Las Provincias

El cerebro financiero de Emarsa seguirá en prisión hasta que se celebre el juicio

Jorge Ignacio Roca, el pasado lunes, en el inicio del juicio. :: damián torres
Jorge Ignacio Roca, el pasado lunes, en el inicio del juicio. :: damián torres
  • La Sala cree que se trata de un «caso de libro» para que siga en la cárcel por el riesgo de fuga y las elevadas penas a las que se enfrenta

valencia. Jorge Ignacio Roca Samper, el cerebro financiero de la trama que fue capaz de esquivar la acción de la Justicia durante casi cuatro años, seguirá en prisión hasta el juicio. La Audiencia ha denegado su salida, tal y como era previsible. La Sala considera que se trata de un «caso de libro» para mantener la medida de privación de libertad. No sólo se enfrenta a unas penas de prisión considerables (ocho años) sino que el riesgo de fuga no puede ser más evidente. De hecho, ya logró mantenerse oculto durante la mayor parte de la instrucción de la causa y sólo su detención por otro ilícito en Moldavia hizo que fuera extraditado. Su aparición motivó el primer aplazamiento de la pieza principal de Emarsa, en noviembre de 2015. Él aseguró en su día que se vio obligado a huir porque había recibido amenazas. La realidad es que no ha desvelado de dónde surgieron y tampoco las ha probado. Ni siquiera cuando su exmujer fue detenida -pasó varios meses en prisión- regresó a España. Ha manejado documentación falsa -se hizo llamar Botnari Gheorghii- y está investigado en otros países por delitos fiscales lo que demuestra el «potencial evasor» de Roca.

Por si todo lo anterior no fueran indicios suficientes, el recluso mantiene, además, otras causas en España que todavía no se han juzgado con la posibilidad de que sea condenado y aumente la pena. Además, como colofón final al catálogo de argumentos, Roca Samper carece de cualquier arraigo.

El inicio del juicio del caso Emarsa se ha visto condicionado por el acuerdo de última hora al que llegó uno de los cabecillas de la trama horas antes de arrancar la vista. Su confesión y la devolución de 400.000 euros cobrados de las comisiones de los lodos supuso un gran impacto en la estrategia del resto de defensas. El exdirectivo de la Epsar Ignacio Bernácer con su arrepentimiento tardío ha dejado en una situación más que comprometida al resto de cabecillas de la organización. Su testimonio implicó a el exvicepresidente de la Diputación Enrique Crespo. Aseguró que se refería a las comisiones como «¿Cuándo vienen los camiones?» y que hablaban de la ilícita actividad con absoluta normalidad durante las comidas en un conocido restaurante de Valencia. De igual modo, la confesión afecta al que fuera gerente de la Epsar y compañero del arrepentido, José Juan Morenilla, al que implica también en el cobro de comisiones y cómo cambiaron de método de cobro desde la entrega de sobres por parte del gerente de la planta Esteban Cuesta a las tarjetas de crédito para que ellos mismos sacaran el dinero de los cajeros. No podían sobrepasar los 500 euros.

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