Las Provincias

La preocupación por la corrupción se dispara tras las sentencia de Nóos y las tarjetas black

Iñaki Urdangarin.
Iñaki Urdangarin. / Reuters
  • Continúa como segundo problema nacional por detrás del paro, y pasa de un 37,3% de menciones en la encuesta de febrero a un 44,8%, su cota más alta de los últimos ocho meses

La preocupación por la corrupción se disparó el pasado mes de marzo, subiendo siete puntos respecto al mes anterior, según se desprende del barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), cuyo trabajo de campo se realizó después de conocerse las sentencias por el 'Caso Nóos' y el de las tarjetas 'black' de Caja Madrid. En concreto, la corrupción continúa como segundo problema nacional por detrás del paro, y pasa de un 37,3% de menciones en la encuesta de febrero a un 44,8%, su cota más alta de los últimos ocho meses.

La corrupción entró a formar parte de las principales inquietudes de los ciudadanos en noviembre de 2011, y desde entonces ha figurado siempre con altibajos, llegando a alcanzar en noviembre de 2014 el máximo histórico del 63,8%. En los últimos meses había descendido pero ha aumentado desde el inicio de 2017 hasta dispararse en marzo.

Frente al ascenso de la preocupación por la corrupción, la encuesta muestra por el contrario una mejor percepción de la situación económica, ya que disminuye en cinco puntos el porcentaje de ciudadanos a quienes preocupa este asunto (el 22% frente al 27 del mes anterior), y también hay un mayor optimismo sobre su evolución. Así, en su análisis de la situación económica el 60,7 por ciento la califica de mala o muy mala (1,4 puntos menos que un mes antes), frente a solo un 4,4% (siete décimas más) que la ve buena y más de un tercio (34,3%) que la tacha de regular.

Sobre el futuro, el 22,6% de los encuestados (un punto más que en el barómetro anterior) consideran que la economía va a mejorar en un año, frente a un 42,8%, el mismo porcentaje que en la encuesta anterior, que no augura cambios, y un 20,7% que augura un empeoramiento. Es más optimista el encuestado cuando habla de su situación económica personal: el 37,4% la califica de buena o muy buena, aunque todavía casi la mitad la ve regular (el 46,8%) y hay un 15,5 que la considera mala o muy mala. No esperan cambios en su situación económica personal la gran mayoría de los encuestados, el 62,4%, frente a un 19,5% que esperan mejore en un año y un 7,7% que creen que será peor.

Clase política

Tras el paro, la corrupción y la economía, figuran como problemas para los ciudadanos la clase política, aunque en este caso baja con respecto al barómetro anterior, al ser citada por el 20,5 de los ciudadanos frente al 23,4% de un mes antes. Sin embargo, la percepción negativa sobre la situación política sigue siendo muy elevada, pues la califican de mala o muy mala el 70,9% de los encuestados, frente a solo un 2,4% que la ven buena. No hay tampoco optimismo sobre el futuro de la situación política: sólo el 12,4% creen que mejorará en un año, frente a casi la mitad de los encuestados (47,6%), que cree que seguirá igual y un 23,8% que augura un empeoramiento.

El quinto problema que citan los ciudadanos es la sanidad (11,7%, 2,2 puntos menos que en el barómetro anterior), el sexto son los problemas sociales (10,6%, medio punto más) y el séptimo la educación (10,3, ocho décimas más). Completan la lista de los diez problemas los relacionados con la calidad del empleo (6,5%), las pensiones (4,3%) y la inmigración, que citan el 4,1% de los encuestados.

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