Blanquerías amenaza con estrangular los ingresos de la dirección provincial

Mercedes Caballero y José Luis Ábalos, en un acto del PSPV. / Juan J. Monzó
Mercedes Caballero y José Luis Ábalos, en un acto del PSPV. / Juan J. Monzó

Miembros de la ejecutiva del PSPV plantean eliminar la parte de la cuota que va dirigida a financiar a la cúpula que lidera Caballero

F. M. VALENCIA.

La convivencia entre la ejecutiva nacional del PSPV que dirige Ximo Puig y la dirección provincial que lidera Mercedes Caballero aparenta normalidad de puertas afuera. Pero el juego subterráneo también existe. Y no es anecdótico. Miembros de la dirección 'de País' han aprovechado las asambleas de distrito de algunas agrupaciones de Valencia ciudad para deslizar una propuesta que supondría la asfixia financiera de la dirección provincial, al limitar su acceso a los recursos financieros.

Lo que algunos cargos de la dirección nacional plantean -entre ellos, el secretario de Organización José Muñoz- es retirar la parte de la cuota que pagan los militantes socialistas y que se destina a financiar al partido en la provincia de Valencia. De cada cuota mensual -fijada en la actualidad en 8,5 euros (según las fuentes consultadas por este diario)- se establece un reparto porcentual que va a parar a la dirección federal, a la de País, a la provincial, a la comarcal ya la local. El dinero recaudado llega a Ferraz, que es el que se encarga a posteriori de repartirlo entre cada organización.

Para la dirección provincial, cuyos ingresos dependen de las cuotas que pagan los afiliados y del 'impuesto revolucionario' de los diputados provinciales, reducir o eliminar los ingresos de la militancia supondría un lastre muy destacable para su posición económica.

La provincial aprobó hace semanas pedir que se suprimiera parte de la cuota que cobra el PSPV

¿Y a qué obedece el planteamiento de Blanquerías? La razón de fondo de esta posición de fuerza tiene que ver con una decisión previa adoptada por la dirección que lidera Mercedes Caballero. La ejecutiva provincial del PSPV de Valencia aprobó a principios de mes una resolución en la que solicitaba que se anulara y se dejara sin efecto la parte de la cuota del militante del PSPV impuesta por la dirección nacional en 2009. Se trataba de un suplemento mensual de 1,5 euros que se justificó entonces en la necesidad de atajar la deuda contraída por este partido como consecuencia de las costas procesales que el partido soportaba tras emprender una ofensiva judicial ante los casos de corrupción del PP.

La iniciativa aprobada por la dirección que lidera Mercedes Caballero recordaba que una vez sustanciados la mayoría de los casos de corrupción en juicios en marcha o con sentencias firmes, esa parte autonómica de la cuota «había perdido la verdadera motivación por la que el comité nacional la aprobó hace ya nueve años». Además, remarcaba que «en noviembre de 2017 se procedió a la venta efectiva de la sede de Blanquerías» y que, al mantener una cuota más elevada que el resto de federaciones socialistas, «persistía el goteo de militantes que no pueden pagar la cuota que se les gira y que es superior a la que pagan el resto de militantes socialistas de todo el Estado».

La resolución de la dirección provincial recordaba que la afiliación del PSPV ya estaba situada con claridad por debajo de los 20.000 militantes -llegó a rozar los 40.000 en los años ochenta- y atribuía esa caída, además de a la emergencia de nuevos partidos que intentan ocupar el ámbito de la izquierda política, al «encarecimiento de la cuota que se gira a la militancia del PSPV».

La delicada situación financiera que atraviesan los socialistas valencianos se encuentra precisamente en el origen de la decisión de vender la sede nacional del partido. El pasado mes de octubre se cerró esa venta por un total de 5,8 millones de euros, que se destinaron en exclusiva a paliar la elevada deuda que arrastraba esta formación.

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