Alicante sufre la caída de su tercer alcalde en una década

EFE ALICANTE.

Gabriel Echávarri ha renunciado por su doble procesamiento por delitos administrativos, lo que deja un incierto futuro en la alcaldía, que por tercera vez en diez años se queda sin regidor por causas judiciales, tras la salida de Luis Díaz Alperi y Sonia Castedo, ambos del PP, por presunta corrupción urbanística.

Echávarri ha sido procesado por el fraccionamiento de contratos por valor de 144.000 euros en el área de Comercio y por el despido de una interina, cuñada del portavoz local del PP, Luis Barcala, caso por el que hoy mismo la fiscalía ha pedido 10 años de inhabilitación. La causa judicial sobre la cuñada de Barcala ha seguido adelante pese a que el alcalde la readmitió al poco tiempo, empujado por una declaración institucional unánime del pleno en ese sentido que consideró el despido como arbitrario.

Estas dos causas judiciales han complicado sobremanera a Echávarri, que vio como el pasado otoño le abandonaban sus dos socios de gobierno, Guanyar (EU-IU, Podemos e independientes) y Compromís, y que ha sufrido presiones de todo tipo para irse hasta que el pasado 23 de marzo anunció su renuncia tras reunirse con la dirección del PSPV-PSOE, en Valencia.

De retomarse la alianza con la que arrancó la legislatura, el PSPV debería contar además con otro voto, procedente de Ciudadanos o de los no adscritos.

Montesinos ha explicado que está «pendiente» de la negociación con Ciudadanos (Cs) y del resultado de las conversaciones con los dos concejales no adscritos y, sin entrar en pormenores, ha asegurado que las conversaciones «siguen su camino» y que es «optimista».

Fotos

Vídeos