Caballero reivindica el papel de la dirección provincial frente a la estructura comarcal

Mercedes Caballero y José Luis Ábalos, ayer, en el congreso del PSPV. / j. monzo
Mercedes Caballero y José Luis Ábalos, ayer, en el congreso del PSPV. / j. monzo

Josep Almenar, hombre próximo a Ciprià Císcar, presidirá la Comisión Ejecutiva, que obtiene el 81% de los apoyos

A. G. R.

valencia. Mercedes Caballero, la nueva secretaria general del PSPV de la provincia de Valencia, comenzó su discurso a las 18.47 de la tarde, con cerca de hora y media de retraso. Pero el cónclave se demoró, como suele ocurrir en estos eventos. La líder socialista mostró su compromiso con un «partido leal», que cumpla lo que diga con esa hoja ruta clara que se ha aprobado en el congreso. Josep Almenar, un hombre próximo Ciprià Císcar, será el presidente de la Comisión Ejecutiva, que obtuvo el 81% de apoyos.

No se olvidó de la dureza de los últimos meses. «El peor momento de nuestro partido, con profundas heridas», admitió tras el annus horribilis y la vuelta de Pedro Sánchez a la dirección de Ferraz. Caballero quiere una «militancia activa» en la estructura provincial. «Cuando os digan que esto no tiene importancia, la realidad es que representamos a 9.000 socialistas, más de la mitad del total de la Comunitat». La líder pretende un partido «referencia de la izquierda», alejado de copias de cualquier tipo. «Esta es una provincia rica y plural. La nueva dirección es el eje vertebrador de todas las comarcas», resumió.

El discurso, en el que alternó el castellano y valenciano, también incluyó críticas al machismo y tuvo un recuerdo a las víctimas de malos tratos. «No se puede ser socialista sin ser feminista. La democracia o es paritaria no no es democracia», reflexionó.

La responsable recordó los logros de sus siglas, como la activación de ley contra la pobreza energética. Su deseo es una formación que logre la confianza de la ciudadanía y que mejore la vida de la gente. «Para ello es imprescindible el municipalismo», adelantó.

José Luis Ábalos, secretario de Organización del PSOE, le sucedió en el turno de palabra. Un discurso, a diferencia de Caballero, en clave nacional. Aprovechó para hacer una referencia a las próximas elecciones catalanas. El secretario de Organización del PSOE habló de la necesidad de un estado federal y de la lealtad que esta concepción exige. Enumeró los grandes retos a los que se enfrenta España y la necesidad de llegar a acuerdos, más allá de la reforma de la Constitución. Entre los problemas no ya de futuro sino de presente, citó la política ambiental -con el agua como eje clave-, las pensiones, la recuperación económica y su traslado a los salarios.

El secretario general del PSPV-PSOE y presidente de la Generalitat Valenciana, Ximo Puig, había inaugurado la cita. Hizo un llamamiento a la «ambición colectiva» de los socialistas para «consolidar un proyecto potente, abierto, progresista y valencianista».

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