Las Provincias
Rafael Pérez, cuando era alcalde de Sedaví. :: juan j. monzó
Rafael Pérez, cuando era alcalde de Sedaví. :: juan j. monzó

El juez rechaza desimputar al exconsejero delegado de Imelsa por su «tancredismo»

  • El instructor afirma que «no es de recibo» excluir a Rafael Pérez del caso por ignorar lo que pasaba bajo su responsabilidad o considerarse un adorno

valencia. El juez que instruye el caso Imelsa ha rechazado la petición de sobreseimiento de la causa abierta respecto al que fuera consejero delegado de Imelsa, empresa pública de la Diputación de Valencia, Rafael Pérez Martínez. Considera que «no es de recibo» que el responsable político de la compañía sea excluido de la responsabilidad penal «en virtud de una especie de tancredismo político» o de que se considerase «un simple adorno» en la cadena de mando.

El instructor cree que Pérez jugó un papel diferenciado al del resto de procesados en la pieza D del caso por su posición jerárquica y por el hecho de que fue nombrado directamente por el entonces presidente de la Corporación provincial de Valencia, Alfonso Rus.

En esta pieza se encuentran procesados el expresidente de la Diputación de Valencia y otras once personas por amañar el contrato del servicio de atención telefónica de la institución provincial, que se adjudicó al suegro del exgerente de Imelsa y autodenominado «yonki del dinero», Marcos Benavent.

Esta causa está abierta por los supuestos delitos de malversación, tráfico de influencias, prevaricación, fraude en la contratación pública, cohecho y falsedad documental.

El juez deja constancia en el auto en el que rechaza el sobreseimiento su consideración de que Rafael Pérez conocía un interés personal «que venía de arriba y generador de presiones» para que la contrata de Imelsa fuera adjudicada al también investigado José Mariano López, suegro de Marcos Benavent.

Asimismo, el instructor entiende que esas «presiones» a las que alude «siempre favorecieron el mantenimiento del contrato» en favor de la empresa del suegro de Benavent, a pesar de la existencia de «informes que indicaban deficiencias en la ejecución».

Sobre el supuesto papel «meramente representativo» al que alude la defensa del exdiputado provincial y exalcalde de Sedaví Rafael Pérez, el juez instructor cree que tiene «algún grado de sinceridad», aunque expone que en caso de ser cierto que se sentía «como una isla en medio del océano» no se puede obviar su papel en «la cúspide organizativa de Imelsa».

«Su cargo, aunque ahora trate de ignorarlo, debía velar por los intereses públicos y por ello recibía los correspondientes emolumentos con cargo al erario público», señala el juez en el auto.

El instructor considera que Rafael Pérez no puede quedar exento de responsabilidad, habida cuenta del cargo que ocupaba como diputado provincial encargado de las empresas públicas de la Diputación.

En ese sentido, el juez pone de manifiesto, en el auto en que rechaza que Rafael Pérez quede al margen de la investigación judicial, que «al margen de que fuera mejor o peor consejero delegado de la empresa pública de la Diputación de Valencia, pretender en este momento verse excluido de toda responsabilidad penal en virtud de una especie de tancredismo político ante lo que sucede a su alrededor o de la consciencia de ser un simple adorno, no es de recibo».

Rafael Pérez es uno de los pocos exdirectivos de la antigua Imelsa que sí se prestaron a declarar ante el instructor.

El que fuera alcalde de Sedaví fue diputado provincial entre 2011 y 2015. Quiso dejar claro ante el juez que cuando fue nombrado diputado provincial «no tenía amistad» con Alfonso Rus, el presidente de la Diputación y máximo responsable del PP de la provincia de Valencia. Fue nombrado diputado responsable del área de Empresas de la Corporación.

Ante el juez incidió en que su cargo era «más institucional» que otra cosa, porque en Imelsa «no contaba para nada». Pérez dijo al instructor que en la empresa pública «lo decidían todo el presidente uy el gerente», en referencia a Alfonso Rus y Marcos Benavent.

También aseguró que en cierta ocasión le dijo a Rus que se sentía ninguneado. El presidente y alcalde de Xàtiva le contestó que estuviera tranquilo; Pérez le replicó si él lo estaba y el silencio fue la respuesta que recibió. Entonces ya se conocía la investigación judicial que podría implicar al expresidente y otros altos cargos del PP.

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