónica Oltra pretendió ofrecer ayer un mensaje contundente al anunciar con gesto de extrema gravedad que habrá presupuesto y que no tendrán que prorrogarse los de este año, tal y como especuló hace una semana el portavoz del PSPV en Les Corts, Manolo Mata. Podemos convocó ayer la comisión de seguimiento del Pacto del Botánico ya con los presupuestos sobre la mesa con el fin de intentar continuar apretando al Gobierno valenciano. Oltra aseguró ayer que no tiene «ninguna duda» de que se llegará a un pacto y afirmó que las cuentas presentadas son «cien por cien Botànic» y que en ellas «están incluidas las reivindicaciones de Podemos», algo que en el partido morado no tienen ni mucho menos claro, lo que se ha traducido en que el proyecto presupuestario se ha presentado en el último día de plazo legal.

Oltra gana cuota

En el capítulo de gastos, el de personal se incrementa un 4.9% (pasa de 5.514 millones de euros en 2017 a 5.784 millones el año próximo), un aumento porcentual que dobla al registrado entre los presupuestos de 2016 y 2017 y que Soler justificó por la necesidad de hacer frente a la subida de sueldos de los funcionarios y al deseo de la Administración de incorporar a más personal. Ese porcentaje de subida del gasto en personal es el mismo que el registrado en las inversiones reales, que pasan de 487 millones a 510. El conseller de Hacienda, para justificar el modo en que se dispara el gasto en personal, recordó que la Generalitat es la que dispone del peor ratio del país de funcionarios respecto al número de ciudadanos a los que se debe atender.

Dentro de las operaciones corrientes, donde se prevé un aumento más significativos es en las transferencias corrientes, cerca de 350 millones, destinados principalmente a la Conselleria de Igualdad con el fin de dotar las Rentas de Inclusión.

En la clasificación orgánica, la conselleria de Vicent Marzà, con 4.720 millones, es la segunda con mayor volumen de gasto sólo por detrás de Sanidad con 6.390 millones de euros. El mayor incremento porcentual, no obstante, es el que registra Igualdad. La conselleria de Oltra ve incrementadas sus partidas un 13,8% respecto a los presupuestos de este año. Y es que la renta valenciana de inclusión se dobla respecto a la anualidad actual. Tras el departamento que dirige la líder de Compromís, se sitúa Transparencia con un 13,7% de incremento y Agricultura, con un 11,1% más, si bien las consellerias de Alcaraz y Cebrián (también de la coalición nacionalista) cuentan con partidas muy por debajo de los grandes puntales del Consell.

Desde el Ejecutivo valenciano se destacó que las nuevas cuentas incorporan una eliminación de copago a más colectivos y que las cuentas sanitarias se han adaptado a las circunstancias reales de la conselleria. «Este presupuesto pone en el centro a las personas, rescata personas», enfatizó Oltra, quien además considera que son unas cuentas que impulsan la lucha contra la corrupción y por la regeneración democrática. «Dudo que haya muchos presupuestos en otros territorios que respondan tan fielmente al cambio y al espíritu de 2015 como estos», indicó la vicepresidenta.

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