El PP del Consejo de Europa retira su confianza a Pedro Agramunt

El senador valenciano Pedro Agramunt. / manuel molines
El senador valenciano Pedro Agramunt. / manuel molines

La decisión se produce la víspera de que la Asamblea Parlamentaria que preside el senador valenciano debata una reforma que le destituiría

REDACCIÓN/EFE

valencia/estrasburgo. La continuidad del veterano senador valenciano Pedro Agramunt como presidente de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa sufrió ayer un severo mazazo. El grupo popular en el Consejo de Europa aprobó, es verdad que con una significativa división, retirarle la confianza a Agramunt. El hecho no tiene por qué derivar hoy en su relevo -la Asamblea debate una propuesta de reforma del Reglamento que, de aprobarse, abriría la puerta a la destitución del dirigente valenciano-. Pero tiene mucho de simbólico respecto a la pérdida de apoyos sufrida a raíz de aquella polémica visita al presidente de Siria Bachar Al Asad, que Agramunt realizó sin informar a la Cámara.

El Grupo del Partido Popular Europeo (PPE) en la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa (APCE) votó, por 38 votos frente a 26 y 2 abstenciones, retirar la confianza en Agramunt. La votación, de carácter secreto, se efectuó pese a las quejas de algunos miembros del grupo, que dijeron que no se habían respetado los estatutos del PPE, que prevén que toda votación debe incluirse en la agenda, al menos, con dos semanas de antelación.

Un portavoz de Agramunt declaró ayer que el presidente «no va a dimitir» y «se mostró sorprendido» de que se llevara a cabo la votación.

Reconoció que el PPE «está dividido, aunque los que han retirado la confianza no alcanzan los dos tercios del grupo». Esa es, de hecho, la mayoría que requerirían hoy los partidarios de reformar el Reglamento de la Asamblea Parlamentaria para sacar adelante su propuesta de introducir un mecanismo para relevar al máximo responsable de la institución.

La misma fuente atribuyó la crisis de la APCE a tres motivos: «El ataque furibundo de la izquierda» contra Agramunt; «el comportamiento partidista» contra él del secretario general de la Asamblea, Wojciech Sawicki, y los «elementos desleales» del PPE. Señaló además que Agramunt consultará con el PP nacional sobre esta situación. Agramunt, de 65 años, presidió ayer la reunión de la Mesa, pero no la apertura de la sesión de verano de la Cámara, donde se oyeron peticiones de dimisión, como las de los líderes de los Grupos socialista e IU, Michele Nicoleti y Tiny Kox, y parlamentarios de Ucrania y Armenia.

Uno de los diputados que viajó a Siria con Agramunt, el presidente del Grupo Liberal, Jordi Xuclà (PDCat) anunció ayer que dejará su puesto el próximo octubre y pidió que la reforma del reglamento que se debatirá hoy no sea «una ley a la persona». Esa resolución posibilita la apertura de un proceso de destitución contra su presidente. Si se aprueba, se pondría fin a la imposibilidad de iniciar un proceso de destitución contra el máximo responsable.

Diez legisladores del PPE de diferentes países, entre ellos el diputado español José Ramón García Hernández, han remitido un escrito a todos los miembros de la Cámara en el que critican que la reforma del reglamento no respete el principio de no retroactividad.

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