Agramunt le echa la culpa a Ucrania

El senador valenciano Pedro Agramunt. / efe/s. weltin
El senador valenciano Pedro Agramunt. / efe/s. weltin

Hasta 158 miembros de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa presentan una moción para forzar en octubre la caída del dirigente del PP El senador valenciano no dimite y señala al país del Este por la «cruzada» contra él

F. M. VALENCIA.

La culpa es de Ucrania. Podría sonar a chiste, pero viene a ser la tesis que defiende el senador valenciano Pedro Agramunt por la crisis abierta en la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa que preside él mismo. El dirigente del PP emitió ayer un comunicado en el que se proclama víctima de una «cruzada» organizada por el país del Este, junto a los socialistas y la extrema izquierda. Agramunt no tiene intención de presentar su dimisión y, según recalca su entorno, esta dispuesto a acudir al Tribunal de Derechos Humanos para defender su actuación al frente de este organismo.

El mismo día que Rusia anunció que suspendía su contribución anual al Consejo de Europa, el presidente de la Asamblea Parlamentaria de esta institución emitió un comunicado para valorar la situación abierta desde que realizó una visita a Siria y mantuvo una reunión con Bachar Al Asad. El senador valenciano explicó ayer que su posición respecto a la crisis siria «no es distinta» de la que ha mantenido el presidente francés, Emmanuel Macron. «Otros líderes también han declarado que es necesario incluir a todas las partes en las conversaciones», proclama.

Agramunt asegura ser víctima de una «cruzada» lanzada por ciertos miembros de la Asamblea Parlamentaria que él preside, y que esta semana aprobó una modificación del Reglamento que abre la puerta a la destitución del dirigente valenciano. «Esta cruzada ha estado organizada evidentemente por la delegación de Ucrania, por razones de su interés nacional contra Rusia, y por los socialistas y la extrema izquierda, por razones de oportunidad política y por tanto partidista, por la sencilla satisfacción de derribar a un presidente del PPE», se señala.

El senador valenciano considera que la motivación de este ataque obedece a que él siempre ha defendido «el diálogo constructivo con todos los países, incluido Rusia». Agramunt se refiere al secretario general de la Asamblea Parlamentaria, al que atribuye una «posición parcial» en el debate de la reforma que ahora permite la destitución del presidente de este organismo. «Este procedimiento con la intención de modificar precipitadamente el Reglamento es al mismo tiempo ilegal e injusto. Acusar a una persona con reglas nuevas por hechos anteriores, por tanto retroactivamente, es inaceptable», remacha.

Por otro lado, un total de 158 miembros de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa presentaron ayer una moción para destituir a Agramunt como presidente.

Según informó la institución, la moción se presentado conforme a la reforma del reglamento que se aprobó este pasado martes para abrir la puerta a la destitución del presidente. Conforme a las nuevas reglas, los parlamentarios que firman la moción son de cinco grupos políticos y 36 países diferentes.

No obstante, la destitución no podrá votarse hasta la próxima sesión parlamentaria, que tendrá lugar entre el 9 y el 13 de octubre. La Asamblea aclara que, hasta que se tome una decisión final, Agramunt dejará de presidir las reuniones de la Asamblea y que el procedimiento terminaría si presentase su dimisión voluntariamente. El entorno de Agramunt insistió ayer en que el dirigente valenciano no contempla la posibilidad de dimitir.

Los firmantes consideran «que el presidente de la Asamblea Parlamentaria ya no cuenta con la confianza de la Asamblea porque su comportamiento daña seriamente la reputación de la Asamblea y mancha su imagen».

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