Compromís da por cerrada la crisis: Álvaro elude forzar la convocatoria de la Ejecutiva

Julià Álvaro junto a la conselllera Elena Cebrián. / jesús signes
Julià Álvaro junto a la conselllera Elena Cebrián. / jesús signes

Los nacionalistas prescinden del ecologista porque quieren evitar la comisión «de errores no forzados» de ahora hasta el final de la legislatura

F. R. VALENCIA.

«Su Blog lo ha matado». Esta es la consideración general que realizan en Compromís por la destitución de Julià Álvaro como secretario autonómico de Medio Ambiente y Cambio Climático. La preocupación en la coalición por las consecuencias de esta crisis es escasa. Es más, dan por cerrado el episodio porque «podía haber pedido una reunión de la Ejecutiva y ni siquiera lo ha pedido», señalan.

Julià Álvaro sigue siendo el portavoz de Los Verdes en Compromís y podría, aseguran fuentes de la coalición, haber reclamado la celebración urgente de la Ejecutiva para abordar su destitución.

La destitución de Álvaro entra dentro de la estrategia que está poniendo en marcha Compromís desde hace unos meses. La coalición se ha dado cuenta de que no es lo mismo estar en la oposición y gritar tras una pancarta o lucir camisetas con mensaje en Les Corts que pisar todos los días la moqueta o los mármoles de los despachos oficiales, gestionar decenas de millones de euros desde la Generalitat y, además, tener que velar por ofrecer a la ciudadanía un mensaje «que no transmita exabruptos».

«Tenemos que procurar no cometer errores no forzados hasta el final de la legislatura», indican desde la formación nacionalista.

Esto es lo que los de Compromís quieren conseguir en el Gobierno autonómico porque ya están realizando cálculos y trazando estrategias de cara a las elecciones autonómicas y municipales de 2019, a las que se sumarán las europeas. De ahí que las fuentes consultadas concluyan que Álvaro «molestaba» porque «actuaba por su cuenta y nunca aceptó no haber sido el conseller.».

Las mismas fuentes recuerdan que en las primarias para la autonómica Julià Álvaro no salió y el lugar de Els Verds en la candidatura se lo ganó alguien que había dado positivo en un control de alcoholemia», recuerdan desde la coalición. Ese dato revela el escaso músculo político que representaba el destituido.

El detonante del relevo de Álvaro fue algo que este periódico ya apuntó ayer y que confirmaron dirigentes de la coalición: Álvaro llevó al pleno del Consell asuntos sin contar con la titular de la conselleria, Elena Cebrián. Pero no ha sucedido una sola vez. Una de ellas, al parecer, con el polémico Sistema de Depósito, Devolución y Retorno de envases que tan poco ha gustado al mundo empresarial.

También desveló en su Blog secretos de inversión de una de las firmas punteras del sector cerámico, cuando se supone que la reunión era confidencial. Sentó muy mal en el Consell y en Compromís. «Y todo por afán de protagonismo», apuntan. En marzo del año pasado trató de quitar a la empresa mixta Egevasa -formada por la Diputación de Valencia y Aguas de Valencia- la gestión de 59 depuradoras de la Epsar. El conflicto, iniciado en marzo, se cerró en diciembre pasado.

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