Las Provincias

Susana Díaz critica en Valencia la política «espectáculo» de los socios de Ximo Puig

Susana Díaz se abraza con Ximo Puig, ayer en el Parque de Cabecera. :: juan j. monzó
Susana Díaz se abraza con Ximo Puig, ayer en el Parque de Cabecera. :: juan j. monzó
  • El líder del PSPV advierte contra el «virus del izquierdismo» y pide a sus afiliados que apoyen «a muerte» a la presidenta andaluza

Susana Díaz bordeó ayer el naufragio en Valencia. La visita de la presidenta andaluza y candidata a la secretaría general del PSOE se vio marcada por una de esas tormentas de primavera que sorprendió a los asistentes -unos 700- al acto que el PSPV le organizó en el Parque de Cabecera. El aguacero obligó a retrasar media hora el inicio del acto y condiciónó la asistencia a la cita -los organizadores confiaban en reunir a 1.500 personas-.

Pese al apoyo del secretario general del PSPV, Ximo Puig, el socialimo valenciano no es una de las plazas amables para Díaz. La recogida de avales ya retrató la situación de inferioridad -casi 3.000 de diferencia a favor de Pedro Sánchez- en la que se encuentra el aparato de Blanquerías. Con todo, el líder de los socialistas valencianos es consciente de que se juega mucho en las primarias del domingo.

Díaz llegaba a Valencia tras el incidente protagonizado por el senador de Compromís Carles Mulet, que hace pocos días rompió una imagen de la presidenta andaluza durante una intervención en la Cámara Alta. A él pareció referirse, aunque sin citarlo, cuando reivindicó para el PSOE la revolución que representa «la izquierda útil a los ciudadanos, no al espectáculo ni a los intereses de algunos». «No quiero el voto del insulto, sino el del respeto», dijo en otro momento.

La referencia implícita al socio de Puig en el Ejecutivo valenciano se completó con otra mención, esta sí, con nombres y apellidos, a Pablo Iglesias, de manera que, de un plumazo, Díaz arremetió contra los dos socios del PSPV en el tripartito valenciano. La dirigente socialista situó en un mismo plano a Mariano Rajoy y al líder de Podemos. «Lo saben los dos y cuanto más nos atacan, más segura estoy de que vamos por el camino correcto». Díaz dijo que el líder del PP «está en el tiempo de descuento» y no tiene proyecto. A Iglesias, por su parte, se refirió para recordar que «cuando pudo quitar (al PP) de la Moncloa, no lo hizo. Y ahora casualmente se le ocurre una moción de censura. Lo que quiere es interferir en la libre voluntad de los militantes», clamó.

Díaz reivindicó en varias ocasiones a Felipe González -con quien espera contar en su acto de cierre de campaña de primarias- y a Zapatero, pero eludió asuntos 'espinosos' en la Comunitat como su defensa del corredor central, en detrimento del mediterráneo. Elogió la decencia de Puig y pidió que su partido «no copie las posiciones de otros», en alusión al discurso de Sánchez respecto a Podemos.

El líder del PSPV, por su parte, aprovechó su intervención para insistir en que el triunfo de Díaz sería «lo mejor para la Comunitat» -esa referencia la hizo en valenciano, de manera que quizá Díaz no le entendió-. El líder del PSPV, por momentos enfervorecido, proclamó que en el PSOE se ha inventado un relato, «porque jamás hubo un golpe de estado (contra Sánchez) ni hay una malvada y autoritaria», dijo. Puig advirtió contra ·el virus del izquierdismo», elogió a Díaz por ser «una persona de verdad» y acabó emplazando a los asistentes -entre los que se vio a un buen número de cargos públicos y a miembros del segundo escalón del Consell- a apoyar «a muerte» a la presidenta andaluza.

Sandra Gómez, por su parte, aseguró que los líderes territoriales del PSOE «no son de segunda», y, en alusión velada a José Luis Ábalos, reprochó que se sugiera que Puig está a las órdenes de la derecha. «Quien lo diga, que explique qué ha hecho él por la izquierda de esta Comunitat», dijo.

Recibe nuestras newsletters en tu email

Apúntate