El Consell cumple el 78% del programa pero con los proyectos clave atascados

El plurilingüismo, la nueva televisión, el copago, los horarios comerciales y el proyecto de reciclaje, actuaciones que siguen sin materializarse

A. RALLO VALENCIA.

El Consell quiso presumir ayer del grado de cumplimiento de sus compromisos. Los consellers iniciaron su seminario el pasado viernes en Ademuz, una convocatoria que se repite cada semestre. Se trata de una cita en la que hacen balance -suele resultar satisfactorio-, pero también aprovechan para anunciar sus proyectos para la segunda mitad del año. El Ejecutivo valenciano difundió unas estadísticas que muestran que el 78% de todas las propuestas de sus anteriores seminarios (Morella, Torrevieja y Sagunto) se han logrado. Una conclusión que, no obstante, contrasta con las declaraciones que en las últimas fechas ha realizado el actual presidente del Consell. Hace unos dos meses, Puig insistía en la misma idea: «Queda casi todo por hacer».

Más allá de las cifras, la realidad demuestra que buena parte de los proyectos estrella del Consell se encuentran encallados y envueltos en una formidable polémica. Por ejemplo, el decreto de plurilingüismo. El nuevo modelo de Educación permanece suspendido cautelarmente por el TSJ y a la espera de que se decida sobre el fondo del asunto. Puig salió ayer a defender la medida. «No perjudica a nadie», sostuvo. Lo hizo un día después de que la vicepresidenta Mónica Oltra protegiera al cuestionado conseller Marzà al indicar que la responsabilidad del proyecto es de todo el Consell. El TSJ tendrá la última palabra, que podría darla en breve.

EN EJECUCIÓN

uPrincipales planes
El proyecto de Ley de reforma del Régimen Local Valenciana de 2010, el decreto del reglamento del voluntariado de Protección Civil; la creación de unidades de Asuntos Europeos en las consellerias; pacto valenciano para la atención integral a personas con transtorno mental; una red de atención a mujeres víctimas de violencia machista y agilizar la tramitación de expedientes de personas dependientes.
uEn números
El Consell asumió 187 compromisos, de los cuales se han alcanzado 147 y se encuentran en ejecución los otros 40.

La televisión es otro de los puntales que se han visto debilitados. No es que no se haya cumplido la fecha anunciada en su día (octubre de 2015) sino la deriva y el convulso proceso de formación de sus órganos directores. De hecho, en la documentación facilitada ayer por el Gobierno valenciano, entre las medidas ejecutadas y las que se encuentran en trámite, ya no aparece la de la nueva RTTV. Fuentes del Palau entienden que la responsabilidad en este asunto ya no recae en Presidencia, una vez creada la estructura que debe poner en marcha la cadena. En ese mismo listado, llama la atención que se incluyan como logros dos decretos para absorber competencias de las Diputaciones -en materia de Turismo y Deportes- que el TSJ declaró nulos.

Presidencia incluye entre sus logros dos decretos que han sido anulados por el TSJ

Otros de los proclamados éxitos políticos fueron los decretos para subvencionar el copago de la dependencia y el farmacéutico. Las iniciativas encajaban con la idea base de «rescatar personas». Las medidas, con forma de decreto (el 239 y el 240 del año 2015) regulan la concesión de una subvención por parte del Consell tanto al colectivo de personas con discapacidad como a los pensionistas. El TSJ valenciano las ha tumbado recientemente por los numerosos errores que contienen al no precisar los requisitos de los beneficiarios.

Más asuntos que ya de por sí suelen generar polémica y que con la acción del Consell se ha incrementado: los conflictivos horarios comerciales. Las propuestas sobre los festivos y las grandes superficies ha acabado enfrentando a todo el sector con las administración. Se les acusa de improvisación y la confusión que se ha generado. Después de meses de confrontación por la restricción de las aperturas en festivo en Valencia y Alicante, el sector sigue a la espera de una solución.

El Sistema de Depósito, Devolución y Retorno (SDDR) también ha sido foco de controversia. La idea de la Conselleria era instalar una máquina en establecimientos para que el ciudadano depositara el envase y se le devolvería 10 céntimos del precio que hubiera pagado. El proyecto, que ya ha sido suavizado desde su primer borrador, se ha topado con la feroz oposición de empresarios que lo consideran inviable y, además, subrayan que es hasta siete veces más caro que el modelo actual de recogida en la Comunitat.

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