El Consell anuncia otro plan contra los barracones tras fracasar el de 2016

El pleno de Les Corts, ayer, durante el pleno de política general.
El pleno de Les Corts, ayer, durante el pleno de política general. / DAMIÁN TORRES

Una inversión de 700 millones para colegios centra las propuestas de Puig, que tanto PP como Cs y Podemos consideran inconcretas y repetidas

J. B. /B. F. VALENCIA.

El Consell preparó ayer una batería de anuncios, 21, entre los que había medidas novedosas y otras no tanto. Desde la Generalitat se quiso recalcar que esa retahíla de propuestas prueba la existencia de un plan político global que sustenta su actividad. Esa tesis no fue aceptada ni por PP ni por Cs, los dos partidos de la oposición, pero tampoco por Podemos, entre cuyos diputados se consideró ayer que las medidas son «más de lo mismo», «proyectos ya anunciados pero que tienen atascados» y «compromisos genéricos y poco concretos que sugieren dudas sobre tiempos y términos de implantación».

El plan para construir 200 centros educativos y reformar otros 500, con una inversión de 700 millones anunciado ayer por el presidente Ximo Puig implica aceptar de manera indirecta el fracaso del mapa de infraestructuras que el propio Puig presentó a principios de 2016 junto al conseller Vicent Marzà. De hecho, la nueva medida recoge la lista de centros de la anterior, con la salvedad de que ahora se recurrirá al personal técnico de los ayuntamientos que quieran colaborar para ver construidos los centros prometidos en sus términos municipales.

La idea pasa por que la conselleria asuma el coste de la obra, además de supervisar su desarrollo, mientras que las entidades locales realizarán los trámites administrativos, especialmente costosas desde el punto de vista burocrático. Algo parecido sucedió con Xarxallibres, salvo que entonces, además de su personal, los municipios también tuvieron que poner parte del dinero.

En la información facilitada a los medios (y remitida a los ayuntamientos) el propio Consell admite en cierto modo que no puede hacerse cargo de la gestión de las obras de manera completa. «Las administraciones públicas sufren un problema de burocracia que dilata los plazos», se dice, antes de añadir que con los ayuntamientos «se agilizarán los trámites necesarios».

En los últimos meses el Consell ya admitió que no se estaba avanzando al ritmo que se esperaba, e incluso se rebajaban los compromisos iniciales de la legislatura, pues ya no se hablaba de acabar con todos los centros en barracones (163) sino con tener en marcha o avanzada de tramitación los íntegramente en aulas prefabricadas (24).

En cuanto al estado del mapa de infraestructuras educativas, desde su presentación hasta el primer semestre de este año se preveía iniciar 51 grandes intervenciones en otras tantas escuelas. Sin embargo, la mayoría (29) ni siquiera están licitadas, según la información oficial que se desprende del Dogv. Las 22 restantes se encuentran en diferentes fases de maduración (concurso, adjudicadas o en obras). Las cuentas que hace Educación son diferentes, pues habla de que han puesto en marcha 16 colegios nuevos y de que 18 están en fase de obras.

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