Las Provincias

El PSPV vuelve a sondear a Compromís para que los partidos ganen más dinero

Ferri, de Compromís, con Barceló y Mata, del PSPV. :: jesús signes
Ferri, de Compromís, con Barceló y Mata, del PSPV. :: jesús signes
  • Presidencia de Les Corts rechaza la propuesta de los socialistas para que las ayudas de los grupos recuperen los niveles de 2013, cuando se recortaron

Los socialistas valencianos han sondeado el área de Presidencia de Les Corts para ver si la coalición Compromís estaría dispuesta a incrementar las subvenciones que facilita la Cámara autonómica a los grupos parlamentarios. No es la primera vez que sucede en el recorrido de la actual legislatura. Un episodio similar tuvo lugar hace unos meses. En aquella ocasión no fue una iniciativa de la dirección del grupo socialista, sino que la petición llegó al gabinete del presidente de la Cámara autonómica directamente desde la cúpula de Blanquerías.

Y si hace unos meses tanto Enric Morera, la máxima autoridad del Parlamento valenciano, como su coalición, Compromís, se negaron a tramitar la iniciativa, ahora van a proceder del mismo modo: están disconformes con que haya una subida de las ayudas públicas a los grupos parlamentarios. Es más, están muy satisfechos con la aportación de Les Corts. «Nunca habíamos tenido tanto dinero», reconocen desde Compromís.

El planteamiento que han trasladado algunos dirigentes del PSPV al gabinete del presidente de Les Corts se sustentaba en recuperar las dádivas que recibían los partidos antes del recorte que impulsó y aprobó el PPCV en la anterior legislatura y que se aplicó en 2013 y 2014.

Las fuentes de Compromís consultadas no están nada por la labor de aumentar las cantidades que los partidos políticos reciben de Les Corts, como quiere el PSPV.

Y lo que menos aún ha gustado en la coalición nacionalista es que los socialistas valencianos les deslizaron que el incremento naciera como si fuera una idea propia del propio presidente del Parlamento autonómico. Y por ahí no pasan los de Compromís. «La presidencia de Enric Morera de Les Corts no va a pasar a la historia por haber llevado la iniciativa de aumentar las subvenciones a los grupos parlamentarios. Nada de eso. Si el PSPV quiere, que defienda su iniciativa», sentenciaron desde el entorno de la segunda autoridad de la Comunitat Valenciana. «Somos austeros y estamos más que satisfechos con lo que recibimos, que es más que nunca».

El recorte de las subvenciones a los grupos parlamentarios se remonta a cuatro años atrás. Se calculó entonces que sería de un 10% de las percepciones. En 2013, a propuesta de los populares entonces dirigidos por Alberto Fabra, Les Corts disminuyó la aportación que realizaba a los grupos parlamentarios para la contratación de personal de apoyo a los parlamentarios. Se daba, y se sigue dando, un dinero según el número de diputados autonómicos que los compusieran. Era una subvención destinada a pagar asesores. Se redujo de 1.136,25 euros por parlamentario y mes a los 1.022,63 euros. Ese recorte se realizó en dos ejercicios, en el que se aprobó y en 2014.

El terremoto que causó en la Cámara autonómica las elecciones de mayo de 2015, con bajadas espectaculares del número de diputados en el PP y el PSPV, Compromís triplicando su número de parlamentarios y la irrupción de Podemos y Ciudadanos, además de la extinción de EU, también ocasionó sustanciosos cambios en las subvenciones que perciben los grupos.

El PP tenía 55 diputados y pasó a 31. En 2012 percibía 1,9 millones de euros. El recorte de 2013 y 2014 le disminuyó la cuenta unos 75.000 euros. Tras los últimos comicios autonómicos se lleva todos los años poco más de un millón, casi 827.000 euros menos que hace cinco años.

El PSPV percibía casi 1,2 millones en 2012, cuando tenía 33 diputados. El recorte le dejó la subvención global en 1,1 millones. Con los comicios autonómicos se quedó 23 parlamentarios y 822.000 euros en ayudas, 373.000 menos que en 2012.

Compromís tenía media docena de parlamentarios hace cinco años y su percepción era de 411.000 euros. El recorte del PP le afectó profundamente y se quedó recibiendo 289.000 euros. En la cita con las urnas para los comicios autonómicos de mayo de 2015 se alzó con 19 diputados. Ese aumento de representación repercutió directamente en la caja y pasó a percibir 697.000 euros. Triplicar el número de diputados autonómicos repercutió. Vieron cómo se incrementaba su cuenta anual en 285.000 euros y que podían contratar a más asesores.

Podemos y Ciudadanos, por su parte, nuevos en la Cámara valenciana, con 13 parlamentarios cada uno, se llevan casi 350.000 euros anuales.

El PP se ha visto obligado a cambiar de sede, a pesar de que es el grupo parlamentario más numeroso de la Cámara autonómica, pero insuficiente para haber podido gobernar. Dejó el búnker de alquiler que disfrutaba en la calle Quart por una instalación más modesta y menos onerosa, un piso en la plaza de América. También se vio obligado a despedir asesores.

La diferencia entre los populares y los socialistas es que los segundos tienen la sede en propiedad -aunque todavía la estén pagando a los bancos- y una deuda de 10 millones de euros que les ahoga. Por eso han puesto en venta la sede de la calle Blanquerías -hace meses y aún no se ha concretado- y han previsto su probable traslado a un bajo y un entresuelo de la avenida Barón de Cárcer.

Incrementar las subvenciones de Les Corts no salvaría la economía de los socialistas valencianos pero seguro que les supondría un ligero alivio. El lastre que arrastran se debe en parte a la adquisición del edificio donde instalaron la sede de Blanquerías y su posterior reforma para adaptarla a sus necesidades. Esa debería de ser la parte del león de la deuda del PSPV. El resto sería achacable a las campañas electorales. La compra de la sede y su reforma colapsaron la economía de los socialistas valencianos y el entonces responsable federal de Organización, Ciprià Císcar, tuvo que salir , saliera en auxilio de la federación valenciana.

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